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jueves, 25 de septiembre de 2014

Grupo terrorista pakistani reivindica atentados en EEUU

http://blog.cleveland.com/world_impact/2008/11/large_MCT_INDIA-Lashkar.jpg

Un grupo militante musulman, con base en Pakistan, Lashkar-i-Taiba ha reivindicado esta madrugada su resposibilidad por los atentados perpetrados en EE.UU.
Según el portavoz del grupo,Khalid Saif,"el ataque fue ejecutado por uno de nuestros fidayeen (grupo suicida) bajo el mando de nuestro comandante, Abu Samama".

Añadió,"los ataques contra las torres gemelas y el Pentagono no fueron un acto terrorista sino nuestro deber islamico".

miércoles, 3 de septiembre de 2014

¿Se repetirá otro ataque como el del World Trade Center?

Secuestro de una docena de aviones libios por islamistas genera temor a otro 11-S


Secuestro de una docena de aviones libios por islamistas genera temor a otro 11-S

Las agencias de inteligencia occidentales emitieron una advertencia de que en Libia islamistas se apoderaron de una docena de aviones comerciales que podrían ser utilizados en ataques terroristas en todo el norte de África.

Según publicó el periódico 'The Washington Free Beacon', los datos de inteligencia sobre los aviones secuestrados el mes pasado fueron distribuidos dentro del Gobierno de EE.UU. en las últimas dos semanas.

Estos materiales incluyen una advertencia de que las aeronaves podrían ser utilizadas en un ataque este mismo mes, en la fecha en la que se produjeron los atentados terroristas del 11-S.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

EEUU conmemora el aniversario del 11-S

 Atentados 11 de Septiembre

Hoy se conmemora en Estados Unidos un nuevo aniversario de los ataques del 11 de Septiembre en Washington DC y Nueva York que dejaron unos 3.000 muertos y dos guerras abiertas en Afganistán e Irak.

Con un fuerte dispositivo de seguridad, Nueva York rinde homenaje a las víctimas en una ceremonia que comenzará a las 9 menos cuarto de la mañana, hora en la que la Torre Norte sufrió el primer impacto de avión. Recordarán el nombre de los fallecidos en el lugar donde se encontraban las torres del World Trade Center y se producirá un minuto de silencio para honrar a las víctimas en el National September 11 Memorial Plaza.

Se espera una gran afluencia de personas, sobre todo familiares de las víctimas, que tras el minuto de silencio se dispondrán a leer por orden alfabético los nombres de los fallecidos. El encargado de encabezar la ceremonia será Michael Bloomberg, alcalde de Nueya York, que se situará en el lugar de la zona cero donde están grabados los nombres de las víctimas.

Tomado de  http://www.estrelladigital.es

martes, 27 de agosto de 2013

El eje del Mal: Estados Unidos, Israel y Arabia Saudí

 Pic

¿Existe algún límite para la perversidad del Eje del Mal? ¿Podría Satanás hacer más?

Por su crueldad, engaño, maldad, hipocresía atroz y destructividad a escala mundial, el Eje pronto estará haciendo polvo cualquier cosa en la historia.

El Eje está formado por los EE.UU., Israel y Arabia Saudita. En estos momentos, está ahí afuera, a la luz, donde todos pueden verlo, y su mala intención y el mal que están haciendo, no se puede negar.

Retroceda doce años en su mente, al momento que cada persona sensata sabe que el ataque del 11S al World Trade Center de Nueva York fue facilitado por la CIA y el Mossad, para convertirlo en un hecho de grandes dimensiones. Hay alrededor de noventa aspectos probatorios que confirman esto, pero la mayoría de la gente conoce que sólo uno - el colapso repentino en polvo de un edificio, la Torre número siete, que no fue golpeada por un avión - es la evidencia reveladora de que el 11S fue un trabajo interno.

No hay que olvidar que el colapso de la Torre 7 fue anunciado media hora antes del hecho real. El locutor de la BBC estaba leyendo de un papel especialmente preparado y lo hizo una media hora antes del momento previsto.

Sin embargo, la información de la verdadera "arma humeante" del 11S llegó diez días más tarde, cuando el general Wesley Clark estaba de visita en el Pentágono. El general Clark era un recién retirado general de 4 estrellas del Ejército de EE.UU., que fue Comandante Supremo Aliado de la OTAN durante la guerra de 1999 contra Yugoslavia. No se llega más alto que eso.

Y, como había ostentado un alto mando, se le dijo la verdad - el 11S fue sólo el aperitivo. El plato principal iba a venir en los próximos años y el Pentágono lo explicó - "Vamos a tomar siete países en cinco años, empezando por Irak, y luego Siria, El Líbano, Libia, Somalia, Sudán y, para rematar, Irán".

El 11S fue llevado a cabo por los EE.UU., Israel y Arabia Saudita. Irak se tomó y está siendo tomado, por los EE.UU., Israel y Arabia Saudita. Libia, Somalia y Sudán los tomaron, o están haciendo, como el caso de El Líbano. Además, cuando se presente la oportunidad, otro país puede ser tomado por el Eje y eso es lo que está sucediendo con Egipto.

¡Y se jactan de ser amigos entre sí! Los EE.UU. es amigo de Arabia Saudí, que es amigo de Israel, que es, no sólo amigo, sino el controlador de los EE.UU. Hay una gran razón para todo esto. En los EE.UU., en algún lugar, entre cincuenta y sesenta millones de estadounidenses son cristianos sionistas, que no sólo apoyan a Israel, sino que quieren que Israel positivamente desate una gran guerra en Medio Oriente. Si esto ocurre, piensan, Dios los hará ascender al Cielo - no se pueden inventar este tipo de cosas, ¿verdad? Pero es cierto.

Estos tres - EE.UU., Israel y Arabia Saudita - que son el mal encarnado, están detrás de los devoradores de hígados, degolladores y verdugos del Frente al-Nusra, los wahabíes, los salafistas y los takfiríes en Siria. Ellos están detrás de los militares egipcios que, en un día, han sacrificado a más de seiscientas personas. (¡Oh, maravillosos soldados egipcios!) Están detrás de la destrucción y del insidioso genocidio de Palestina, así como del atentado en Beirut.

La gente decente debería darse cuenta de que no es sólo un poco de tortura y de asesinatos lo que se traen entre manos; no es sólo el bombardeo continuo lo que buscan; no es sólo un mayor espionaje y el control total y absoluto de los suyos, y de otras poblaciones lo que se traen entre manos; no es sólo aplastar al por mayor los países, uno por uno. Es peor que eso - locos pervertidos que son, que están tratando de desencadenar una guerra mundial.

