Los recientes
ataques de Victoria Nuland, secretaria adjunta de Estado para Asuntos Europeos
y de Eurasia, contra el ministro ruso de Asuntos Exteriores, Sergey Lavrov,
causaron una fuerte indignación en el Kremlin, dejando entrever que Obama no
tiene la autonomía suficiente para decidir sobre política exterior y que detrás
de sus decisiones se encuentran halcones como el ex vicepresidente Richard
"Dick" Cheney.