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domingo, 15 de diciembre de 2013

Retorno al "eje del mal"

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El 24 de noviembre se anunció un acuerdo provisional sobre la política nuclear de Irán, que fija un plazo de seis meses para realizar negociaciones sustantivas.
Michael Gordon, reportero de The New York Times, escribió: Fue la primera vez en casi una década, según funcionarios estadunidenses, en que se logra un acuerdo internacional para detener gran parte del programa nuclear iraní y revertir algunos de sus elementos.
Estados Unidos no tardó en imponer severos castigos a una empresa suiza que había violado las sanciones por él impuestas. El momento del anuncio parecía llevar en parte la intención de enviar una señal de que el gobierno de Barack Obama aún considera que Irán está sujeto a aislamiento económico, explicó Rick Gladstone en The Times.
El acuerdo sin precedente contiene significativas concesiones iraníes, aunque nada comparable por parte de Estados Unidos, que se limitó a restringir por un tiempo su castigo a Irán.
Es fácil imaginar posibles concesiones de Washington. Para mencionar sólo una: Estados Unidos es el único país que viola directamente el Tratado de No Proliferación Nuclear (y lo que es más grave, la Carta de Naciones Unidas) al mantener su amenaza de usar la fuerza contra Irán. También podría insistir en que su cliente Israel se abstenga de esa misma severa violación al derecho internacional, que es sólo una de muchas.
En el discurso dominante se considera natural que sólo Irán haga concesiones. Después de todo, Estados Unidos es el Caballero Blanco que encabeza a la comunidad internacional en sus esfuerzos por contener a Irán –al que se considera la más grave amenaza a la paz mundial– y obligarlo a desistir de sus agresiones, terrorismo y otros crímenes.
Existe una perspectiva diferente, poco oída, que aun así merecería al menos una mención. Comienza por rechazar la afirmación estadunidense de que el acuerdo pone fin a 10 años de falta de voluntad iraní para atender esta supuesta amenza nuclear.
Hace 10 años Irán ofreció resolver sus diferencias con Washington en torno al programa nuclear, junto con otros asuntos. El gobierno de George Bush rechazó airadamente la oferta y reprimió al diplomático suizo que la transmitió.
Luego la Unión Europea e Irán buscaron un acuerdo según el cual Irán suspendería el enriquecimiento de uranio y la UE ofrecería seguridades de que Estados Unidos no atacaría. Como reportó Selig Harrison en el Financial Times, la Unión, apoyada por Washington, se negó a discutir asuntos de seguridad, y el esfuerzo murió.
En 2010 Irán aceptó la propuesta de Turquía y Brasil de enviar su uranio enriquecido para almacenamiento en Turquía. A cambio, Occidente proporcionaría isótopos para los reactores iraníes de investigación médica. Con furia, el presidente Obama acusó a Brasil y Turquía de romper filas y se apresuró a imponer sanciones más severas. Irritado, Brasil dio a conocer una carta de Obama en la que éste proponía ese arreglo, presumiblemente dando por sentado que Irán lo rechazaría. El incidente pronto desapareció de la vista.
También en 2010, los países miembros del TNP convocaron a una conferencia mundial para poner en marcha una antigua iniciativa árabe destinada a establecer una zona libre de armas de destrucción masiva en la región, que se realizaría en diciembre de 2012. Israel se negó a asistir; Irán aceptó sin condiciones.
Después Washington anunció la cancelación de la conferencia, reiterando las objeciones israelíes. Los estados árabes, el Parlamento Europeo y Rusia llamaron a una rápida reanudación de la conferencia, mientras la Asamblea General de la ONU votó por 174-6 instar a Israel a unirse al TNP y abrir sus instalaciones a inspección. Por el no votaron Estados Unidos, Israel, Canadá, Islas Marshall, Micronesia y Palau, resultado que sugiere otra posible concesión estadunidense hoy día.
Tal aislamiento de Estados Unidos de la arena internacional es bastante normal, en una amplia gama de asuntos.
