Mostrando entradas con la etiqueta ataque en Bengasi. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ataque en Bengasi. Mostrar todas las entradas

miércoles, 18 de junio de 2014

Sospechoso del ataque en Bengasi podría ser ejecutado

 http://www.click2houston.com/image/view/-/26540102/medRes/2/-/maxh/360/maxw/640/-/rn0bv8z/-/Ahmed-Abu-Khatallah-jpg.jpg


Ahmed Abu Khatallah, el presunto líder del ataque contra el consulado estadounidense en Bengasi de septiembre de 2012, podría recibir la pena de muerte por uno de los tres cargos que afronta en Estados Unidos, según indicó el Departamento de Justicia.

En un comunicado divulgado a última hora del martes, el secretario de Justicia de EEUU, Eric Holder, precisó las acusaciones presentados contra Khatallah, capturado el domingo en una operación conjunta de fuerzas especiales y miembros de la Policía federal (FBI).

"El principal cargo en la acusación es un crimen que podría acarrear la pena de muerte", señaló el Departamento de Justicia.

Los cargos, presentados el 15 de julio de 2013 y que hasta ahora se mantenían confidenciales, incluyen "matar a una persona en el curso de un ataque a unas instalaciones federales con el uso de un arma de fuego u arma peligrosa, y conspirar para hacerlo", que es el delito por el que puede aplicarse la pena capital.
Los otros cargos son "intentar proporcionar y conspirar para proporcionar apoyo a terroristas con resultados letales" y "descargar, blandir, usar, transportar y poseer un arma de fuego durante y en relación con un crimen violento", de acuerdo con el Departamento de Justicia.

En el ataque del 11 de septiembre de 2012 al consulado de Bengasi fallecieron varios libios, el embajador estadounidense en Libia, Chris Stevens, el encargado de seguridad del Departamento de Estado Sean Smith; y dos empleados de la CIA, Tyrone Woods y Glen Doherty.

El presidente de EE.UU., Barack Obama, calificó a Khatallah como "uno de los supuestos cerebros" detrás del ataque armado contra el complejo consular de Bengasi y aseguró que caerá sobre él "todo el peso del sistema de justicia estadounidense".

Holder precisó que, cuando Khatallah llegue a Estados Unidos, será presentado ante un juez federal en Washington, para iniciar el proceso en su contra; y subrayó que podrían añadirse más cargos a los tres ya presentados.

"La investigación continuará para identificar y arrestar a cualquiera de los cómplices" de Khatallah, afirmó Holder.

La detención del sospechoso, cuyo paradero actual no ha sido revelado, se produjo sin un solo disparo, según indicaron a la cadena de televisión CNN funcionarios estadounidenses, que pidieron el anonimato.

Otros funcionarios aseguraron al diario Washington Post que la captura se produjo en el hogar de Khatallah en Bengasi, desde donde el comando estadounidense lo trasladó a un buque y lo sacó de Libia.

"Estaba aislado, fue una operación limpia", indicó uno de los funcionarios al Post, que indica que la operación llevaba meses planeada y fue aprobada el viernes por Obama.

La Casa Blanca descartó rotundamente el traslado de Khatallah a la prisión de Guantánamo (Cuba), como solicitó el senador Marco Rubio tras conocerse la noticia de la captura.

Tomado de http://noticias.terra.com

miércoles, 30 de octubre de 2013

'Obamacare', la NSA y Bengasi asedian a la Casa Blanca

Tras haber salido airoso del cierre del gobierno, Obama y su gobierno enfrentan nuevos retos (AFP).
A pesar de que la Casa Blanca está acostumbrada a los tiempos difíciles, estos últimos días han sido particularmente duros.
 
Tras salir casi ileso del enfrentamiento que provocó el cierre del gobierno que encabezaron los republicanos, el gobierno del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se encuentra bajo asedio en tres frentes: los problemas que rodean a Obamacare, las revelaciones sobre el espionaje de Estados Unidos contra sus aliados y el ataque que sufrió en 2012 el complejo diplomático de Bengasi, Libia, asunto por el que un senador amenazó con detener todas los nombramientos del gobierno.

Seguramente las controversias alimentarán los persistentes ataques de los republicanos contra Obama y sus aliados demócratas conforme el país se prepara para las elecciones intermedias del año próximo; la Casa Blanca catalogó esos ataques como palabrería partidista.

Para David Gergen, analista político de CNN, reflejan la inexperiencia relativa de la Casa Blanca de Obama. "Este gobierno ha sido muy, muy bueno con su política, pero desde el primer día no ha sido bueno para la ejecución de las políticas", dijo el lunes. 

