| Los soldados estadounidenses, tras la liberación del campo, supervisan a varios prisioneros mientras éstos cargan cadáveres. / AFP |
Unas cartas perdidas
de un capitán del ejército norteamericano –las cuales han sido descubiertas 70
años después-, muestran una faceta poco conocida sobre las atrocidades
cometidas por las tropas norteamericanas contra los prisioneros hitlerianos
capturados cuando los mismos fungían como guardias en los campos de
concentración ubicados en varios países de Europa.
Es una página que
revela cómo el odio y la ira ante la crueldad cometida por los nazis, llevó a
los soldados norteamericanos a cometer crímenes atroces que en nada se
diferenciaban de los cometidos por ellos. Fue una forma irracional de hacer
valer el “ojo por ojo”, situando a los liberadores como bestias incontroladas,
alejadas del respeto a la vida humana que fue parte de la mentalidad de los
asesinos fascistas.
Las cartas recién
descubiertas del capitán David Wilsey,
un anestesista de la tropa norteamericana, enviadas a su mujer, Emily, el 8 de
mayo de 1945, publicadas por el diario New Republic, muestran los actos de
barbarie cometidos por sus compañeros contra miembros de las tropas alemanas, a
quienes justifica dado el hecho de que esos soldados capturados “se merecían
ser sacrificados".
