No caben dudas de
que el enorme cyberataque demostró no solo la vulnerabilidad de los sistemas de
seguridad informática de EEUU, sino la capacidad de los hackers,
presumiblemente chinos, de vulnerarlos sistemáticamente. El Pentágono ocultó la magnitud del daño.
Un funcionario del
Pentágono dijo a la Voz de América que el ataque contra la red de correo
electrónico del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, ocurrido alrededor del
25 de julio que obligó a cerrar toda la red sin haber sido solucionado hasta el
momento, tiene todas las características de un ataque patrocinado desde otro
país, aunque desestimó identificar de dónde provino el mismo. No obstante,
algunos medios norteamericanos como NBC y The Daily Best culpaban a Rusia del
enorme hackeo.