Por supuesto que mienten sobre ello, ya que lo hacen sobre cualquier cosa. Christopher Hill, exembajador de EE.UU. en Irak, dijo que Arabia Saudí estaba fomentando la violencia sectaria. ¡Qué mentiroso! Sí, Arabia Saudita estaba fomentando la violencia, pero lo dijo para ocultar el hecho de que los EE.UU. e Israel estaban promoviendo la violencia en Irak, y que todavía lo hacen porque los tres quieren destrozar este país. En julio, solo durante ese mes, hubo un millar de muertos y miles de heridos, y ahora ya se sabe por qué.

Lo mismo sucede con Egipto - los EE.UU. están apoyando a la junta militar que ha sacrificado a setecientas (o más) personas desarmadas en un día. ¡Qué valientes! Los estadounidenses y los israelíes deben estar orgullosos de sí mismos - normalmente, toma por lo menos un mes para conseguir tan alta puntuación.

Los EE.UU. ha estado haciendo este tipo de cosas desde hace décadas. No es sólo durante la guerra todos estos años, sino en la continua colaboración con los terroristas. Con la guerra y con los terroristas, de una forma u otra, Occidente ha asesinado, como mínimo, a veinticinco millones de personas desde la Segunda Guerra Mundial. ¡Bien hecho, Eje del Mal!

Pero, ellos no son sólo el Eje del Mal. Se están convirtiendo en algo más también, en parias, algo que descubrirán el día en que incluso sus mejores amigos encontrarán el coraje para decírselo....

Por: Prof. Rodney Shakespeare 

HispanTV 

lunes, 5 de agosto de 2013

EEUU: Como se cae a pedazos la mentira del 9/11


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Las llamadas telefónicas supuestamente realizadas por los pasajeros desde los aviones secuestrados el 11 de septiembre de 2001 influyeron profundamente en el imaginario colectivo. Pero sirven además de base al relato sobre cómo se desarrollaron los hechos. Sin embargo, 12 años después, los expertos del 9/11 Consensus Panel han demostrado que esas llamados nunca existieron.

Conforme a lo prometido, sigo informando a nuestros lectores sobre el desarrollo y avance de los trabajos del 9/11 Consensus Panel, en el que yo mismo figuro como miembro. Aprovecho por demás la ocasión para señalar la incorporación de dos nuevos miembros: Jonathan Cole, ingeniero civil, y Daniel Ganser, historiador, director del SIPER (Swiss Institute for Peace and Energy Research) y también profesor de la universidad de Saint-Gall y en la universidad de Basilea.

El Panel se interesó esta vez por el extraordinario y extremadamente singular caso de las llamadas telefónicas realizadas desde 3 de los 4 aviones secuestrados en aquella trágica mañana. El meticuloso análisis de todas esas llamadas telefónicas permitió al Panel identificar no menos de 32 contradicciones, algunas de ellas imposibles de resolver, entre el relato proporcionado por las autoridades (que no han parado de contradecirse) y las pruebas documentales disponibles.

Comencemos por recordar que durante 3 años, desde 2001 hasta 2004, las historias sobre las llamadas realizadas desde los aviones a través de teléfonos celulares han predominado en los recuentos publicados por los medios de prensa de Estados Unidos y del mundo entero. Han alimentado miles de artículos, libros y relatos. Esas llamadas son parte integrante de la historia del 11 de septiembre y nunca han sido verdaderamente cuestionadas. Incluso se hizo una película, sobre el vuelo UA 93, enteramente basada en algunas de esas llamadas telefónicas. Tanto el FBI como el tristemente célebre Informe de la Comisión sobre el 11/9, presentado en 2004, afirman oficialmente que se hicieron llamadas con teléfonos celulares desde 3 de los 4 aviones secuestrados. Dado que la credibilidad del Informe de la Comisión sobre el 11/9 se basa parcialmente en esos relatos, es evidente que si tales llamadas telefónicas dejan de ser creíbles el informe también deja de serlo. Así que el 9/11 Consensus Panel se dio precisamente a la tarea de verificar esa parte de la historia.

No alcanzaría el espacio aquí para retomar todos los detalles de las llamadas (Todd Beamer desde el vuelo UA 93; Barbara Olson desde el AA 77; Peter Hanson desde el UA 175; Jeremy Glick y Mark Bingham desde el UA 93; Renee May, aeromoza del vuelo AA 77; Brian Sweeney desde el UA 175; Thomas E. Burnett y sus 4 llamadas desde el vuelo UA 93; Sandra Bradshaw, aeromoza del vuelo UA 93; Elizabeth Wainio y Mario Britton desde el UA 93), un total de 35 llamadas telefónicas. Sólo me detendré aquí en dos protagonistas de esas llamadas telefónicas. Los lectores deseosos verificar las fuentes de nuestras conclusiones pueden hacerlo consultando el sitio web consensus911.org.

El primero es Todd Beamer, quien –según la historia contada por los medios de prensa– lanzó la famosa frase «Let’s Roll!», grito de guerra que supuestamente dio inicio a la rebelión de los pasajeros del vuelo UA 93. Según Lisa Jefferson, la operadora telefónica que recibió la llamada, Beamer le pareció asombrosamente sereno, dadas las circunstancias. Tanto que la señora Jefferson declaró al FBI que pensó por un momento que se trataba de una llamada falsa (crank call), sobre todo por el carácter tan «metódico y racional» de su interlocutor en una situación en la que se hallaba «a punto de morir». La llamada duró unos 13 minutos, algo relativamente singular ya que en aquellas condiciones excepcionales y dado el enorme número de llamadas recibidas en las centrales [aquella mañana] las comunicaciones eran a menudo cortadas. Pero lo más extraño –también según el testimonio de Lisa Jefferson al FBI– es que la línea telefónica se mantuvo conectada durante 15 minutos después de haberse estrellado el avión. Hay que agregar que Beamer se mantuvo hablando por teléfono por no menos de 13 minutos con 2 operadoras diferentes y cuando Jefferson le propuso comunicarlo con su mujer –Lisa, embarazada de su tercer hijo que debía nacer en enero– [Beamer] le contestó: «No, no. No quiero preocuparla sin razón.» Y después agregó: «Sólo quiero hablar con alguien para que sepa lo que está pasando aquí», como si no tuviese ningún amigo o pariente con quien hablar.

La otra operadora, Phyllis Johnson, no parece haber sido interrogada por el FBI y no existe finalmente ningún elemento que permita comprobar con certeza que la persona que habló con las dos operadoras era realmente Todd Beamer. La llamada no fue grabada, ni por las dos operadoras ni por el AOSC (Airphone Operations Surveillance Center). ¿Qué se puede deducir de todo esto? Las interrogantes son innumerables. Pero agregaré ahora otra más, que me parece más decisiva aún que todas las mencionadas hasta este momento. El 29 de septiembre de 2001, Verizon (el operador telefónico del teléfono celular de Beamer) entregó al FBI la lista detallada de las llamadas, que demuestra que desde ese teléfono se hicieron 18 llamadas después (así mismo, después) del estrellamiento del vuelo UA 93, o sea después de las 10:03 horas de la mañana del 11 de septiembre de 2001. ¿Qué podemos deducir de ello? La hipótesis más plausible es aquel teléfono celular no estaba a bordo del vuelo UA 93 con Todd Beamer… o que el avión que se estrelló en Pennsylvania no era el vuelo UA 93.

