Ayer aparecía la noticia de que Gran Bretaña ha retirado a diversos
agentes de sus misiones en "países hostiles". La razón: la supuesta
confirmación de que Rusia y China habrían logrado descifrar información confidencial que era parte de los documentos filtrados por Edward Snowden.
Según esos datos en los que se citaba al diario británico The Sunday Times,
el servicio de inteligencia MI6 del Reino Unido había decidido retirar a
agentes de ciertos países. Las fuentes de la información eran
directivos anónimos de la oficina del Primer Ministro, del Ministro de
Interior y de los servicios de seguridad. La cuestión, claro, es si esas afirmaciones y suposiciones son realmente ciertas.