En contraste, el movimiento No Alineado (la mayoría de países), en su reunión del año pasado en Teherán, volvió a respaldar con vigor el derecho de Irán, como firmante del TNP, a enriquecer uranio. Estados Unidos rechaza ese argumento, asegurando que el derecho está condicionado a recibir un certificado de limpieza emitido por inspectores, pero tal condición no está escrita en el tratado.
Una gran mayoría de árabes apoya el derecho de Irán a llevar adelante su programa nuclear. Los árabes son hostiles a Irán, pero por abrumadora mayoría consideran que Estados Unidos e Israel son las principales amenazas que enfrentan, de lo cual Shibley Telhami volvió a dar cuenta en su reciente revisión integral de la opinión árabe.
Los funcionarios estadunidenses parecen desconcertados por la negativa iraní a renunciar al derecho de enriquecer uranio, observa Frank Rose en The New York Times, y ofrece una explicación sicológica. Otras vienen a la mente si nos salimos un poco del redil.
Sólo se puede hablar de liderazgo estadunidense en la comunidad internacional si ésta es definida como Estados Unidos y quien esté dispuesto a consecuentarlo, con frecuencia mediante la intimidación, como a veces se reconoce tácitamente.
Críticos del nuevo acuerdo, como informan David E. Sanger y Jodi Rudoren en The New York Times, advierten que intermediarios tramposos, la urgencia china de fuentes de energía y los europeos que buscan un retorno a los viejos tiempos, cuando Irán era una fuente importante de comercio, verán su oportunidad de brincarse las barreras. En suma, si aceptan por ahora las órdenes estadunidenses es sólo por miedo. Y de hecho China, India y muchos otros han buscado formas propias de evadir las sanciones de Washington a Irán.
La perspectiva alternativa pone en duda el resto de la versión estadunidense. No pasa por alto que durante 60 años ininterrumpidos Estados Unidos ha torturado iraníes. Ese castigo comenzó en 1953, con un golpe orquestado por la CIA que derrocó al gobierno parlamentario iraní e instaló al sha, un tirano que con regularidad figuraba entre los peores registros de derechos humanos en el mundo como aliado de Washington.
Cuando el sha fue a su vez derrocado, en 1979, Estados Unidos volcó de inmediato su apoyo a la criminal invasión de Irán encabezada por Saddam Hussein, y al final se unió directamente cambiando la bandera a barcos de Kuwait, aliado iraquí, para que pudieran romper un bloqueo iraní. En 1988, un navío de guerra estadunidense derribó un avión comercial iraní en espacio internacional y dio muerte a 290 personas, tras de lo cual recibió honores presidenciales al volver a su país.
Después que Irán fue obligado a capitular, Washington renovó su apoyo a su amigo Saddam e incluso invitó a ingenieros nucleares iraquíes a Estados Unidos para darles capacitación avanzada en producción de armas. Luego el gobierno de William Clinton impuso sanciones a Irán, que se han endurecido mucho más en años recientes.
De hecho, en la región operan dos estados rufianes que recurren a la agresión y al terror y violan a voluntad el derecho internacional: Estados Unidos y su cliente Israel. Cierto, Irán ha cometido un acto de agresión: conquistar tres islas árabes en tiempos del sha apoyado por Washington. Pero cualquier acto terrorista que se atribuya de manera verificable a Irán palidece en comparación con los de los estados rufianes. Es comprensible que esos estados se opongan con vigor a un factor de contención en la región, y mantengan por ello una campaña para librarse de restricciones.
¿Hasta dónde llegará el menor de los estados rufianes para eliminar ese temido factor de contención, con el pretexto de una amenaza a su existencia? Algunos temen que irá muy lejos. Micah Zenko, del Consejo de Relaciones Exteriores, advierte en la revista Foreign Policy que Israel podría recurrir a la guerra nuclear. El analista de política exterior Zbigniew Brzezinski apremia a Washington a dejar en claro que la Fuerza Aérea estadunidense detendrá a Israel si intenta usar la bomba.
¿Cuál de estas perspectivas en conflicto es más cercana a la realidad? La cuestión es más que un útil ejercicio. La respuesta desencadena significativas consecuencias mundiales.