Ante toda esta serie de preguntas sin respuestas, el FBI no tuvo más remedio que recurrir (basándose ya únicamente en la fe del juramento) a una nueva versión. Lo cual sucedió en 2006, durante el juicio contra Zacarias Mussawi. El FBI dijo entonces que ninguna de las llamadas, con excepción de 2, habían sido realizadas con teléfonos celulares y que las 2 únicas llamadas realizadas con ese tipo de aparatos se habían producido simultáneamente, a las 9 horas 58 minutos, desde el vuelo UA 93, realizadas por 2 miembros de la tripulación, E. Felt y Cee Cee Lyle. Las 2 llamadas fueron [según el FBI] realizadas desde los baños del avión en momentos en que este volaba a 5 000 pies de altitud (unos 1 500 metros), o sea desde una altura relativamente compatible con las posibilidades técnicas de las comunicaciones telefónicas celulares en 2001.

Pero hay otro problema. Esas 2 llamadas tampoco pueden haberse realizado con teléfonos celulares. A pesar del profundo examen al que fue sometida la lista de llamadas de los celulares de todos los pasajeros y miembros de la tripulación de ese vuelo, no se encontró el menor indicio de una llamada realizada a la 9 horas y 58 minutos, ni ninguna especificación de la duración de tales llamadas, ni por lo tanto ninguna huella de los números supuestamente llamados.

Conclusión: Todas las historias que mencionan llamadas realizadas con teléfonos celulares desde los aviones son falsas. Esas llamadas nunca existieron.

Pero veamos las llamadas telefónicas más sensaciones (en el sentido de que causaron sensación en el mundo entero, provocando así gran emoción): las llamadas de Bárbara Olson, célebre presentadora de la CNN, que se hallaba a bordo del vuelo AA 77. Según el testimonio de su marido, Theodore Olson (no olvidemos que este último era entonces secretario de Justicia de Estados Unidos), Bárbara lo llamó 2 veces, casi una hora antes de que el avión se estrellara contra el Pentágono. CNN fue el primer medio en anunciarlo. Ted Olson fue muy claro: su mujer lo había llamado a través de su teléfono celular…

Hay que señalar que las llamadas de Bárbara Olson son las únicas que hacen referencia al armamento de los terroristas (cortapapeles) y que las revelaciones de Ted Olson fueron por lo tanto cruciales en la reconstrucción de los hechos. Incluso puede decirse que ese relato constituye uno de los pilares de la versión oficial. El problema es que, posteriormente, Ted Olson cambió de versión varias veces. La versión del FBI señala, sin embargo, que la primera llamada duró «alrededor de un minuto». En el Larry King Show, Olson declara también que la segunda llamada había durado «dos, tres, quizás cuatro minutos».

Hay al menos 4 problemas que ponen en duda lo que cuenta Ted Olson. El primero viene del propio FBI, que declaró firmemente en 2004: «Todas las llamadas [realizadas] desde el vuelo AA 77 se hicieron a través del sistema telefónico del avión.» Entonces, ¿mintió Olson?

Desgraciadamente, el FBI también mintió. En 2006, un agente de American Airlines declaró (en el juicio contra Mussawi) «que ningún Boeing 757 disponía de teléfonos de asiento, incluso desde mucho antes del 11 de septiembre de 2001. Los pasajeros del vuelo AA 77 utilizaron sus teléfonos celulares.» Otro elemento viene a confirmar esa declaración. Se trata del manual de mantenimiento del Boeing 757, con fecha del 28 de enero de 2001: «El sistema telefónico para pasajeros fue desactivado en aplicación de la directiva Eco FO878.» Otros elementos confirman igualmente que no había en los aviones teléfonos para uso de los pasajeros.

Por muy asombroso que pueda parecer, el hecho es que no existe ningún elemento objetivo que permita demostrar la existencia de alguna llamada de Bárbara Olson aquella mañana. No existe del lado del operador telefónico, como tampoco existe del lado del propio Departamento de Justicia (donde se hallaba su marido), ni tampoco en los datos sobre el movimiento del teléfono celular de la periodista. Pero este enredo no para ahí. Un informe del FBI (hecho público durante el juicio contra Mussawi, en 2006) destruye definitivamente la historia de Tel Olson. Según ese informe, hubo una sola llamada (y no 2) proveniente de Bárbara y esa llamada duró… «0 segundos». En otras palabras, no se estableció la comunicación. Así que Bárbara no pudo describir nada.

Y todavía no hemos mencionado lo inverosímil de toda la historia, en la que 60 pasajeros, entre los que se hallaba uno llamado Charles Burlingame, levantador de pesas y ex boxeador, son rechazados hacia la cola del avión por dos secuestradores más bien enclenques (al menos según el relato de Ted Olson, quien a su vez decía lo que le había dicho su mujer) mientras que los otros dos secuestradores se mantenían encerrados en la cabina de pilotaje.

Conclusión: ¿Mintió Ted Olson? No se puede descartar que le hayan llegado llamadas provenientes de su mujer. Pero lo que consta en las actas judiciales hace pensar que tales llamadas no podían venir del vuelo AA 77.

Y, por lo tanto, toda reconstrucción está falseada. Alguien la inventó. Si realmente existieron tales llamadas telefónicas, el hecho es que no fueron realizadas desde los aviones. Y si no se hicieron desde los aviones, ¿quién las hizo? ¿Y con qué objetivo?

Cuando reclamamos que se haga una verdadera investigación, en la que se llame a declarar bajo juramento a todos los protagonistas aún vivos, estamos reclamando algo simplemente lógico y evidente. Pero lo evidente nunca se tiene en cuenta cuando se habla del 11 de septiembre. Así que tendremos que proseguir nuestra propia investigación.

*Giulietto Chiesa, periodista, fue corresponsal de El Manifesto y de Avvenimenti, colaboró con múltiples emisoras de radio y televisión en Italia, Suiza, el Reino Unido, Rusia y el Vaticano. Autor de diversos títulos, su trabajo se ha centrado en la disolución de la URSS y en el imperialismo estadounidense. Comprometido en la lucha contra la participación de Italia en la invasión a Irak. En 2004, fue electo miembro del Parlamento Europeo (alianza de demócratas y liberales).

GIULIETTO CHIESA*

Fuente: Megachip (Italia)

Traducido al español por la Red Voltaire a partir de la versión al francés de Christophe

Fuente: Voltaire

Tomado de Contrainjerencia

martes, 18 de septiembre de 2012

Nethanyahu, terrorista oculto contra el World Trade Center

Una entrevista realizada por Alex Jones al doctor Steve Pieczenik, psiquiatra y especialista en relaciones internacionales de USA, revela una serie de datos oscuros alrededor de los atentados del 11 de septiembre del 2001 y la guerra global contra el terrorismo que desencadenó el gobierno de George Bush Jr y prosiguió su sucesor, Barack Obama.

