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lunes, 7 de octubre de 2013

A 49 AÑOS DE LA OPERACIÓN "VAN TROI": captura de 2° agente de la CIA


En la foto: Raúl Rodríguez, Carlos Rey, la esposa del Vice-Primer Ministro de Vietnam, Noel Quintero y Pham Thi Quyen (viuda de Nguyen Van Troi)

 Nos toca recordar con gran orgullo una temeraria acción militar llevada a cabo por nuestros jóvenes comunistas hace 45 años, la operación de captura del agente de inteligencia militar de la CIA, el Teniente Coronel Michael Smolen.
Esta acción internacionalista quedó enmarcada para siempre en las históricas relaciones de solidaridad con el hermano pueblo vietnamita, en momentos en los cuales ese heroico pueblo en armas dirigido por el querido tío Ho, defendía dignamente su soberanía contra el ataque inclemente y criminal de las tropas invasoras del imperialismo norteamericano. Todos los periódicos del mundo desatacaban con grandes titulares la audaz operación de la guerrilla venezolana.
Desde el Alto Mando de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN), por intermedio de su Comandante en Jefe, el Teniente Coronel Juan de Dios Moncada Vidal, desde la clandestinidad, declaraban que la detención del alto militar norteamericano tenía dos objetivos: Uno, la solidaridad con la heroica lucha del pueblo de Vietnam contra la agresión norteamericana, exigiendo el intercambio humanitario por el héroe vietnamita Nguyen Van Troi, prisionero condenado a muerte; y Dos, repudiar la presencia en suelo de la patria venezolana de la intervencionista misión militar yanqui.
El camarada Nguyen Van Troi, de la Unidad Especial de Acción Armada del Frente Nacional de Liberación de Vietnam del Sur, fue apresado el 9 de mayo de 1964 por tropas sudvietnamitas mientras minaba un puente en Cong Ly, antigua Saigón, por donde pasaría el Secretario de Defensa de Estados Unidos, Robert McNamara y el embajador Henry Cabot Lodge.

Torturado durante 5 meses, tras varios intentos de fuga y violentos castigos corporales, Nguyen Van Troi, fue condenado a muerte el 10 de agosto de ese año.
El comandante de la Unidad Táctica de Combate (UTC) “Comandante Fernández”, conocido luego como “Comandante Plutarco”, era el camarada Luís Fernando Vera Betancourt (héroe y mártir de la revolución), dirigió el grupo de seguimiento aportando todos los datos de la rutina diaria del agente de la CIA.
Luego se conformó un grupo de captura, uno de traslado, uno de custodia y otro de entrega. Todos estos jóvenes militantes comunistas eran integrantes de la UTC “Iván Barreto Miliani” (símbolo del Guerrillero Heroico) del Destacamento “Livia Gouverneur” (militante de la JCV, mártir de la revolución), del Pelotón “Daniel Mellado” (mártir de la revolución) de la Brigada Uno "Capitán Wilfrido Omaña", pertenecientes a nuestras Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN), habían sido reclutados y entrenados para realizar todo tipo de operaciones especiales de guerrilla urbana que ejecutaban con gran efectividad.
Tras una minuciosa planificación, los cuatro jóvenes camaradas designados en el grupo de captura, militantes de la siempre gloriosa JUVENTUD COMUNISTA DE VENEZUELA (JCV), se aprestaban a ejecutar la operación militar la noche anterior, revisando cada detalle en Los Chaguaramos, en el apartamento del camarada José Antonio Gutiérrez (fallecido), recordado actor quien hacía el personaje de “El Telaraña” en el programa humorístico de Radio Rochela que transmitía RCTV (canal 2).
En la mañana de ese viernes 9 de octubre de 1964, salen temprano el camarada David Salazar (fallecido) y el “Caliche” a tomar un carro para la operación, luego parten los cuatro hacia Colinas de Bello Monte, tomando posiciones en los alrededores de la residencia del alto oficial de la CIA. Algo extraño pasaba justo ese día, se tardaba mucho más en salir para la embajada norteamericana. Estaba desayunando con su jefe, el Coronel Henry Lee. Terminaba la larga espera: ¡ALERTA! ¡YA SALEN!
La operación era la captura del Teniente Coronel Michael Smolen, Segundo Jefe de la Misión Militar Norteamericana destacada en Venezuela. Los agentes de inteligencia militar gringa salían de la quinta “Blanca”; cuando estaban entrando en el vehículo estacionado afuera y se alistaban para encender el motor, el carro manejado por David se acercó, Argenis Ruiz les dio la voz de alto: ¡Quietos, Fuerzas Armadas de Liberación Nacional!
Se espantaron, Argenis se lanza del carro metralleta en mano por la ventana cayendo de pie frente al volante de Smolen sin darle chance a salir, su asustado jefe Lee corrió por la calle Suapure y saltó una cerca, escapando por la quinta “Monina”.