* El libro más reciente de Noam Chomsky es Power Systems: Conversations on Global Democratic Uprisings and the New Challenges to U.S. Empire. Interviews with David Barsamian. Chomsky es profesor emérito de lingüística y filosofía en el Instituto Tecnológico de Massachusetts, en Cambridge, Mass.

(c) 2013 Noam Chomsky
Distributed by The New York Times Syndicate
Traducción: Jorge Anaya

Tomado de  Jornade en Línea

sábado, 31 de agosto de 2013

Un ataque militar de EE.UU. contra Siria abrirá la caja de Pandora (Español e Inglés)



 

Tras semanas de belicismo y discursos provocadores de Washington como presidente de EE.UU. Barack Obama advirtió al mundo de un próximo ataque de castigo contra el presidente sirio, Bashar al-Assad, el rechazo rotundo de Gran Bretaña Parlamento para ir a la guerra contra otro país árabe, se detuvo justo la máquina de guerra de Estados Unidos en su pista, obligando a las autoridades de Estados Unidos para ganar tiempo mientras el Pentágono evalúa sus posiciones.


Por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial, los Estados Unidos de América en sí se encuentra muy solo, como su aliado histórico, Gran Bretaña tira la toalla, su pueblo no quiere legitimar otra intervención militar en el Medio Oriente. 

Con sólo Francia para apoyar sus reclamos contra el presidente al-Assad - hasta el momento Francia no ha ofrecido apoyo político, el presidente Francois Hollande no hizo ningún compromiso militar - Washington es encontrar la posibilidad de una guerra contra uno de los ejércitos más poderosos de Oriente Medio algo de una enorme tarea de repente.


Si Washington se sentía seguro en la idea de que iba a compartir la carga de la guerra con sus aliados occidentales - Francia y el Reino Unido - con la esperanza de hacer un llamamiento a la OTAN en caso de que necesita ayuda, una medida unilateral contra el régimen sirio podría ser demasiado para  el imperio norteamericano menguante. 

Después de dos guerras en una década - Afganistán e Irak -. los EE.UU. ha sido testigo que su determinación en la región disminuye, su gente después de haber crecido hostil a las guerras extranjeras aparentemente sin sentido que erosiona el poder 

Ante realidades sobre el terreno, es como si los Estados Unidos de América está despertando al nuevo Oriente Medio, la que superó a sus antiguas naciones pasadas y que han incorporado coloniales resolver y la fuerza y puede ahora no sólo resistir cualquier agresión extranjera, sino desafiar a los ejércitos más poderosos del mundo. Aunque Washington sigue en la creencia de que Siria sería sólo una victoria fácil como Irak fue en 2003, cuando el presidente Saddam Hussein tarde fue arrastrado por una tormenta catastrófica - política, diplomática y militar - El presidente al-Assad de Siria tiene amigos poderosos en la región , los amigos que se han comprometido a estar a su lado hasta el final si sea necesario. Así como los amigos de Estados Unidos son cada vez más delgados, los aliados de Siria se reúnen alrededor para formar una barrera impenetrable. Por primera vez en mucho tiempo, la confianza de Estados Unidos en su propia fuerza, su capacidad militar y sobre todo su influencia política se tambalea. Pase lo que pase ahora, si de hecho los EE.UU. decide atacar a Siria, el presidente al-Assad ya ha ganado.Sirios y árabes en el mundo, han visto el viejo dragón temblar de miedo, que han visto la grieta en la armadura, y ellos lo saben ahora que su fuerza inspira miedo. 


