Funcionarios israelíes dijeron que Jerusalén se
contactará con los miembros pro-israelíes del Congreso de Estados Unidos
para garantizar el cumplimiento de una legislación que estipula que si
los palestinos inician cualquier acción contra Israel en la Corte Penal
Internacional, el Departamento de Estado tendría que cortar la ayuda
estadounidense a la Autoridad Palestina, que asciende a unos 400
millones de dólares anuales. Este proyecto de ley de financiación
condicionada fue aprobado en el Congreso norteamericano el mes pasado.