Después
de las innumerables masacres ocurridas durante sus mandatos presidenciales,
aunque tardíamente, Obama parece dispuesto a aprobar órdenes ejecutivas sobre control
de armas, eludiendo la oposición del Congreso, influenciado por el lobby
armamentista en EEUU de la NRA.
El
vocero de la Casa Blanca, Jen Psaki, dijo que en cuestión de "semanas,
no meses", Obama revisará las recomendaciones de órdenes ejecutivas
que le han sido dadas por el Departamento de Justicia, el cual está analizando
las opciones del presidente para eludir al Congreso y a los grupos pro derecho
a armarse.