No hay más que ver cómo los israelíes reaccionaron a dar marcha atrás en Gran Bretaña antes de que Siria y los pies semi-frío de Francia para comprender las implicaciones de largo alcance de tal evento. Al otro lado de la entidad judía de este viernes, la gente corrió a abastecerse de lo esencial - máscaras agua, alimentos y gas - por delante de una posible huelga en sus territorios. Si los funcionarios del Estado aún no se han de ponerse al día, los civiles han escuchado el mensaje alto y claro, su escudo occidental ha erosionado.
Fiel a sus palabras, el Hezbolá ya ha puesto todas sus unidades - dentro y fuera de Líbano -. En estado de alerta, dispuesto a apropiarse de cualquier agresión Una fuente dentro de la organización advirtió que, "en caso de una huelga cualitativa [militar occidental] que tiene como objetivo cambiar el equilibrio de poder en Siria, Hezbollah luchará en varios frentes ", agregó, un evento que" va a hundir el Líbano y prácticamente de inmediato en el infierno de una guerra con Israel. " La relación entre Israel y Arabia con Gran Bretaña y más probable que el resto de la salida del juego de la UE - Alemania e Italia dejaron en claro que no ser arrastrado en un conflicto con Siria, tampoco se apoyará cualquier campaña "dirigida" para el aire - el vestíbulo Bandar-sionista ha ido a toda marcha, tratando de convencer a las autoridades estadounidenses de que Siria no es más que una pequeña mota de polvo, dividido por dos años de inestabilidad. príncipe saudí Bandar bin Sultan, jefe de inteligencia del Reino ha sido ocupado vendiendo una guerra en Siria como la respuesta a atolladero político del presidente Obama . Como señaló Franklin Lamb - Un ex abogado adjunto del Comité Judicial de la Cámara EE.UU. y profesor de Derecho Internacional en Northwestern College of Law, Portland, Oregon - en su último análisis, "Bandar sostiene que las amenazas sirias a tomar represalias contra Israel es sólo política posturas porque Siria nunca ha sido y nunca será lanzar una guerra contra Israel, no tiene capacidad militar para hacerlo, y por la razón de que Israel podría nivelar Damasco y el régimen baazista lo sabe bien. " Por otra parte, Bandar sostiene que Irán nunca, a pesar de sus demandas, participar en una confrontación directa con los EE.UU. y sus aliados, con lo que el temor a un conflicto regional un mero espejismo, un producto de la imaginación.Israel está bailando con la misma melodía. Tel Aviv no quiere que los EE.UU. de limitar su ataque militar a una simple campaña de castigo en respuesta a la supuesta utilización de armas químicas contra la población civil, lo que quiere es forzar un cambio de régimen golpeando suficiente acero en suelo sirio y asegurar que la próxima Gobierno será amable con su dominio. Tanto Arabia Saudita, que teme la alianza Siria-Hezbollah e Irán más de la plaga, y de Israel, que quiere imponerse como superpotencia de la región quiere ver al presidente Obama participar a sus militares en un sostenido campaña de bombardeo hasta la completa aniquilación del régimen sirio. Con este objetivo, tanto el príncipe Bandar, sus matones y AIPAC han inundado el Congreso de EE.UU. con hojas de datos, informes de inteligencia, el pronóstico y el diagnóstico político, halagos políticos con contratos lucrativos para ver a alcanzar sus objetivos comunes. A medida que el Oriente Medio contiene la respiración en la aprehensión, todos los ojos están puestos en la Casa Blanca, a la espera de ver si el presidente Obama se inclinará a su títere sionista master y Arabia Saudita la voluntad y volar abierto la caja de Pandora.


Por Catherine Shakdam

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A US military strike on Syria will open Pandora’s box

Following weeks of warmongering and provocative speeches from Washington as US President Barack Obama warned the world of a forthcoming punitive strike against Syrian President Bashar al-Assad, Britain Parliament's resounding refusal to go to war against yet another Arab nation, stopped America's war machine right in its track, forcing US officials to play for time as the Pentagon assesses its positions. 

For the first time since World War II, the United States of America finds itself very much alone, as its historical ally, Great Britain throws in the towel, its people unwilling to legitimize another military intervention in the Middle East.
With only France to support its claims against President al-Assad - so far France has only offered political support, President Francois Hollande made no binding military commitment - Washington is finding the prospect of war against one of the Middle East's mightiest militaries somewhat of a daunting task all of a sudden.

If Washington felt secure in the idea that it would share the burden of war with its Western allies -- France and the United Kingdom -- hoping to call on NATO should it require assistance; a unilateral move against the Syrian regime could prove too much for the waning American empire.

Following two wars in a decade -- Afghanistan and Iraq -- the US has seen its resolve in the region diminish, its people having grown hostile to seemingly senseless foreign wars.

Eroding power
 
Faced with ground realities, it is as if the United States of America is waking up to the new Middle East, one which outgrew its former colonial past and built nations which have resolve and strength and can now not only withstand any foreign aggression, but challenge the world mightiest armies.

While Washington basked in the belief that Syria would be just an easy victory as Iraq was back in 2003 when late President Saddam Hussein was swept away by a cataclysmic storm -- political, diplomatic and military -- President al-Assad' Syria has powerful friends in the region, friends which have vowed to stand by him to the bitter end if need be.

Just as America's friends are growing thinner, Syria's allies are gathering around to form an impenetrable barrier. For the first time in a long time, America's confidence in its own strength, its military ability and more importantly its political pull is wavering.

Whatever happens now, whether indeed the US decides to strike at Syria, President al-Assad has already won. Syrians and Arabs the world's over, have seen the old dragon quiver in fear, they have seen the crack in the armor, and they know now that their strength inspires fear.
One has only to look at how Israelis reacted to Britain's backtracking before Syria and France's semi-cold feet to grasp the far reaching implications of such an event. Across the Jewish entity this Friday, people ran to stock up on essentials -- water, food and gas masks -- ahead of a potential strike on their territories. If state officials have yet to catch up, civilians have heard the message loud and clear, their Western shield has eroded.

True to his words the Hezbollah has already put all its units - within and without Lebanon - on high alert, determined to preempt on any aggression.

