La reclusión de
inmigrantes en cárceles se ha convertido en un lucrativo negocio para las
empresas privadas que las administran debido a las cuotas obligatorias de
ocupación de camas impuestas por el Congreso, señaló un reporte.
Según la
organización Detention Watch Network (Red de Vigilancia de Detención) o DWN,
por sus siglas en inglés, este requerimiento permite que estas empresas
influyan además en la aplicación de leyes de migración y detención de
inmigrantes legales e indocumentados.