El escándalo de Watergate reveló una red de espionaje, sobornos y uso
ilegal de fondos durante la campaña del expresidente estadounidense
Richard Nixon.
El 8 de agosto de 1974 dimite el entonces presidente de Estados
Unidos (EE.UU.), Richard Nixon, luego de que en junio de 1972 estallara
el escándalo del Watergate. Su gobierno estuvo implicado en una red de
espionaje político, sobornos y uso ilegal de fondos que se llevó a cabo
durante su campaña electoral.
En junio de 1972 cinco hombres conocidos como “Los plomeros de
Watergate” fueron arrestados tras ser acusados de espiar al Comité
Nacional Demócrata desde el hotel Watergate ubicado en Washington. Todos
formaban parte de la Operación 40 de la Agencia Central de Inteligencia
(CIA, por su sigla en inglés), encargada de llevar a cabo acciones
terroristas contra Cuba. Fueron acusados de intento de robo y de haber
interceptado comunicaciones.
Durante las investigaciones se descubrió que los cinco asaltantes del
Watergate fueron contratados y pagados por Howard Hunt, otro agente de
la CIA, quien dirigió varias operaciones contra Cuba y preparó varios
atentados contra el líder de la revolución cubana, Fidel Castro.