A source within the organization warned that, “in the event of a qualitative [Western military] strike that aims to change the balance of power in Syria, Hezbollah will fight on various fronts,” he added, an event that “will plunge Lebanon virtually and immediately into the inferno of a war with Israel.”

The Israeli-Saudi connection
 
With Britain and most likely the rest of the EU out of the game - Germany and Italy made clear they would not get dragged in a conflict with Syria, neither will they support any "targeted" air campaign - the Bandar-Zionist lobby has gone on overdrive, trying to convince US officials that Syria is no more than a tiny speck of dust, broken up by two years of instability.

Saudi Prince Bandar bin Sultan, head of the Kingdom's intelligence has been busy selling a war in Syria as the answer to President Obama's political quagmire. As noted by Franklin Lamb - A former Assistant Counsel of the US House Judiciary Committee and Professor of International Law at Northwestern College of Law, Portland, Oregon - in his last analysis, "Bandar is arguing that Syrian threats to retaliate against Israel is only political posturing because Syria has never and will never launch a war against Israel, has no military capacity to do so and for the reason that Israel could level Damascus and the Baathist regime knows this well."

Moreover, Bandar is arguing that Iran would never, despite its claims, engage in a direct confrontation with the US and its allies, thus making the fear of a regional conflict a mere mirage, a figment of the imagination.

Israel is dancing to the same tune. Tel Aviv does not want the US to limit its military strike to a simple punitive campaign in response to the alleged use of chemical weapons against civilians, what it wants is to force a regime change by pounding enough steel into Syrian ground and ensure that the next government will be friendly to its rule.

Both Saudi Arabia, which fears the Syria-Hezbollah-Iran alliance more than the plague, and Israel, which wants to assert itself as the region' superpower wants to see President Obama engage his military in a sustained bombing campaign until the complete annihilation of the Syrian regime. To that aim both Prince Bandar, his goons and AIPAC have inundated the US Congress with fact sheets, intelligence reports, political prognosis and diagnosis, cajoling politicians with lucrative contracts to see achieve their common goals.

As the Middle East holds its breath in apprehension, all eyes are on the White House, waiting to see if President Obama will bow to his Zionist puppet master and Saudi Arabia's will and blow open Pandora's box.
 

Por Catherine Shakdam

Tomado de   http://www.presstv.ir
 

viernes, 30 de agosto de 2013

Siria: ¿se bate Europa en retirada?

 
Alemania dice que no participará en una intervención militar. También en Reino Unido el Parlamento británico ha dicho "no". Pero Estados Unidos anuncia que seguirá sus propios intereses. Y Francia se perfila como aliado. 

Alemania no participará en un ataque internacional a Siria, aseguró el ministro alemán de Exteriores, Guido Westerwelle, en declaraciones que adelanta el diario Neue Osnabrücker Zeitung. "Ni se nos pidió ni lo consideramos", dijo el titular de la diplomacia alemana.

Westerwelle recordó que la Constitución y la jurisprudencia alemanas fijan límites muy estrictos para una participación en misiones militares. "Instamos a que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas encuentre una solución conjunta y que la labor de los inspectores de la ONU se complete lo antes posible", agregó el ministro.

Tras derrota de Cameron, queda Hollande

Entretanto, el primer ministro británico, David Cameron, que sí parecía decidido a la intervención, recibió un duro revés en el Parlamento de su país, que en la noche de este jueves rechazó la participación del Reino Unido en una intervención militar en Siria. "Está claro que el Parlamento británico, en una postura que refleja la opinión del pueblo británico, no quiere ver una actuación militar británica", aseguró Cameron a los legisladores. "Lo entiendo, y el gobierno actuará en consecuencia".

La Cámara de los Comunes rechazó por 285 contra 272 votos una moción que preveía actuar militarmente contra Siria como reacción al presunto ataque con armas químicas del régimen de Bashar al Assad que la semana pasada habría dejado cientos de muertos.

Ante la presión de la oposición laborista y también de sus propias filas, el gobierno de Cameron tuvo que atenuar la propuesta que presentó ante los legisladores, que contemplaba un posible ataque militar pero en el marco de un consenso internacional. Y de todas maneras, la propuesta fue rechazada. Los laboristas dijeron que querían "pruebas convincentes" de que el régimen de Al Assad fue responsable de los ataques de la semana pasada.