La idea de que el ataque del 11 S fue orquestado por sectores dentro del gobierno de USA, o por lo menos “aliados”, ha caído en incontables ocasiones dentro de las llamadas “teorías de conspiración”. Sin importar la cantidad de testimonios y pruebas que se hayan presentado refutando la versión oficial, el mote de “teorías de conspiración” ha servido para desestimar cualquier cuestionamiento más allá de quien lo pronunciara.

Sin embargo, las voces que se oponen a la eternización del clima de guerra en Medio Oriente y en todo el mundo, algo que genera unos dividendos incalculables y que mantiene en actividad al poderoso complejo militar industrial de USA, siguen alzándose.

En el caso del doctor Pieczenik, sus controvertidas declaraciones tienen soporte en su conocimiento de causa y su participación activa en diferentes operaciones de inteligencia del gobierno de USA a lo largo de décadas. Trabajó con Henry Kisinger, Cyrus Vance y James Baker en el Departamento de Estado bajo las administraciones Gerald Ford, Jimmy Carter, Ronald  Reagan y George Bush Sr.

Además, este psiquiatra hijo de una pareja de judíos polacos y rusos que se exiliaron por el avance de los totalitarismos europeos enfrentados en la 2da Guerra Mundial, cuenta en su currículum con una sociedad con el escritor Tom Clancy, el famoso autor de best sellers de espionaje y política internacional. De hecho, Pieczenik ha sido su principal informante durante muchos años y el personaje de Jack Ryan en “La caza del Octubre Rojo” está inspirado en él.
Más allá de los títulos y honores que lo avalan, este psiquiatra tiene una visión bastante particular de la realidad geopolítica mundial y en la nueva entrevista otorgada a Jones para Infowars.tv, soltó algunas versiones más que interesantes.

Según Pieczenik, el actual primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, fue uno de los organizadores del 11-S y sostiene que un centenar de agentes de El Mossad fueron detenidos tras el trágico atentado.

El doctor sostiene que Israel trabaja con Arabia Saudita y una facción de la CIA, argumentando que la dinastía Saud que gobierna el país que guarda La Meca no es real descendiente del profeta Mahoma y sí la dinastía hashemita, que gobierna Jordania.

Pieczenick explica la confrontación directa entre la CIA y el Ejército USA actual, en la que los primeros estarían siendo usados por los sionistas. Los sionistas son los responsables del asesinato del embajador USA en Libia para provocar a los musulmanes y así poner a USA de parte de los israelitas. El tal Stevens era un respetado arabista, que participó en las conversaciones de paz de Camp David; comprendía el mundo árabe y era un puente con el islam que los sionistas han tratado de cortar.

Pieczenick responsabiliza a los judíos sionistas Wolfowitz, Abrams, Zellick, Chertoff y Perle de este asesinato y de estar detrás de Romney, queriendo favorecer su campaña en lugar de Obama. El ataque a la embajada de los salafistas fue financiado por Arabia Saudita, en cooperación con Israel y con elementos sionistas de los Estados Unidos que no defendieron su sede y cooperaron por negligencia en el asesinato.

El ex asesor del Departamento de Estado afirma que Israel está aislada desde hace dos años y no tiene los apoyos necesarios para atacar a Irán “que la destruiría sin duda” en caso de guerra. Sólo haciéndose la víctima y atrayéndose a otros países conseguiría su propósito. Los líderes militares USA se han negado en repetidas ocasiones a apoyar ese ataque.

Así las cosas, Pieczenick avisa de que Israel va a tratar de lanzar “una sorpresa de Octubre”, probablemente coincidiendo con el Yom Kippur (día del perdón judío) y esta bandera falsa en torno a la película sobre el profeta Mahoma iba en ese sentido. Israel atacaría a Irán, que a su vez respondería con un ataque a bases USA y así, conseguiría el apoyo de la OTAN.

Obviamente, el caracter punzante de sus críticas ha llevado a sus detractores a catalogarlo de loco o resentido. En 1992, consultado por los medios, diagnosticó que el presidente George Bush Sr estaba sumido en una fuerte depresión, lo que le valió la salida de la Asociación americana de Psiquiatría previa sanción.

El 3 de mayo del 2011 aseguró que Osama Bin Laden había muerto de un extraño síndrome (Mafan) poco tiempò después del ataque a las Torres Gemelas y el Pentágono, y que los ataques respondían a una operación de falsa bandera del gobierno.

En Octubre del año pasado este psiquiatra también sostuvo que Muammar Gadaffi estaba vivo asegurando que asesinar a opositores no era el modus operandi de USa en los 30 años que había estado operando para el gobierno aunque calificó a Obama como un mentiroso patologicamente obsesivo.

La entrevista otorgada a Alex Jones se encuentra en la web aún sin subtítulos.

Aparecido en  http://urgente24.com



viernes, 31 de agosto de 2012

En Cuba también se ha sufrido en septiembre.



Fabric Aguilar, asesinado

Dentro de unos días, inevitablemente,  los diferentes periódicos y cadenas televisivas del mundo recordarán los tristes y oscuros sucesos del 11 de septiembre neoyorquino, trayendo a la opinión pública imágenes aterradoras de aviones estrellándose contra el World Trade Center y el Pentágono, recuentos de las víctimas calcinadas y desaparecidas entre amasijos de concreto y acero, y las todavía vivas especulaciones sobre quiénes fueron los verdaderos responsables de tan brutal hecho. A las preguntas sin respuestas y al dolor de los familiares de los inmolados salvajemente, se sumarán las críticas dirigidas a la  Casa Blanca y a su orquestado andamiaje antiterrorista por su incapacidad mil veces cuestionada de encontrar a los organizadores del crimen. Hoy por hoy, deambulando el odio y la irracionalidad yanqui por Afganistán e Irak, amenazado el mundo por la prepotencia, descubiertas patrañas y falsos argumentos para hacer guerras injustas,  las heridas no han sanado.

Mucho sufrió aquel día el pueblo norteamericano, es cierto, y con él el mundo entero. Sólo entonces se tomó plena conciencia del dañino y tenebroso flagelo del  terrorismo. Tenía que ocurrir ese ingrato holocausto para que la humanidad toda comprendiera la necesidad de acabar con él, aunque no haya tomado todavía plena conciencia de sus verdaderas causas. Sin embargo, el terrorismo no sólo ha dañado al norteamericano, ni los hogares de Washington y Nueva York son los únicamente lastimados. Cuba lo ha sufrido y son pocos los que han levantado un dedo para condenarlo. Es por ello que da mucha pena que sólo se lamente el mundo  por unas víctimas y discrimine a las otras, que reclame venganza y justicia para unos muertos y soslaye la pena de tantas familias  cubanas que lo han sufrido de forma cotidiana y permanente. Tal parece que la exclusividad del dolor le pertenece a unos pocos y el de los otros, los marginados por estrechos raseros ideológicos del poder mediático, sea ignorado.

