La policía estaba en alerta máxima el viernes
para evitar posibles enfrentamientos mientras judíos y musulmanes se
preparan para las principales festividades de su fe, Yom Kippur y Eid
al-Adha respectivamente, que coinciden en el tiempo por primera vez en
más de tres décadas.
Contingentes de policía armada se desplegaron por todo el país como
medida de precaución contra la violencia sectaria, dijo la portavoz de
la policía Luba Samri.
La precupación era especialmente alta en las cuatro ciudades
israelíes con significativas minorías musulmanas: Jerusalén, la ciudad
gemela de Tel Aviv, Jaffa — Yafo en hebreo — y también en Haifa y Acre.
En un acontecimiento relacionado, ejército dijo que había cerrado
Cisjordania y la Franja de Gaza como medida de seguridad general, una
práctica habitual durante los principales feriados judíos.