'Obamacare'

Pasó otra semana y con ella otra audiencia en el Congreso sobre la puesta en marcha del accidentado programa de seguros de gastos médicos de Obama. Esta vez, Marilyn Tavenner, líder de los Centros para Servicios de Medicare y Medicaid —que se encarga del sitio de Obamacare— fue la primera funcionaria del gobierno que ofreció disculpas formalmente a los estadounidenses por el inicio lleno de fallas.

Ofreció disculpas el martes en su comparecencia ante la Comisión de Medios y Arbitrios de la Asamblea de Representantes. Una fuente del sector de los seguros dijo el lunes a CNN que la gran mayoría de los estadounidenses que contrataron un seguro en el mercado individual encontrarán cambios e incluso cancelaciones a sus pólizas, de acuerdo con las directrices de Obamacare. 

"El problema mayor es la forma en la que Obamacare está afectando a la gente", dijo el martes el líder de la minoría en el Senado, Mitch McConnell. "Los egresados de las universidades y las familias de la clase media se están viendo afectados con los incrementos en las primas que no pueden costear".

El espionaje de la NSA

Tras varios meses de filtraciones aparentemente interminables sobre los programas de vigilancia de Estados Unidos, la presión sobre el gobierno creció en los últimos días a causa de las revelaciones que se publicaron en la revista alemana Der Spiegel. El semanario publicó que EU recopilaba las comunicaciones de los líderes aliados, entre ellos la canciller alemana, Angela Merkel.

Los líderes alemanes respondieron con furia a la noticia; Merkel exigió que se suspendiera la práctica y proclamó que la confianza que su país tenía en Estados Unidos se vio "perturbada". Las críticas más feroces —tanto de la derecha como de la izquierda— se dirigieron contra el gobierno y las alusiones a que Obama supo de la práctica apenas hace poco.

El legislador Peter King, presidente republicano del Subcomité de Contraterrorismo e Inteligencia, se mostró incrédulo de que el presidente no supiera lo que estaba pasando. "Ciertamente debió haber sabido, si es que no sabía", dijo el expresidente del Comité de Seguridad Nacional de la Asamblea de Representantes a Wolf Blitzer en el programa The Situation Room de CNN. 

La senadora demócrata por California, Diane Feinstein, dijo que no saber sobre el programa era un "gran problema" tanto para Obama como para el Comité de Inteligencia del Senado que ella preside. "En lo que a mí concierne, el Congreso tiene que saber exactamente qué está haciendo nuestra comunidad de inteligencia", señaló en su comunicado. "Para ello, el comité emprenderá una investigación exhaustiva de todos los programas de recopilación de información de inteligencia".

Bengasi

Las persistentes críticas que los republicanos han hecho al gobierno por el manejo del ataque contra el complejo diplomático de Estados Unidos en Bengasi —en el que murieron el embajador de Estados Unidos en Libia y otros dos estadounidenses— resurgió esta semana cuando el senador republicano por Carolina del Norte, Lindsey Graham, amenazó con retrasar las candidaturas gubernamentales a causa del tema.

Se espera que el Senado revise pronto las candidaturas que Obama propuso para varios cargos judiciales de alto perfil, entre otras nominaciones. El reglamento del Senado permite que un solo senador retrase temporalmente las nominaciones presidenciales y Graham dice que no dejará de hacerlo hasta que el gobierno permita que los sobrevivientes del ataque comparezcan ante el Congreso para rendir testimonio.

"Voy a obstruir cada una de las nominaciones en el Senado de Estados Unidos hasta que los sobrevivientes estén disponibles para el Congreso", dijo. "Necesitamos llegar al fondo de esto", insistió. 

La Casa Blanca señaló el lunes que Graham y otros republicanos están usando el asunto de Bengasi con fines políticos, "y eso nos parece desafortunado".



Ted Barrett, Catherine E. Shoichet, Jake Tapper, Jim Sciutto, Elise Labott, Brooke Baldwin y Jim Acosta colaboraron con este reportaje.

Tomado de  http://mexico.cnn.com/

domingo, 19 de mayo de 2013

Una semana de escándalos para Barack Obama

Barack Obama

El mandatario trata de capotear espinosos casos que han sido aprovechados por los republicanos.