De inmediato, el camarada Argenis Ruiz Martínez Villalta metió a Smolen al carro, y se montaron el “Gocho” (Camarada Noel Quintero Lantén) y el “Caliche” (Camarada Carlos Rey).

Mientras se dirigían al punto de trasbordo le quitaron el uniforme al gringo, le colocaron otra ropa y lentes oscuros. Al llegar frente a la antigua Peña Tanguera de Sabana Grande, el “Gocho” y el “Caliche” se pasan al otro vehículo con el rehén, donde estaba el camarada Gonzalo Sepúlveda (fallecido), quienes realizan el traslado hasta el apartamento del pintor español Ángel Luque, en la calle Negrín con la Avenida El Porvenir, edificio Araucaria, donde “Coquito” (Camarada Raúl Rodríguez) estaba en el grupo de custodia.
Allí, luego de despojarlo de las vendas que le tapaban los ojos, comenzó la inducción hacia el Coronel sobre la lucha revolucionaria en Venezuela y las causas de su retención en ese lugar. Se dialogó con él sobre el criminal ataque de Estados Unidos en Vietnam, y lo injusto de los bombardeos masivos sobre el pueblo vietnamita para eliminar su justa lucha de la Liberación Nacional.También se le dijo que su retención era con el fin de impedir el fusilamiento de Nguyen Van Troi, quien había sido capturado en el intento de volar el puente donde pasaría el General McNamara, principal estratega y ejecutor de las operaciones militares que se realizaban en Vietnam.
El día 13 de Octubre, la policía política había logrado capturar algunas personas relacionadas con la operación y su entorno, al dueño del apartamento donde se mantenía oculto el rehén, el pintor Luque y algunos de sus amigos; allí se comenzó a derrumbar todo, ante las informaciones radiales que se difundían y el cerco que se tendía sobre la zona.

Al apartamento se presentó Carmelo a dar aviso, que luego cayó preso junto a varios camaradas, y no resistiendo las torturas delató a muchos otros.
A raíz de esta acción guerrillera, la ejecución de la sentencia a muerte que pesaba sobre Nguyen Van Troi, fue aplazada por orden del Departamento de Estado norteamericano, lamentablemente la guerrilla venezolana creyó en el imperialismo, y una vez que fue liberado el agente de la CIA a las 10:40pm del 13 de octubre en la Avenida Los Samanes de La Florida, las mismas autoridades yanquis dieron la orden directa a Saigón de ejecutar el fusilamiento. El 15 de octubre de 1964, a las 9:50am, un pelotón sudvietnamita ejecutó a Nguyen Van Troi. Sus últimas palabras fueron: ¡Larga vida a Ho Chi Minh!.
Luego vino la brutal represión desatada por el gobierno de Raúl Leoni, dando con la detención de los camaradas Gilberto Mora Muñoz, Edgar Briceño, Gherard Schwikat, Hermógenes Jiménez, Bernardo Salas, Alejandro Frías, David Quiñónez, Ramón Rojas Díaz, Luis Aguilar Baptista, Ophier Cepeda, Carlos Antúnez, César Vargas Medina, Melitón Puértolas, Ángel Luque, Alejandro Aguilera, Virgilio Brito, Arsenio Pasarini, José Alemán y Alonso Palacios Juliác; quienes fueron sometidos a todo tipo de interrogatorios y brutales torturas en el cuartel San Carlos y en los sótanos de la Dirección General de Policía (Digepol).
La mayoría de esos jóvenes camaradas comunistas, miembros de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional, nada tenían que ver con la operación Smolen.

