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sábado, 26 de julio de 2014

El curioso caso de Hugo Carvajal

“Cuando veas las barbas de tu vecino arder pon las tuyas en remojo”

En atención al caso de la medida de privación de libertad llevada a cabo por las autoridades del Reino de los Países Bajos, en contra del ciudadano venezolano Hugo Carvajal, no cabe ninguna duda de la ilicitud de la misma, toda vez que viola ostensiblemente tanto sus derechos como ciudadano, como los derechos, inmunidades y privilegios que lo asisten como funcionario público  internacional. Cabe resaltar que el o los estados que incumplan compromisos libremente adquiridos en esta materia, acarrean con las consecuencias que los andamiajes jurídicos nacionales y de relación entre estados, dispongan para sancionar las conductas ilícitas manifestadas. Veamos cuáles son los derechos que gobiernan esta materia.

Derechos como ciudadano

El Mayor General Hugo Carvajal  tiene derecho a la Libre Circulación por su territorio venezolano y el territorio de este continente en el cual nació, creció, desarrolla su vida, y es el asiento principal de su desenvolvimiento social y político. La Declaración Universal de los Derechos del Hombre, así como la Declaración Americana, y la Convención Americana sobre Derechos Humanos, establecen el derecho de las personas naturales, por su condición de tales, a salir libremente de cualquier país, inclusive del propio. A transitar por vía aérea, terrestre, marítima o fluvial, sin restricciones, excepto las que estén predispuestas por la ley. En cambio, sí se establecen prohibiciones para los estados cuando traten de impedir que este derecho fundamental se ejerza.

En este orden, se determina que ningún extranjero puede ser expulsado o devuelto a otro país, sea o no de origen, donde su derecho a la vida o a la libertad personal esté en riesgo de violación a causa de raza, nacionalidad, religión, condición social o de sus opiniones políticas.

En este orden de ideas, en el derecho constitucional comparado, y también el derecho internacional de los derechos humanos, sus normas disponen que cualquier ciudadano puede ser juzgado, sólo por  El Juez Natural. Es inaceptable, entonces,  que se pretenda procesar a un venezolano ante un juez que no es el habilitado ni idóneo para conocer, seguir, y sentenciar una causa que jurídicamente no le corresponde. La solicitud al juez, de que decline su jurisdicción tanto por cuestiones territoriales, como por el hecho indiscutible de que no es el juez natural, parece que es pertinente, oportuna, y no debería dejar de hacerse de inmediato y como una cuestión previa.

 Por otra parte, se dispone con toda claridad, que ninguna persona puede ser sometida a encarcelamiento arbitrario, como es el caso del venezolano Hugo Carvajal en  el territorio del Reino de los Países Bajos. El impedimento a los estados de llevar a cabo acciones no regladas, está determinado en todos los tratados internacionales sobre Derechos Humanos, de este modo, se aspira el respeto a la libertad y seguridad personales. Por esta razón, se garantiza en las legislaciones domésticas como en la legislación internacional y, asimismo, es doctrina y jurisprudencia  de universal aceptación, la presunción de inocencia.

En efecto, toda persona inculpada de delito tiene derecho a que se presuma su inocencia mientras no se establezca legalmente su culpabilidad. No es aceptable bajo ninguna condición que en la relación entre las personas naturales que habitan la aldea tierra, se tenga como sospechoso al prójimo, y que, aún peor, se tenga a ese prójimo como un culpable que debe demostrar minuto a minuto que no lo es. El avance de la civilización ha significado que los seres humanos se presumen inocentes y su responsabilidad en un hecho punible debe ser demostrada.

En este punto, una acotación importante que tiene que ver con las curiosas listas de INTERPOL, que muchas veces son utilizadas por los órganos de seguridad de los estados,  a contravía de los derechos que estamos invocando. Esas listas son una guía de cooperación policial, que en ningún caso pueden enervar los derechos sustantivos que están protegidos por las legislaciones nacionales e internacionales. Ya desde hace un buen rato, tales registros se utilizan como comodines en juegos de azar, que en definitiva, en muchos casos, causan perjuicios graves e irreparables.   Cualquier persona sensata tiene que preguntarse, ¿ Quién hará esa lista? ¿Dónde estará la lista?  ¿Quién tendrá acceso al conocimiento de esa lista?  y sobre todo, cuál es el valor jurídico que alguna norma le atribuye. Creemos firmemente que el delito tiene que ser perseguido, pero no creemos que todos los que habitamos sobre este planeta seamos culpables sin saberlo.