Para los cubanos no sólo ha habido un 11 de septiembre. Los miles de muertos y heridos ocasionados por el terrorismo en la Isla, paradójicamente financiado o permitido por los Estados Unidos,  han sido víctimas en cada año, en cada mes, en cada día. Por eso es difícil para mí encasillarme en un período de tiempo para hablar de víctimas cubanas del terrorismo, aunque me lo imponga el propósito de establecer analogías necesarias para entender que no sólo en Estados Unidos se ha padecido ese flagelo, que no sólo allí se ha llorado a un muerto inocente asesinado por el terror desenfrenado de gentes sin escrúpulos.

Me limitaré, entonces, a citar algunos casos dolorosos, tomados al azar, pero capaces de hacernos entender la crueldad de la guerra sucia declarada contra Cuba durante más de cinco décadas por Estados Unidos, haciendo uso de la mafia terrorista de Miami. Esos criminales se pasean hoy por las calles de ciudades norteamericanas y nadie los molesta. Estos casos explican por sí solos porqué en Cuba también ha habido septiembres tristes.

Una víctima de ese terrorismo criminal lo fue el joven maestro Fabric Aguilar Noriega, con 27 años de edad y en plena flor de la vida. No tuvo tiempo de vivir la casa nueva que le entregó la Revolución en la ciudad de Santa Clara. La madrugada del 5 de septiembre de 1963, dos aviones procedentes de los Estados Unidos lanzaron su carga de muerte sobre los inocentes moradores de esta urbe. Un artefacto que cayó sobre el apartamento 7-A, del bloque 1, ubicado en Avenida 7 de Noviembre y calle Nueva Gerona, Santa Clara,  le cegó la vida y dañó salvajemente a tres de sus pequeños hijos. Los terroristas procedentes de la Florida asesinaron a un hombre joven  e hirieron a los hijos de éste: Sofía (3 años de edad), Abraham (dos) y Francisco (cinco).

El salvaje asesinato de Fabric fue lamentado sólo por los cubanos. Ni el gobierno norteamericano ni los que hoy condenan el terrorismo, levantaron un solo dedo hacia los victimarios, entre los que se encontraba Orlando Bosch Ávila, residente en EE UU. En silenciosa complicidad, callaron.

Un año después, el 12 de septiembre de 1964, fue atacado por varias lanchas artilladas el buque español “Sierra de Aranzazu”, a sólo 75 millas de Maisí, Guantánamo. Dentro de su carga había un importante cargamento de juguetes. Como resultado del criminal ataque contra un barco extranjero, murió el capitán Pedro Ibargurengonitía y fueron heridos varios tripulantes. Las víctimas también fueron miles de niños cubanos, entre ellos los convalecientes hijos de Fabric Aguilar Noriega, que se quedaron sin muñecas y otros juguetes. Tampoco esta vez se persiguió a los terroristas, aunque se supo que procedían de los Estados Unidos.

El 11 de septiembre de 1980 fue asesinado en Nueva York el diplomático cubano Félix García Rodríguez, funcionario acreditado ante la ONU, mientras conducía su auto por una calle de Queens. Con independencia de que la organización contrarrevolucionaria Omega-7 se adjudicó el detestable asesinato y el propio FBI conoció los planes de la misma, el asesino Pedro Crispín Remón evadió la responsabilidad penal. Hoy este criminal se encuentra en Panamá esperando el inicio de un juicio por intentar asesinar, junto a Luis Posada Carriles, Gaspar Jiménez Escobedo y Guillermo Novo Sampoll, al presidente cubano Fidel Castro. Existen plenas evidencias de que pretende evadir nuevamente a la justicia en complicidad con la mafia terrorista de Miami y funcionarios panameños.

Los propios asesinos de  de Omega 7 se adjudicaron otros hechos terroristas ocurridos un año después en las ciudades de Chicago y Miami. Ni aún así la justicia norteamericana tomó cartas en el asunto. Eran, sin lugar a dudas, expresiones del doble rasero con el que los Estados Unidos interpretan el terrorismo.

Varios años después, el 4 de septiembre de 1997, fue detenido el terrorista salvadoreño Raúl Ernesto Cruz León, quien colocó varios artefactos explosivos en hoteles de la capital cubana. Las explosiones provocaron cuantiosos daños materiales en los hoteles Copacabana, Tritón, Chateu Miramar y la Bodeguita del Medio. En esta oportunidad murió l joven turista italiano Fabio di Celmo. Durante el juicio que se siguió a este criminal se pudo comprobar que estos abominables hechos fueron organizados por la Fundación Nacional Cubano Americana y Luis Posada Carriles. En esta oportunidad sufrieron los daños provocados por el terrorismo los cubanos y una noble familia italiana.

Muchos otros hechos terroristas pudieran haberse llevado a cabo, pero sus ejecutores fueron capturados en el momento de penetrar ilegalmente en territorio nacional. En septiembre, precisamente, se llevaron a cabo las siguientes detenciones:

·   El 4 de septiembre de 1994 fueron detenidos dos contrarrevolucionarios cubanos procedentes de  Miami, José Benito Menéndez del Valle e Irelio Marcelino Barroso Medina, quienes intentaban penetrar a territorio nacional por Cayo Palo Quemado, en el municipio de Caibarién, provincia de Villa Clara. Sus propósitos eran formar bandas contrarrevolucionarias y desarrollar acciones de corte terrorista.

·   El 16 de septiembre de 1996 es capturado otro terrorista proveniente de Estados Unidos, el que penetró por Punta Alegre, provincia de Ciego de Ávila, con gran cantidad de armas y explosivos.

Septiembre pues, amigo lector, también ha aportado tristezas a Cuba y ninguno de los actuales adalides de la lucha internacional contra el terrorismo hizo algo por condenarlo o evitarlo. Cuba tuvo que defenderse por sí sola. Para ello contó con la valentía de un grupo de cubanos dignos que marchó a las propias entrañas del monstruo e infiltró a  los grupos contrarrevolucionarios implicados en esta política criminal. Dentro de este destacamento de combatientes anónimos y heroicos descollaron  René, Ramón, Fernando, Tony y Gerardo, quienes últimos cuatro guardan injusta prisión en cárceles norteamericanas, mientras René está sometido a libertad condicionada,  por los únicos delitos de luchar contra el terrorismo y defender de éste a su glorioso pueblo. Estos Cinco Héroes fueron capturados en Miami  el 12 de septiembre de 1998. También septiembre se cebó con ellos y contra nuestro propio pueblo.

