El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, autorizó hoy viernes
el envío adicional de hasta 1.500 militares a Irak como parte de la
estrategia para combatir al grupo yihadista Estado Islámico (EI),
informó la Casa Blanca.
Ese personal militar no tendrá un papel de combate, sino que su
misión será entrenar, asesorar y ayudar a las Fuerzas de Seguridad
iraquíes, incluidas las tropas kurdas.
Los militares estadounidenses trabajarán en las instalaciones de las
Fuerzas de Seguridad iraquíes situadas a las afueras de la capital,
Bagdad, y de la ciudad kurdo-iraquí de Erbil, indicó el portavoz de la
Casa Blanca, Josh Earnest, en un comunicado.