Derechos como funcionario diplomático

Hugo Carvajal, Cónsul nombrado por el Ministerio del Poder Popular para las Relaciones Exteriores, tiene derechos, inmunidades y privilegios que deben ser cuidadosamente respetados.

Debemos partir de la premisa esencial de que Hugo Carvajal ostenta la condición de Cónsul. Se trata de la manifestación de voluntad inequívoca de la República Bolivariana de Venezuela de investirlo de esa condición y rango.  Todo esto, independientemente de cualquier otra consideración. De hecho y de derecho su nombramiento, su juramento, y los documentos acreditativos revelan, a todas luces, el modo expreso de pronunciamiento del estado emisor. Ahora bien, no sabemos la manifestación de voluntad del estado receptor: El Reino de los Países Bajos. Este, pudo haber  entregado o no el exequatur o estar el mismo en tránsito, no obstante, para el caso que nos ocupa, en nada menoscaba la condición de Cónsul de la que fue investido por el estado venezolano. Que no se haya perfeccionado el derecho ante el estado receptor, no deriva en la inexistencia del derecho. Sobre esta materia la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares no admite en su artículo 10, ninguna confusión.

Sobre esa base, el Cónsul Hugo Carvajal, está protegido por las normas establecidas en la Convención citada en el párrafo anterior.


Es importante detenerse en este punto. No hay lugar a circunloquios ni dobles vueltas. Se trata de una orden a los estados para que se abstengan de acciones que quebranten la convivencia sana entre las naciones y protejan a los funcionarios a quienes los estados confíen su representación.

Por otro lado, en la teleología de la norma no cabe la interpretación para darle paso a la impunidad y, por tanto, se dispone la aplicación de las medidas de rigor cuando estén fundadas en sentencia firme.

En el caso de Hugo Carvajal, no hay ninguna señal de que esté incurso en ninguna infracción, ni delito leve, grave o gravísimo del que pueda ser acusado y por derivación perseguido. De hecho y de derecho en los organismos de seguridad que ha dirigido, ha sido perseguidor del delito y ha tenido una conducta para que el mismo no quede impune. Ha tenido, en ese sentido, un comportamiento decoroso que le han significado  reconocimientos formales que hoy puede exhibir como credenciales de mérito, y el afecto social.  Tampoco se conoce de ninguna sentencia interlocutoria que pudiera dar lugar al seguimiento de un juicio, y aún más, no hay ninguna sentencia firme que lo condene.

Planteadas así las cosas, no es aceptable que cualquier murmullo, lista elaborada de modo avieso, o susurro deliberado, esté por encima de los derechos establecidos, que representan el mejor modo conocido de convivencia social e internacional evolucionados hasta el presente.

Teniendo estas consideraciones como claves en la causa que se pretende seguir maliciosamente al Cónsul Hugo Carvajal, se debe legítimamente aspirar a que se ordene su libertad plena, para el goce y disfrute de sus derechos.

El caso planteado tiene todas las características de una causa política. No significa esto que pueda o deba dejarse de lado la cuestión jurídica que se expresa del modo como está escrito arriba. Podríamos decir que ambas materias se mueven en una suerte de sinergia en la que no es posible separar ambos componentes. Tengo la creencia firme que dados los hechos de fondo y de forma que están presentes en esta causa, la oportunidad de su abordaje constituye un elemento esencial. En otras palabras, de no impedirse por los días que corren, la extradición que se presume, con fundamento, que está en el sustrato de lo que acontece, la suerte del Cónsul Hugo Carvajal estará seriamente comprometida, y creo que la de otros altos funcionarios del gobierno venezolano que experimentan circunstancias semejantes.

“A buen entendedor pocas palabras bastan”

Por:

freddygutie@gmail.com  

Aporrea

EE.UU. no le perdona a Carvajal su lealtad a Hugo Chávez

"EE.UU. no le perdona a Carvajal su lealtad a Hugo Chávez"

El viernes las complejas relaciones entre Venezuela y EE.UU. sufrieron otra crisis debido a la detención del general venezolano Hugo Carvajal. La corresponsal de RT Karen Méndez explica el interés de EE.UU. en el exjefe de la Inteligencia Militar.

Tras haber neutralizado los planes violentos de la derecha venezolana, que tan sólo entre febrero y mayo de este año provocaron la muerte de 43 personas, y tras haber sido develadas todas las vinculaciones de dirigentes opositores con altos funcionarios del Departamento de Estado, como con Kevin Whitaker, recién nombrado embajador de EE.UU. en Colombia, el Gobierno venezolano denuncia una nueva arremetida por parte del gobierno estadounidense. Se trata de la detención del cónsul venezolano en Aruba, el general Hugo Carvajal, que por órdenes directas de EE.UU. fue privado de libertad este miércoles 23 de julio apenas aterrizó en el país insular del Reino de los Países Bajos. 

