
El
28 de noviembre de 2012, Walter Pincus publicó un artículo en The Washington
Post sobre un proyecto del Cuerpo de Ingenieros del Ejército de EE.UU. El
proyecto era para la construcción de una instalación subterránea de cinco pisos
destinada a albergar a las Fuerzas de Defensa de Israel. El nombre del sitio se
refirió misteriosamente como "Sitio 911". Pero el tema es que aparentemente
ya se han terminado las dos primeras fases y están pasando a la tercera.
Pincus dijo que el informe describió el sitio como una instalación en la que se invertirían 100 millones de dólares dotada con aulas, auditorio, laboratorio y puertas resistentes a golpes y materiales de protección para bloquear la radiación del exterior.
El lugar está entre los llamados "altamente clasificados", y sólo contratistas occidentales podían hacer una oferta. Al parecer el anuncio también estipulaba: "Contratar palestinos también está prohibido".