Percy Francisco Alvarado Godoy

sábado, 7 de julio de 2012

Revelador testimonio sobre los hechos de las Torres Gemelas

Kurt Sonnenfeld
Kurt Sonnenfeld fue el 11 de Septiembre de 2001, el documentalista oficial y cameraman designado por el gobierno norteamericano para filmar en el "Ground Zero", Torres Gemelas. 

Sonnefeld nunca entregó sus imágenes y a raíz de la persecución y torturas sufridas, vive refugiado en Argentina. Hoy expuso acerca de todo lo vivido en el Salón Azul del Congreso de la Nación en presencia de diversas autoridades y representantes de organizaciones y movimientos sociales.

Sonnenfeld fue testigo, como agente de FEMA y oficial de su gobierno, de las operaciones y maniobras llevadas adelante por el gobierno norteamericano en lo que se conoció como una gigantesca escena del crimen. Su versión de lo sucedido y el desarrollo de determinados eventos, contradice la versión oficial del gobierno de los Estados Unidos. 

"Mi caso tiene particularidades, pero no es lamentablemente el único. Desde que comenzó Wikileaks, el Departamento de Defensa de EE UU mantiene un enfrentamiento con su fundador, Julian Assange. El Pentágono lo puso en una rigurosa presión mediática, diplomática y legal. Un equipo de cientos de agentes trabaja para frenar los efectos de sus filtraciones. Bradley Manning -- el joven analista de inteligencia que es acusado de filtrar a WikiLeaks el video del ejército de los Estados Unidos en el que se ve cómo un helicóptero estadounidense mata a un grupo de civiles en Irak, entre ellos periodistas y niños -- fue encarcelado bajo condiciones inhumanas y degradantes; condiciones aberrantes y de tortura que yo experimenté en carne propia," expuso Sonnenfeld. 

"Yo he sido acusado falsamente, encarcelado dos veces en dos países diferentes, torturado y puesto en confinamiento solitario en los Estados Unidos y perseguido a través de dos continentes. He sido calumniado y difamado implacablemente, en una campaña por deshumanizarme y desacreditarme, para que cuando hable ya no sea escuchado. Hasta al día de hoy, mi esposa, mis hijas mellizas y yo, vivimos en un mundo rodeado de amenazas e incertidumbre." 

"La primera víctima de toda guerra es la verdad. Las razones que se dieron para atacar Irak fueron, como se sabe, fraudulentas. Documentos de inteligencia que fueron presentados como evidencia fueron fabricados de forma deliberada. Las autoridades norteamericanas han tratado de engañarnos acerca de la existencia de las cárceles clandestinas alrededor del mundo y la tortura de sus prisioneros; Barack Obama anunció el cierre de Guantánamo, que nunca se produjo; hay secuestros bajo el termino "rendiciones extraordinarias"; el monitoreo continuo de ciudadanos, sin necesidad de una orden judicial al igual que órdenes de cateo y secuestro de posesiones. Obama aprobó también la Ley de Autorización de la Defensa Nacional (NDAA), por la cual las autoridades militares pueden detener en cárceles militares a cualquier ciudadano en cualquier parte del mundo, indefinidamente y sin acusación ni juicio previo, alegando la mera sospecha de 'terrorismo'. El gobierno de los Estados Unidos conduce guerras secretas en al menos 120 países, violando las leyes internacionales." 
Kurt Sonnenfeld concluyo diciendo: "El ex presidente estadounidense Jimmy Carter advirtió días atrás en el New York Times, acerca de las violaciones de los derechos humanos perpetradas por el gobierno de EE UU. Pero sucede que Estados Unidos no tiene autoridad moral para hablar de derechos humanos." 

TESTIMONIO COMPLETO DE KURT SONNENFELD  

"Puede que muchos de Ustedes se pregunten que hace aquí un norteamericano, solicitando Asilo Definitivo, reconocido como Refugiado? Permítanme contarles lo que sucede a aquellos que al igual que yo, tienen la osadía de hablar contra el gobierno de los Estados Unidos. 

Julian Assange, es un programador, periodista y activista, popular por ser el fundador y portavoz del sitio web WikiLeaks. Desde su fundación,  Wikileaks llevó adelante la noble tarea de exponer las violaciones a los derechos humanos, los aberrantes crímenes y torturas, cometidos por Estados Unidos y la OTAN. No solo lo que serían crímenes de guerra, sino también los asesinatos de miles de civiles en Irak, Afganistán y otras partes del mundo. 

En 2010 WikiLeaks publicó un vídeo, en el que se ve como soldados estadounidenses asesinan al reportero de Reuters Namir Noor-Eldeen, a su ayudante y a nueve personas más, incluyendo 2 niños. Muchos de ellos asesinados impunemente cuando iban a socorrer a los heridos. Y se ve claramente que ninguno de ellos hizo el amago de atacar al helicóptero Apache desde el que se les disparaba, ni siquiera lo miraban. 

Desde que comenzó Wikileaks, el Departamento de Defensa de los Estados Unidos mantiene un enfrentamiento con Assange. El Pentágono, ha puesto para Assange una rigurosa presión mediática, diplomática y legal. El Pentágono dispuso un equipo de cientos de personas para frenar los efectos de sus filtraciones. 

Dicha persecución se inició con el telón de fondo del escándalo mundial por las pruebas de crímenes de guerra cometidos por las fuerzas invasoras en Irak y Afganistán; por la difusión de los papeles del Departamento de Estado en el que se revelan toda suerte de prácticas inconfesables como conspiraciones, incitaciones a la corrupción, actos de espionaje, allanamiento de soberanías, hostilidad diplomática contra gobiernos críticos, encubrimiento de regímenes impresentables, y en general por la manifiesta irritación que la labor de Wikileaks genera en Washington y en las máximas potencias mundiales. 

Hay una larga lista de altos cargos u otras personas mediáticas que, según sus propias declaraciones, respaldan la idea de ejecutar a Julian Assange. 

"Assange debe ser cazado igual que el Talibán y Al Qaeda" declaró la gobernadora norteamericana del estado de Alaska, Sarah Palin. Mike  Huckabee, ex gobernador de Arkansas, está convencido de que “cualquier persona en nuestro Gobierno que filtre información es culpable de traición a la patria, y creo que la ejecución es un castigo demasiado suave”. Y finalmente dice Paul Craig Roberts: “Si los ataques legales contra Assange fallan, simplemente debe ser asesinado por la CIA”; este hombre es un reconocido economista y periodista estadounidense que ocupó el cargo de subsecretario del Tesoro en la Administración Reagan. 

Los empleados del gobierno norteamericano tienen prohibido acceder a la página o publicaciones de WikiLeaks. Lo mismo sucede en Alemania. En Canadá, los sitios de WikiLeaks fueron censurados y se pide que sus asesores Stephen Harper, Tom Flanagan, sean asesinados mediante el uso de drones. Facebook borró a WikiLeaks y a sus 30.000 fans. 

