
Hace unos días, específicamente
a raíz de la muerte del connotado terrorista Rubén Gonzalo García (alias El
Asturiano), ocurrida en Union City, Nueva Jersey, ocurrida el pasado 27 de
septiembre, Berta Soler acudió presurosa a honrar al fallecido, nada menos que
en compañía de otro criminal, Ángel Manuel Alfonso Alemán (alias La Cota). El
Asturiano, quien fungía como liderzuelo de la organización
contrarrevolucionaria Unión de Expresos Políticos Cubanos, en la
Zona Noreste de EE.UU., cuenta con un extenso prontuario que puede resumirse de
la siguiente forma:
En la década de los
90 perteneció a la organización terrorista denominada Ejército Armado Secreto,
ocupando la jefatura de sus comandos del Norte. Amigo de Luis Posada Carriles y
otros miembros de la FNCA, así como afamados criminales, participó en varios planes
de atentado contra Fidel Castro, bajo el auspicio de la FNCA y otros
grupúsculos de corte violento. En el 2001 visitó a Posada Carriles mientras
éste purgaba prisión en Panamá junto sus capturados cómplices.
Siempre mantuvo una
estrecha amistad con La Cota, otro connotado terrorista y anfitrión de la
Soler, supuesta opositora “pacífica” y jefe de la organización Damas de Blanco.
La Cota se unió en agosto de 1960 a un grupo de bandidos que operaba en el
Escambray, siendo capturado dos meses
después. Luego de permanecer en prisión y ser indultado, marchó al exterior
donde se involucró en planes terroristas y atentados contra Fidel, como fueron
los intentos de asesinar al líder cubano en 1991 durante la I Cumbre
Iberoamericana de Guadalajara, en México, el fallido atentado contra Fidel en
1994, en México, en ocasión de la toma de posesión del presidente Ernesto
Zedillo; plan de lanzar granadas contra Fidel en 1995 en ocasión de su visita a
Estados Unidos en ocasión del L Aniversario de la ONU; plan
de atentado contra Fidel en ocasión de la celebración de la VII Cumbre
Iberoamericana en Isla Margarita, siendo capturado en Puerto Rico a bordo
de “La Esperanza”. Independientemente de ser enjuiciado en 1997 y ser liberado
bochornosamente, se involucró en un plan de atentado contra Fidel durante una
visita realizada por el mandatario cubano a República Dominicana en agosto de 1998,
en colaboración con la organización terrorista “Coordinadora Internacional de
Ex Presos” y la FNCA.