El rumor de que el papa Francisco tenía
un tumor cerebral benigno suscita sospechas sobre un complot destinado a
desacreditar al pontífice, unos días antes del cierre del sínodo sobre la
familia.
"El momento
elegido revela la intención manipuladora de la polvareda que se levantó", comentó el diario
del Vaticano, l'Osservatore Romano,
a propósito de un artículo del Quotidiano
Nazionale, en el que se afirmaba que el papa tenía un tumor cerebral
benigno.
La primicia, que la
Santa Sede desmintió enseguida, se suma a una serie de escándalos que
provocaron cierto malestar en el microestado, mientras acoge a cientos de
prelados de todo el mundo para abordar la situación de la familia.