Las fuentes para obtener donaciones que permitan su subsistencia de Wikileaks han sido canceladas, gracias  a la complicidad de VISA, MasterCard, Amazon, PayPal, Western Union and Bank of America. 

Assange denuncia persecución contra sus colaboradores y varios de sus ex colaboradores que son abordados por oficiales estadounidenses. 

En este momento, Assange se encuentra albergado en la Embajada Ecuatoriana en Londres, esperando que Ecuador responda a su pedido de Asilo Político.

Sus fundamentados temores, se basan en que si el fuese extraditado a Suecia por el falso cargo que pesa sobre él, terminará siendo trasladado a territorio estadounidense. Y allí nunca obtendrá un juicio justo, pues el gobierno de Estados Unidos intenta desacreditarlo continuamente, y de allí  le esperan torturas y tratos aberrantes, en una cárcel clandestina o no. Lamentablemente yo ya sufrí todo esto en carne propia.

El fin ultimo de Estados Unidos, es plantar cargos por terrorismo. 

Si Julian Assange es entregado a los Estados Unidos, terminará como Bradley Manning. 

Bradley Manning es un joven analista de inteligencia del Ejército de los Estados Unidos que cobró notoriedad internacional porque se lo acusa de filtrar a WikiLeaks el video del ejército de los EE UU en el que se ve cómo un helicóptero norteamericano mata a un grupo de civiles en Irak, entre ellos los dos periodistas iraquíes de la agencia Reuters. El soldado Manning fue acusado formalmente por el Pentágono, encarcelado en Kuwait, torturado y luego trasladado a una prisión militar en EE UU donde aún espera el inicio de un juicio marcial, proceso que podría terminar en una condena de 52 años de cárcel. Permanece encerrado en su celda 23 horas al día sin almohada, ropa, sábanas u objetos personales. 

Bradley Manning necesita usar anteojos (como yo), pero no lo autorizan. Solo en escasas ocasiones, puede pedirlos por algunos minutos. Su único ejercicio, es caminar en una habitación vacía. Cuando duerme debe quitarse toda la ropa y entregarla a los guardias. Todo esto es legal, yo lo se, yo viví estas torturas y sobreviví a ellas en una cárcel en el Estado de Colorado. Este trato aberrante es ampliamente usado porque es parte del manual de la CIA para obtener información. 

Yo no soy un genio brillante ni tan conocido como Julian Assange o Bradley Manning. Pero mi caso presenta muchas similitudes. 

Yo estuve en el World Trade Center. Yo fui allí parte de la investigación oficial.

Fui el documentalista del gobierno de Estados Unidos en situaciones críticas y de catástrofe. Realice trabajos de carácter confidencial y secreto en diferentes instalaciones científicas y militares. 

Cuando sucede el terrible atentado del 11 de Septiembre, el gobierno norteamericano, cerró toda el área alrededor del World Trade Center, todo el bajo Manhattan y se prohibió el ingreso de todo tipo de cámaras. A mi, se me concedió acceso total y absoluto. A diario, yo debía documentar con mi cámara lo que se consideró una gigantesca escena del crimen. Luego, bajo estrictos parámetros que me fueron dados, liberaba a las cadenas noticiosas mundiales, quince o veinte minutos de imágenes sanitisadas. Finalmente, debía entregar todas estas horas de filmación para las investigaciones que se suponía se llevarían a cabo. Pero nunca entregue los tapes. 

Desde entonces, y durante los pasados 9 años, he sido acusado falsamente, encarcelado dos veces en dos países diferentes, torturado y puesto en confinamiento solitario en los Estados Unidos, perseguido a través de dos continentes. He sido calumniado y difamado implacablemente, en una campaña por deshumanizarme y desacreditarme, para que cuando hable ya no sea escuchado. Ocho años atrás, la embajada de los Estados Unidos envió una nota a las autoridades argentinas solicitando que todas mis documentos y posesiones fueran confiscados y remitidos a los Estados Unidos. Hasta al día de hoy, mi esposa, mis hijas mellizas y yo, vivimos en un mundo rodeado de amenazas e incertidumbre. 

No ha habido hasta el momento una comisión independiente, oficialmente designada a investigar los trágicos eventos ocurridos el 11 de Septiembre de 2001, cuando es un proceso regular en tragedias de esta magnitud. Desde el comienzo, la investigación llevada a cabo respecto del ataque al World Trade Center, ha estado estrictamente controlada  y dirigida por la Casa Blanca. Y sabemos hoy que casi toda la evidencia ha sido rápidamente destruida. 

¿Quién cree en la versión oficial respecto de lo sucedido el 11 de Septiembre de 2001? Hay muchos que han asegurado que la más osada teoría conspirativa es la que ofreció el propio gobierno de los Estados Unidos. 

Sabían ustedes que la semana previa al ataque al World Trade Center todo el suministro eléctrico fue cortado por aproximadamente 36 horas, incluyendo las cámaras de seguridad y los sistemas de control, en el marco de una “operación de mantenimiento” altamente irregular. Sabían ustedes que en las semanas previas a los ataques se realizaron varias evacuaciones inusuales e inesperadas de ambas torres? Sabían ustedes que la compañía que estaba a cargo de la seguridad de World Trade Center era dirigida por Marvin Bush, hermano menor de George Bush, y Wirt Walker Tercero, primo de George Bush? Esta misma compañía suma a sus filas de clientes en el gobierno, a la armada, a la Marina, a la Fuerza Aérea y al Departamento de Justicia de los Estados Unidos; así como proveen de seguridad a sitios gubernamentales clasificados y secretos, y de alto riesgo. 

Sabían ustedes que cientos de agentes del gobierno estaban pre-posicionados en la ciudad de Nueva York en Septiembre 10, preparando un simulacro de ataque terrorista que se llevaría a cabo el día 12 de Septiembre? Oficiales de FEMA habían instalado ya su base de operaciones cerca del World Trade Center un día antes del ataque. 

Sabían ustedes que el edificio número Siete del World Trade Center se derrumbo a las 5 y 20 de la tarde del 11 de septiembre, unas nueve horas después de que el primer avión se estrellara contra la Torre Norte. La estructura entera del edificio Siete demoró unos 6,5 segundos en caer verticalmente sobre sí misma, medio segundo más de lo que hubiera necesitado una piedra para pegar en el piso si se la hubiera dejado caer al vacío desde el techo de ese mismo edificio. Este edificio no fue alcanzado por ningún avión, y solo había sufrido daños menores en su estructura cuando las Torres Gemelas colapsaron. 