Por su parte, el presidente francés, François Hollande, dijo en una entrevista al diario Le Monde, que no excluía un ataque militar contra Siria antes del próximo miércoles 4 de septiembre. La negativa del Parlamento británico no cambia la posición francesa, aseguró Hollande. El Parlamento francés debate este miércoles sobre Siria pero, a diferencia de lo que ocurre en Reino Unido, en Francia el presidente tiene la última palabra en materia de misiones militares.

EE.UU. insiste, ONU no se pone de acuerdo

La Casa Blanca, en tanto, aseguró también que la decisión británica no incidirá en los planes de Barack Obama. El presidente Barack Obama "cree que están en juego intereses fundamentales de Estados Unidos y que los países que violan las normas internacionales sobre armas químicas deben rendir cuentas", dijo la portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, Caitlin Hayden. Según el secretario de Defensa, Chuck Hagel, Estados Unidos continuará buscando aliados para formar una coalición internacional dispuesta a responder contra los presuntos ataques químicos en Siria.

Presidente estadounidense, Barack Obama, y su secretario de Defensa, Chuck Hagel.  
Presidente estadounidense, Barack Obama, y su secretario de Defensa, Chuck Hagel.

La comunidad internacional ha continuado intentando, a través de todos los canales diplomáticos, impedir un posible ataque militar liderado por Estados Unidos contra el presidente sirio Al Assad, que llamó a su pueblo a resistir ante una intervención extranjera y anunció en la televisión estatal que "Siria se defenderá ante cualquier ataque". En numerosas conversaciones telefónicas se buscaron salidas al conflicto, de manera de alcanzar una línea común ante el Consejo de Seguridad de la ONU, cuyos cinco miembros permanentes –Estados Unidos, Reino unido, Francia, Rusia y China– se reunieron sin emitir ningún comunicado.

En los esfuerzos diplomáticos intervino también la canciller alemana, Angela Merkel, que este jueves habló por teléfono con el presidente ruso, Vladimir Putin, y con el francés, Hollande. Tras ello, se informó que Merkel y Putin están de acuerdo en que aún puede haber una solución política para Siria. Alemania, sin embargo, insiste en que debe haber "consecuencias" en el caso de que se prueben las acusaciones de uso de armas químicas por parte del régimen de Al Assad.

En una conversación telefónica con Obama, Merkel se pronunció a favor de que los resultados de la investigación de la ONU se traten en el Consejo de Seguridad. Pero Rusia y China rechazan cualquier ataque contra Siria. Y Rusia ya anunció este viernes (30.08.2013), a través de su viceministro de Asuntos Exteriores, Gennadi Gatilov, que utilizará su derecho a veto para bloquear cualquier resolución del Consejo de Seguridad de la ONU sobre una intervención militar en ese país.

Asimismo, el ministro del Exterior chino, Wang Yi, ha pedido contención a todas las partes hasta que el equipo de inspectores de la ONU, que culmina su labor este viernes en Siria, presente conclusiones sobre el presunto uso de armas químicas en el conflicto. Se espera que los resultados de los expertos en armas químicas de la ONU se den a conocer tras su retorno este sábado 31 de agosto.

Preparativos militares

Pero más allá de todos los esfuerzos diplomáticos, las grandes potencias seguían adelante este jueves (29.08.2013) con sus preparativos militares de cara a un eventual ataque. Un quinto destructor de la Marina estadounidense con misiles de crucero llegó al Mar Mediterráneo. Los británicos trasladaron seis aviones de combate del tipo Eurofighter "Typhoon" a la base de Akrotiri en Chipre, para garantizar la seguridad de sus territorios nacionales en "tiempos de mayores tensiones".

Población civil israelí se apertrecha con máscaras de gas.  
Población civil israelí se apertrecha con máscaras de gas.

Rusia envió dos barcos de guerra al Mediterráneo oriental. Una fragata antisubmarinos de la Flota del Mar del Norte llegará a la región en los próximos días, indicó una fuente no identificada a la agencia Interfax. A ella se sumará el crucero "Moskva", que se encuentra actualmente en el Atlántico Norte. Y le seguirá el crucero "Varyag".
En tanto, ante la posibilidad de un ataque estadounidense contra Siria, Israel emplazó cerca de Tel Aviv un sistema antimisiles tipo Cúpula de Acero, confirmó una portavoz del Ejército. Y la Organización de la ONU para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) se mostró "profundamente preocupada" por el peligro que corre el legado cultural sirio a causa de la guerra civil que se desarrolla en ese país.

rml (dpa, afp, dradio)

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