Luego de que dos cazas
estadounidenses F-15 escoltaran hoy al vuelo AF022 de Air France, procedente
del Aeropuerto Charles de Gaulle en París, ubicándolo posteriormente en una
zona segura dentro del Aeropuerto Internacional John F. Kennedy, en New York, con
vistas a verificar la presencia de una supuesta arma química dentro del Airbus
A330-200, cesaron temporalmente los sobresaltos que pusieron en jaque no solo a los tripulantes y autoridades aeroportuarias,
hasta que aparecieron nuevas amenazas en otros dos vuelos de American Airlines,
procedente del Reino Unido, y otro de Saudi Arabian Airlines, procedente de Arabia
Saudita.
We confirm #AirFrance flight #AF022 #CDG #JFK landed safely at JFK where passengers disembarked normally. Aircraft inspection ongoing.
— Air France Newsroom (@AFnewsroom) Mayo 25, 2015
Tal amenaza, aun
cuando pareciera infundada, movilizó al FBI y a otras agencias federales norteamericanas.
La cuestión
principal es ¿quién estaría interesado en realizar, mediante llamadas
telefónicas anónimas, tales amenazas?