Tomado de  http://rosogrimau.blogspot.com

miércoles, 14 de agosto de 2013

Las verdades objetivas y los sueños


La especie humana reafirma con frustrante fuerza que existe desde hace aproximadamente 230 mil años. No recuerdo afirmación alguna que alcance más edad. Sí existieron otros tipos de humanos, como los Neandertales de origen europeo; o un tercero, el homínido de Denisova al norte de Asia pero, en ningún caso, existen fósiles más antiguos que los del Homo Sapiens de Etiopía.

Tales restos, en cambio, existen de numerosas especies entonces vivas, como los dinosaurios, cuyos fósiles datan de hace más de 200 millones de años. Muchos científicos hablan de su existencia antes del meteorito que impactó en el Istmo de Tehuantepec provocando la muerte de aquellos, algunos de los cuales medían hasta 60 metros de largo.
Es conocida igualmente la prehistoria del planeta que hoy habitamos, desprendido de la nebulosa solar y su enfriamiento como masa compacta casi llana, constituida por un número creciente de materias bien definidas que poco a poco adquirirían rasgos visibles. Tampoco se sabe todavía cuántas faltan por descubrir, y los insólitos usos que la tecnología moderna puede aportar a los seres humanos.

Se conoce que las semillas de algunas plantas comestibles fueron descubiertas y comenzaron a utilizarse hace alrededor de 40 mil años. Existe también constancia de lo que fue un calendario de siembra grabado en piedra hace aproximadamente 10 mil años.  Las ciencias deben enseñarnos a todos a ser sobre todo humildes, dada nuestra autosuficiencia congénita. Estaríamos así más preparados para enfrentar e incluso disfrutar el raro privilegio de existir.

En el mundo explotado y saqueado viven incontables personas generosas y sacrificadas, especialmente las madres, a las que la propia naturaleza dotó de especial espíritu de sacrificio.

El concepto de padre, que no existe en la naturaleza, es, en cambio, fruto de la educación social en los seres humanos y se observa como norma en cualquier rincón, desde el ártico, donde se encuentran los esquimales, hasta las selvas más tórridas de África en las que las mujeres no solo cuidan de la familia, sino también laboran la tierra para producir alimentos.

Quien lee las noticias que todos los días llegan sobre viejos y nuevos comportamientos de la naturaleza y los descubrimientos de los métodos para enfrentar lo de ayer, hoy y mañana, comprendería las exigencias de nuestro tiempo.

Los virus se transforman de forma inesperada y golpean las plantas más productivas o los animales que hacen posible la alimentación humana, lo que torna más insegura y costosa la salud de nuestra especie, genera y agrava las enfermedades, sobre todo, en los mayores o los más pequeños.

¿Cómo enfrentar con honor el número creciente de obstáculos que los habitantes del planeta sufren?

Pensemos que más de doscientos grupos humanos se disputan los recursos de la Tierra. El patriotismo es simplemente el sentimiento solidario más amplio alcanzado. Nunca digamos que fue poco. Con seguridad se inició por las actividades familiares de grupos reducidos de personas que los escritores de la historia calificaron de clan familiar, para recorrer el camino de la cooperación entre grupos de familias que colaboraban entre sí para cumplimentar las tareas a su alcance. Hubo lucha entre grupos de familias en otras etapas, hasta alcanzar niveles superiores de organización como sin duda fue la tribu. Transcurrieron más de cien mil años. Los recuerdos escritos en sofisticados pergaminos datan, sin embargo, de no más de 4 mil años.

