Unos 25.000
manifestantes paralizaron barrios de Nueva York y miles más marcharon en
Washington el sábado, en una nueva ola de protestas para exigir
justicia para los afroestadounidenses muertos a manos de policías
blancos.
Las manifestaciones en Washington, Nueva York, Boston y Berkeley,
California (suroeste), fueron de las más importantes de este movimiento,
desencadenado por la muerte de Michael Brown, un joven negro abatido
por un policía blanco en agosto en la localidad de Ferguson, Misuri
(centro).