La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) apuntó ayer
lunes directamente hacia el “talón de Aquiles” de Estados Unidos, en el
manejo de los más de 60 mil niños sin compañía que llegaron a tocar las
puertas de su frontera, desde Centroamérica, entre los meses de julio y
agosto pasados.
En un exhorto a la administración de Barack Obama,
la CIDH le urgió cerrar los centros de detención habilitados en bases
militares, y le pidió crear una agencia independiente de investigación
para indagar los abusos denunciados por una larga lista de
organizaciones defensoras de los derechos humanos en el país.