Estados Unidos
castiga y acosa a países que ayudan a magnates de la droga e inversionistas
multimillonarios a ocultar su dinero de los recaudadores de impuestos; pero
críticos dicen que debería mirar más en casa.
El país mismo está
emergiendo como un importante paraíso fiscal al lado de naciones como Suiza,
Islas Caimán y Panamá, dicen quienes buscan que se reforme el sistema
tributario internacional. Y estados como Delaware, Nevada, South Dakota y
Wyoming, en particular, están compitiendo entre sí para proporcionar a
extranjeros la confidencialidad que tanto desean.
“Hay un enorme
letrero luminoso diciendo que Estados Unidos está abierto a evasiones
fiscales”, dijo John Christensen, director ejecutivo de Tax Justice Network
(Red de Justicia Fiscal).