La capacidad humana para pensar y elaborar ideas era ya notable, y no creo sinceramente que los griegos eran menos inteligentes que el hombre actual. Sus poemas, sus textos filosóficos, sus esculturas, sus conocimientos médicos, sus juegos olímpicos; sus espejos, con los que incendiaban naves adversarias concentrando los rayos solares; las obras de Sócrates, Platón, Aristóteles, Galeno, Arquímedes y otros llenaron de luz el mundo antiguo. Eran hombres de inusual talento.

Arribamos, tras un largo camino, a la etapa contemporánea de la historia del hombre.

Días críticos no tardaron en presentarse para nuestra Patria, a 90 millas del territorio continental de Estados Unidos, después que una profunda crisis golpeó a la URSS.

Desde el 1ro de enero de 1959 nuestro país asumió el mando de su propio destino tras 402 años de coloniaje español y 59 como neocolonia. Ya no existíamos como indígenas que no hablaban siquiera el mismo idioma; éramos una mezcla de blancos, negros e indios que integrábamos una nación nueva con sus virtudes y sus defectos como todas las demás. Huelga decir que imperaban en la isla la tragedia del desempleo, el subdesarrollo y un pobrísimo nivel de educación. Poseían conocimientos inculcados por la prensa y la literatura dominante en Estados Unidos, que desconocía, si es que no despreciaba, los sentimientos de una nación que combatió con las armas durante décadas por la independencia del país, y al final incluso contra cientos de miles de soldados al servicio de la metrópolis española. Es preciso no olvidar la historia de la "Fruta Madura", imperante en la mentalidad colonialista de la poderosa nación vecina que hizo prevalecer su fuerza y negaba al país no solo el derecho a ser libre hoy, mañana y siempre, sino que pretendía anexar nuestra isla al territorio de ese poderoso país.

Cuando en el puerto de La Habana estalla el acorazado norteamericano Maine, el ejército español, integrado por cientos de miles de hombres, estaba ya derrotado, como un día los vietnamitas derrotaron a base de heroísmo el poderoso ejército dotado de sofisticado armamento, incluido el "Agente Naranja" que a tantos vietnamitas afectó para toda su vida, y Nixon, más de una vez, estuvo tentado al uso de las armas nucleares contra aquel pueblo heroico. No en balde luchó por ablandar a los soviéticos con sus discusiones sobre la producción de alimentos en aquel país.

Dejaría de ser diáfano si no señalo un momento amargo de nuestras relaciones con la URSS. Eso derivó de la reacción que tuvimos al conocer la decisión de Nikita Jruschov a raíz de la Crisis de Octubre de 1962, de la que el próximo mes de octubre se cumplirán 51 años.

Cuando supimos que Jruschov había acordado con John F. Kennedy la retirada de los proyectiles nucleares del país, publiqué una nota con los 5 Puntos que consideré indispensables para un acuerdo. El jefe soviético conocía que inicialmente nosotros advertimos al Mariscal jefe de la cohetería soviética que a Cuba no le interesaba aparecer como emplazamiento de cohetes de la URSS, dada su aspiración a ser ejemplo para los demás países de América latina en la lucha por la independencia de nuestros pueblos. Pero a pesar de eso el Mariscal jefe de tales armas, una persona excelente, insistía en la necesidad de contar con algún arma que persuadiera a los agresores. Al insistir él en el tema, le expresé que si a ellos les parecía una necesidad imprescindible para la defensa del socialismo, se trataba ya de otra cosa, porque éramos por encima de todo revolucionarios. Le pedí dos horas para que la Dirección de nuestra Revolución tomara una decisión.