Tras su contundente triunfo en las elecciones del año pasado, el camino para el segundo período de Barack Obama, aunque nunca fácil, parecía despejado. Pero una seguidilla de escándalos que sacudieron su administración esta semana tiene al presidente contra la pared.
De todos, el más serio está relacionado con la supuesta discriminación a la que habrían sido expuestos grupos conservadores del país por la Agencia Recaudadora de Impuestos (IRS). De acuerdo con un reporte del inspector general, personal del IRS intentó penalizar –con impuestos– a organizaciones vinculadas al llamado Tea Party, grupo asociado con el partido republicano.
La investigación apenas comienza, pero muchos ya comparan el caso con Watergate, la operación de espionaje contra el partido demócrata que terminó forzando la renuncia del presidente Richard Nixon en 1974.
Paralelamente se volvió a calentar el debate por el atentado que le costó la vida al embajador de EE. UU. en Libia, el año pasado, en Bengasi. Si bien el tema ya ha sido usado por los republicanos para atacar al presidente y, sobre todo, a la entonces secretaria de Estado, Hillary Clinton, resucitó tras el testimonio de dos exfuncionarios del departamento de Estado según los cuales la administración sabía de los peligros a los que estaba expuesto el consulado y supo, desde el comienzo, que el ataque había sido lanzado por grupos terroristas. La acusación es delicada, pues contradice la versión del gobierno y confirmaría las sospechas de los republicanos: que la administración quiso minimizar el atentado para evitar un efecto electoral.
A eso se suma la revelación de que el departamento de Justicia interceptó durante dos meses las líneas telefónicas de la agencia AP. El gobierno alega que actuó en rigor porque estaba en juego la seguridad nacional. Por esos días, mayo del 2012, la AP trabajaba en una historia sobre un atentado terrorista planeado por Al Qaeda que la CIA logró evitar en el último momento.
Aunque la administración utilizó órdenes judiciales para realizar las interceptaciones, el caso le valió airadas críticas de la prensa y hasta de la Relatoría para la Libertad de Expresión de la OEA, para la que se trata de un ataque a la libertad de expresión “que puede poner en riesgo la confidencialidad de las fuentes periodísticas”.
El gobierno ya reaccionó. El departamento de Estado reveló más de 100 páginas de correos electrónicos internos sobre Bengasi. En el IRS ya han sido destituidos dos funcionarios y, en el caso de AP, el propio presidente pidió aprobar una ley que protegería más a comunicadores y fuentes.
Pero las medidas están lejos de saciar el apetito de los republicanos, que piden la renuncia del fiscal general, Eric Holder, y hasta hablan de un juicio de destitución contra el presidente. Si bien es poco probable que prospere, saben que un Obama enredado eleva sus prospectos para las legislativas de 2014 y las presidenciales de 2016, en las que Hillary Clinton podría ser la carta demócrata.
Como dice el analista político Howard Kurtz, eso no indica que Obama esté derrotado. Tiene tres años para recuperarse como lo hicieron otros presidentes, como Bill Clinton o Ronald Reagan, que arrancaron mal sus segundos períodos.

Sergio Gómez Maseri
Corresponsal de EL TIEMPO
Washington

miércoles, 8 de mayo de 2013

Vaticinan graves repercusiones políticas para Obama por caso Bengasi


El caso Bengasi puede ser el punto de giro que derrumbe a la administración del presidente Barack Obama, declaró el exembajador de Estados Unidos en Naciones Unidas, John R. Bolton.
Este suceso amenaza con devenir en escándalo y ya es un tema muy serio para el gobierno del ejecutivo demócrata, comentó al sitio digital Newsmax Bolton, quien ahora es analista político del tanque pensante conservador American Enterprise Institute.

Sus comentarios coinciden este miércoles con una audiencia del Congreso donde se prevé que media docena de testigos testimonien acerca del ataque contra el consulado norteamericano, ocurrido el 11 de septiembre de 2012.

Washington culpa a bandas extremistas árabes por el incidente en el norte de Libia, donde murieron el embajador J. Christopher Stevens y otros tres funcionarios estadounidenses.

Uno de los testigos convocados para esta semana, el diplomático Greg Hicks, adelantó a reporteros que el Pentágono negó apoyo aéreo el día de la agresión y la Casa Blanca conocía desde el primer momento la naturaleza terrorista del evento.

En un inicio el Departamento de Estado argumentó que el ataque se había originado por protestas de religiosos libios que se tornaron violentos debido a la publicación en Internet del filme La Inocencia de los Musulmanes, calificado como antislamita.

También el exaspirante presidencial republicano Mike Huckabee vaticinó que Obama será destituido como consecuencia de las pesquisas por el ataque contra el consultado estadounidense en Bengasi.

"Dudo que el Presidente pueda cumplir los restantes tres años que le quedan en la Casa Blanca", subrayó el exgobernador de Arkansas durante una entrevista con una radioemisora conservadora.

Cuando un jefe de Estado miente al público y forma parte de una conspiración tan complicada, no debe continuar en la Oficina Oval, insistió Huckabee, antes de augurar que Obama caerá por un Impeachment (inculpación desde el Congreso).

En igual tono que el líder republicano se pronunció el representante por California Darrell Issa, quien dijo que averiguará las oscuras razones por las cuales la administración federal ha ocultado detalles sobre el polémico suceso.

Asimismo, el senador sureño Lindsey Graham opinó que en el caso Bengasi existe una evidente manipulación política y urge indagar a fondo para conocer los pormenores del incidente ocurrido en el norte de Libia.
 
PL

ShareThis