© REUTERS NIKOLAY DOYCHINOV
Han sido halladas píldoras en posesión de
combatientes del Estado Islámico muertos en Kobani, una ciudad kurda en
el norte de Siria, de donde han sido expulsados los yihadistas esta
semana.
Los kurdos creen que estas píldoras son anfetaminas, lo que explica la
impavidez suicida de los yihadistas durante las batallas y la
brutalidad bestial con la realizan atrocidades: violaciones,
decapitaciones y crucifixiones.
"Llevan cantidades de pastillas que siguen tomando. Esto parece volverlos aún más locos. Se vuelven agitados y están dispuestos a castigar a niños incluso por cosas insignificantes", contó a 'The Daily Mirror', Ekram Ahmet, un kurdo que sacó a su familia de Kobani.
"Llevan cantidades de pastillas que siguen tomando. Esto parece volverlos aún más locos. Se vuelven agitados y están dispuestos a castigar a niños incluso por cosas insignificantes", contó a 'The Daily Mirror', Ekram Ahmet, un kurdo que sacó a su familia de Kobani.