El Gobierno venezolano calificó esta detención como ilegal y arbitraria, e incluso denunció que se trataba de un secuestro, porque Carvajal no tiene ninguna orden de captura internacional y porque es un funcionario diplomático que cuenta con la protección de las normas establecidas en el Convenio de Viena. Sin embargo, las autoridades holandesas han hecho caso omiso a estos argumentos. Dicen que si bien Carvajal fue nombrado cónsul en enero de este año, él aún no cuenta con la credencial de las autoridades holandesas e incluso han planteado la posibilidad de extraditarlo a EE.UU., país que lo acusa y solicita por supuestamente estar vinculado a la guerrilla de las FARC  y al narcotráfico.

Pero ¿quién es Hugo Carvajal? ¿por qué tanto interés de EE.UU. por tenerlo en su poder?

Hugo Carvajal fue uno de los hombres de mayor confianza del Presidente Hugo Chávez, lo acompañó desde en la rebelión militar del 4 de febrero de 1992 y en los siguientes 20 años de carrera política. Carvajal junto con el actual Ministro de Interior, Miguel Rodríguez Torres, logró neutralizar los diversos intentos de magnicidio contra el Presidente Chávez y fue uno de los que asestó certeros golpes contra el narcotráfico y el paramilitarismo colombiano que migró a Venezuela.

Para Diosdado Cabello, Presidente de la Asamblea Nacional y Vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela, es claro lo que hay detrás de todo esto: “EE.UU. le está cobrando a Carvajal la lealtad con el Comandante Hugo Chávez durante todos estos años de Revolución. Carvajal fue el Director de la Inteligencia Militar (durante 9 años) y durante su gestión uno de los eventos de mayor trascendencia fue la captura constante de droga que iban en contra de lo que la DEA hace con los carteles de la droga (…) Aquí en Venezuela nunca se ha capturado tanta droga (y tantos narcotraficantes) desde que se rompió el acuerdo con la DEA, la mayor transnacional de la droga”.

Cabello también asegura que esta investigación contra el General Carvajal “la iniciaron apenas el 4 de julio de este año y lo acusan de manera genérica de traficar con 5 kilos de cocaína en territorio estadounidense entre 2004 y 2011. Es una gran mentira”.

Venezuela no se quedará de brazos cruzados

Maduro y Cabello han advertido que “en defensa de la soberanía e independencia de Venezuela”, el país se reserva cualquier acción a tomar si el Carvajal no es liberado o si es extraditado a EE.UU.

“El Reino de Holanda debe saber que vamos a tomar decisiones. Las islas Bonaire, Curacao y Aruba tienen una gran vinculación económica con Venezuela, y nosotros vamos a tomar acciones. No nos vamos a quedar con los brazos cruzados, vamos a solicitar ante el mundo que levante su voz ante la violación extrema del gobierno de Holanda y de EE.UU. del Convenio de Viena para secuestrar a un diplomático nuestro” advirtió Cabello.

Esta nueva agresión de EE.UU. que denuncia Venezuela se da justo cuando se empezaban a normalizar las relaciones diplomáticas entre ambos países y cuando intercambian encargados de negocios.

“Uno de verdad no entiende a EE.UU. Un día declaran que quieren regularizar relaciones con nosotros y al día siguiente viene agresión de este tipo cuando ellos saben que no hay absolutamente nada contra el General Carvajal, ni con otras personas que están siendo señaladas allí. A nosotros en EE.UU. nos inventan cualquier cosa. Yo en lo personal tengo una denuncia por entregarle un millón de dólares a Bin Laden. Son cosas fantasiosas que ellos las colocan en un expediente y a base a ese expediente de mentiras toman acciones como estas”.

Un refrito de mentiras ya desmentidas

Hasta el momento, EE.UU. no ha presentado una sola prueba contra el General Carvajal sobre sus presuntos vínculos con las FARC y el narcotráfico. Lo que se divulga hasta ahora sobre Carvajal, por todas las transnacionales de la comunicación, es el mismo expediente que fabricó el gobierno colombiano durante presidencia de Álvaro Uribe Vélez.

