Al cabo de muchas vacilaciones, la administración Obama ha adoptado su
nueva Doctrina de Defensa. Para el Levante no se habla ya de «rediseñar el Medio Oriente ampliado», ni tampoco de derrocar al presidente Bachar al-Assad sino sólo de «reducir»
el Emirato Islámico. La Casa Blanca espera poner orden en su maquinaria
militar y echarla a andar nuevamente. Para ello, el presidente Obama
trata de obtener el respaldo del Congreso.
Al dirigirse al Congreso para solicitarle la adopción de una «Autorización para el Uso de la Fuerza Militar» (Authorization for Use of Military Force - AUMF), el presidente Obama se decidió por fin a aclarar la política de Estados Unidos en el Levante.