El Servicio Secreto, el Departamento de Defensa, el FBI, el Servicio Interno de Ingresos, la Comisión de Seguridad e Intercambio y la Oficina de la Dirección de Emergencia para Casos de Crisis ocupaban grandes espacios en este edificio, varios pisos. Otras agencias federales tenían allí sus oficinas también. Después del 11 de septiembre, se descubrió que, oculta en el Edificio Siete, se encontraba la estación clandestina más grande de la CIA fuera de Washington DC, una base de operaciones para espiar a los diplomáticos de las Naciones Unidas y para conducir misiones antiterroristas y de contraespionaje. 

Pero el reporte de la comisión 911 ni siquiera hace mención al colapso del Edificio Siete. Ni fueron analizadas tampoco las bizarras circunstancias que provocaron su caída. NIST, la agencia gubernamental asignada a investigar el colapso de las Torres Gemelas, tampoco hace mención a la sugestiva caída del Edificio Siete. 

Sabían ustedes que uno de los secretarios de gabinete más encumbrados del gobierno de George Bush dijo que la conquista de Irak había sido planeada desde que él asumiera la Presidencia y que la invasión había sido discutida durante la primera reunión del Consejo Nacional de Seguridad. Pero en ese entonces no había habido justificación suficiente para invadir. No hasta el 11 de septiembre de 2001. Los ataques al World Trade Center les dieron la justificación que habían estado buscando y el 11 de Septiembre se transformó en la máquina de guerra de los Estados Unidos. 

La primera víctima de toda guerra es la verdad. Las razones que se dieron para atacar Irak fueron, como se sabe, fraudulentas. Documentos de inteligencia que fueron presentados como evidencia fueron fabricados de forma deliberada. Las autoridades norteamericanas han tratado de engañarnos acerca de la existencia de las cárceles clandestinas alrededor del mundo y la tortura de sus prisioneros; Barack Obama anunció el cierre de Guantánamo, que nunca se produjo; hay secuestros bajo el término "rendiciones extraordinarias"; el monitoreo continuo de ciudadanos, sin necesidad de una orden judicial al igual que órdenes de cateo y secuestro de posesiones. Obama aprobó también la Ley de Autorización de la Defensa Nacional (NDAA), por la cual las autoridades militares pueden detener en cárceles militares a cualquier ciudadano en cualquier parte del mundo, indefinidamente y sin acusación ni juicio previo, alegando la mera sospecha de 'terrorismo'. El gobierno de los Estados Unidos conduce guerras secretas en al menos 120 países, violando las leyes internacionales. 

Una vez más, los medios fueron manipulados, y en muchos casos jugaron voluntariamente el rol de cómplices. Algunos periodistas norteamericanos firmaron contratos con los militares que limitaban lo que podían reportar, y algunos reporteros fueron sobornados por el gobierno para que escribieran artículos favorables a la administración. Como decía Josef Goebbles: “Aquel que controla el medio, controla el mensaje”. Y así fue cómo la agresión continuó. 

Porque hay muchas personas como Assange, como Manning, como yo, que sufren terribles consecuencias por lo que Estados Unidos considera "la insolencia" de cuestionar y exponer sus políticas y depredadoras acciones. Algunos otros perseguidos y desacreditadas por Estados Unidos son: 

Asesor de Obama Van Jones, su carrera y reputación han sido destruidas al saberse que firmó una petición para que se llevase a cabo una nueva investigación respecto de lo sucedido el 11 de Septiembre. 

Phil Agee sirvió a la CIA, pero critico públicamente a la Agencia y es hoy un fugitivo. (Ya fallecido: Nota del adeministrador)

Thierry Meyssan, autor de "la Gran Impostura", fue declarado "persona non grata" en el territorio de los Estados Unidos por parte del Departamento de Defensa norteamericano. Por la presión y el acoso sufridos debió radicarse fuera de Europa. 

Tom Feeley, dueño y editor de Information Clearing House, ha padecido acoso y humillaciones públicas, su casa ha sido violentada, han sufrido él y su familia amenazas de muerte por simplemente llevar adelante un sitio web que desentraña lo verdaderamente sucedido el 11 de Septiembre. 

Mayor Mike McCormack, héroe del Ground Zero atacado por liberar documentos gubernamentales que estaban siendo censurados por el gobierno. 

Agente Sibel Edmonds del FBI, despedido por haber reportado que los ataques del 11 de Septiembre pudieron haber sido prevenidos, amenazaron e intentaron encarcelarlo.

Michael C. Ruppert, autor del libro sobre el 11-S "Crossing the Rubicon" debió abandonar para siempre los Estados Unidos y se mudó a Venezuela. 

Dr. David Graham, quien intentó advertir al FBI acerca de lo que sucedería el 11 de Septiembre, un año antes de los ataques. Murió por envenenamiento; el caso nunca se resolvió. 

ACLU (como el CELS en Argentina) reportó: Desde el 11 de Septiembre de 2001 el gobierno norteamericano ha llevado a cabo una campaña para silenciar a los denunciantes de irregularidades respecto de lo verdaderamente sucedido el 11-S. 

La administración Obama lleva adelante una fuerte campaña contra denunciantes y todo aquel que libere información clasificada y comprometedora. 

Hay personas que aun creen la versión que provee Estados Unidos de si mismo, a través de Hollywood y sus comunicadores. Cuando en realidad, dada la situación de los derechos humanos en Estados Unidos,  no están en posición de asumir el papel de “juez de derechos humanos” del mundo, ni colocarse por encima de los demás países para emitir su Informe sobre las Prácticas de Derechos Humanos año tras año. El ex presidente estadounidense y Premio Nobel de la Paz Jimmy Carter advirtió días atrás en el New York Times, acerca de las violaciones de los derechos humanos perpetradas por los Estados Unidos. Cuando en realidad, Estados Unidos no tiene autoridad moral para hablar de derechos humanos. Estados Unidos da hipócrita cátedra sobre derechos humanos. 

Los Estados Unidos de Norteamérica representa al capitalismo más salvaje y el capitalismo salvaje está en agonía. Pero como todo animal salvaje agonizante, está en su momento más vicioso. Las políticas de los Estados Unidos se tornaran cada día más agresivas y sangrientas, llegando al punto donde son simples saqueadores que toman sin importar fronteras, aquello que quieren. Sin importar cuantas vidas son segadas. Porque esos seres humanos fueron demonizados, fueron etiquetados como terroristas, los que odian la libertad, o puede ser, cualquiera de nosotros. Y las incontables víctimas inocentes son, para el gobierno de los Estados Unidos, simple daño colateral.

Creo que mi deber es continuar exponiendo lo que sucedió en Estados Unidos el 11 de Septiembre. Contar mi experiencia y lo que yo viví, aunque contradiga la versión oficial. Porque de allí en más, Estados Unidos se tornó un régimen persecutorio que lleva adelante la mas cruenta política expansionista. 

Kurt Sonnenfeld, testigo del 11-S y perseguido político por Estados Unidos, lo expuso en el Congreso de la Nación, en Argentina

(Fuente: Red Digital Paz con Dignidad)

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