La revista Semana, medio que según distintos analistas, sirve para divulgar información de los servicios de inteligencia colombiana, publica varios artículos sobre Carvajal en los que señala lo siguiente:

1.     “Cayó el general que le sirvió a las FARC”. La revista Semana coloca ese titular argumentando que “durante 2007 los miembros del Secretariado de las FARC caminaban tranquilos por las instalaciones del Ministerio Defensa, Comandancia General y Guardia nacional, entre otras instituciones de ese país”

Efectivamente en 2007 esos comandantes de las FARC se encontraban en Venezuela, pero autorizados por el propio gobierno colombiano, que había nombrado al Presidente Hugo Chávez y a la entonces senadora Piedad Córdoba, como mediadores de paz entre el gobierno y la guerrilla colombiana. Los comandantes de las FARC se movilizaban por Caracas de la misma manera que hoy lo hacen durante diálogos de paz en La Habana.

2.    La historia de las armas: La revista Semana asegura “Durante una acción del Ejército colombiano contra el jefe guerrillero Gener García, ‘Jhon 40’, entonces jefe del frente 43 de las FARC, se empezó a hablar de él (Carvajal). ¿Por qué? El Ejército llegó hasta uno de los campamentos del jefe guerrillero y encontraron en una caleta varios lanzacohetes AT-4”  (venezolanos).

Esta información fue desmentida, con pruebas en mano y ante medios internacionales, por el Presidente Hugo Chávez el pasado 5 de agosto de 2009. Los lanzacohetes AT-4 en poder de las FARC fueron robados por la guerrilla colombiana en una asalto a la base naval venezolana de Cararabo, estado Apure, en febrero de 1995, antes de la llegada de la Revolución.

3.    La computadora de Reyes: La revista Semana se pregunta: “Cómo salieron esas armas de los cuarteles de Venezuela a los campamentos de las FARC? La respuesta fue encontrada en los computadores de ‘Raúl Reyes’ hallados en su campamento tras haber sido muerto por el Ejército. En los computadores, cuya autenticidad fue certificada por la Interpol, se encontró que el general Carvajal era el oficial que se los había pasado”.

Como si fuera poco ocultar el desmentido de Chávez en 2009 y descontextualizar la información, las corporaciones mediáticas, como la revista Semana, obvia intencionalmente que la propia Corte Suprema de Justicia de Colombia aseguró que no se podían utilizar como pruebas, en ningún caso, los documentos word que supuestamente se sacaron de la computadora de Raúl Reyes porque fueron adquiridas de manera ilegal y sin respetar la debida cadena de custodia.

Así que estas son las “pruebas” que utiliza el gobierno estadounidense, y las corporaciones mediáticas, para vincular al general Hugo Carvajal con el narcotráfico y la guerrilla de las FARC, y así justificar su privativa de libertad en Aruba y una posible extradición a EE.UU.

Pero nada de esto es nuevo para Venezuela ni para América Latina. Ya en agosto de 2009, el Presidente Chávez advirtió que “uno de los planes de EE.UU. es vincular al Gobierno venezolano con el narcotráfico y luego cualquier cosa que hagan será válida, siguiendo la fórmula que le aplicaron al ex presidente panameño Manuel Noriega”.

El guión se repite

Vincular a Presidentes y gobiernos que no sirven a los intereses de EE.UU. con el narcotráfico y “el terrorismo” es un viejo guión demás conocido en América Latina y el mundo.

Basta recordar que hasta el año 2008, el emblemático líder sudafricano, Nelson Mandela, estuvo en una lista de terroristas buscados por EE.UU. por su lucha contra el sistema de segregación racial, apartheid.

El líder cocalero y hoy Presidente de Bolivia, Evo Morales, también fue acusado durante años por EE.UU. por “estar vinculado al narcotráfico” por la simple razón de defender la hoja de coca como una costumbre milenaria de su pueblo. Evo fue perseguido por la DEA, encarcelado e incluso destituido como diputado por la derecha de su país tras la férrea campaña de EE.UU., que lo calificaba de “narcotraficante”.

El mismo formato que quisieron aplicarle a Mandela, al Presidente Evo Morales, Comandante de la Revolución Cubana, Fidel Castro, a Hugo Chávez y a la propia defensora de los derechos humanos colombiana Piedad Córdoba, es el que hoy repiten contra el general Hugo Carvajal y contra Venezuela.

Todo parece indicar que atrás quedaron las guarimbas (acciones violentas de calle) y las amenazas de sanciones por parte de EE.UU. Con este secuestro del general y cónsul Hugo Carvajal se inicia un nuevo capítulo de un expediente forjado, que seguro irá creciendo, para vincular a más miembros de la Fuerza Armada y funcionarios del gobierno venezolano con el narcotráfico, “con el objetivo de desmoralizar a las fuerzas chavistas y desacreditar a Venezuela en el concierto internacional y justificar cualquier acción contra el país” tal como lo advierte el Presidente del Parlamento, Diosdado Cabello.

Karen Méndez 

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