La presencia en Siria de yihadistas chinos está demostrada desde octubre de 2012 [1]
pero se incrementó considerablemente durante el verano de 2014, a tal
punto que ha dado lugar a la aparición de un barrio chino en Rakka,
ciudad siria considerada la capital del Emirato Islámico (también
conocido como Daesh y anteriormente como EIIL).
Pertenecientes principalmente a la etnia uigur, los yihadistas chinos
a menudo transitan por Cambodia o Indonesia y su traslado se realiza en
coordinación con los servicios de inteligencia de Turquía (MIT).
En China, yihadistas que han regresado de Siria han perpetrado en los últimos meses toda una serie de atentados