Un informe de la consultora global McKinsey muestra que desde 2007 el
planeta aumentó su endeudamiento público, privado e individual en más de
US$57 billones: unas tres veces el Producto Interno Bruto (PIB) de la
mayor potencia planetaria, Estados Unidos.
Los peores del escalafón en la crucial relación deuda-Producto Interno
Bruto (PIB) son Japón, Irlanda, Singapur, Portugal y Bélgica.