Jruschov se había portado con Cuba a gran altura. Cuando Estados Unidos suspendió totalmente la cuota azucarera y bloqueó nuestro comercio, él decidió comprar lo que dejara de adquirir ese país, y a los mismos precios; cuando meses después aquel país nos suspendió las cuotas de petróleo, la URSS nos suministró las necesidades de ese vital producto sin lo cual nuestra economía sufriría un gran colapso: una lucha a muerte se habría impuesto, ya que Cuba jamás se rendiría. Los combates habrían sido muy sangrientos, tanto para los agresores como para nosotros. Habíamos acumulado más de 300 mil armas, incluyendo las 100 mil que le ocupamos a la tiranía batistiana.

El líder soviético había acumulado gran prestigio. A raíz de la ocupación del Canal de Suez por Francia e Inglaterra, las dos potencias que eran propietarias del canal, con el apoyo de fuerzas israelitas, atacaron y ocuparon aquella vía. Jruschov advirtió que usaría sus armas nucleares contra los agresores franceses y británicos que ocuparon ese punto. Estados Unidos, bajo la dirección de Eisenhower, no estaba dispuesto en ese momento a involucrarse en una guerra. Recuerdo una frase de Jruschov por aquellos días: "nuestros cohetes pueden darle a una mosca en el aire".

No mucho tiempo después, el mundo se vio envuelto en un gravísimo peligro de guerra. Desgraciadamente fue el más grave que se ha conocido. Jruschov no era un líder cualquiera, durante la Gran Guerra Patria se había destacado como Comisario Jefe de la defensa de Stalingrado, actual Volgogrado, en la batalla más dura que se ha librado en el mundo con la participación de 4 millones de hombres. Los nazis perdieron más de medio millón de soldados. La Crisis de Octubre en Cuba le costó el cargo. En 1964, fue sustituido por Leonid Brezhnev.

Se suponía que, aunque a un precio alto, Estados Unidos cumpliría su compromiso de no invadir Cuba. Brezhnev desarrolló excelentes relaciones con nuestro país, nos visitó el 28 de enero de 1974, desarrolló el poderío militar de la Unión Soviética, entrenó en la escuela militar de su gran país a muchos oficiales de nuestras Fuerzas Armadas, continuó el suministro gratuito de armamento militar a nuestro país, promovió la construcción de una central electronuclear de enfriamiento por agua, en la que se aplicaban las máximas medidas de seguridad y le dio apoyo a los objetivos económicos de nuestro país.

A su muerte, el 10 de noviembre de 1982, le sucedió Yuri Andrópov, director de la KGB, quien presidió los funerales de Brezhnev y tomó posesión como Presidente de la URSS. Este era un hombre serio, así lo aprecio, y también muy franco.

Nos dijo que si éramos atacados por Estados Unidos deberíamos luchar solos. Le preguntamos si podían suministrarnos las armas gratuitamente como hasta ese momento. Respondió que sí. Le comunicamos entonces: "no se preocupe, envíenos las armas que de los invasores nos ocupamos nosotros".

Sobre este tema solo un mínimo de compañeros estuvimos informados ya que era muy peligroso que el enemigo dispusiera de esta información.

Decidimos solicitar a otros amigos las armas suficientes para contar con un millón de combatientes cubanos. El compañero Kim II Sung, un veterano e intachable combatiente, nos envió 100 mil fusiles AK y su correspondiente parque sin cobrar un centavo.

¿Qué contribuyó a desatar la crisis? Jruschov había percibido la clara intención de Kennedy de invadir a Cuba tan pronto estuvieran preparadas las condiciones políticas y diplomáticas, especialmente después de la aplastante derrota de la invasión mercenaria de Bahía de Cochinos, escoltada por buques de asalto de la Infantería de Marina y un portaaviones yankis. Los mercenarios controlaban el espacio aéreo con más de 40 aviones entre bombarderos B-26, aviones de transporte aéreo y otros de apoyo. Un ataque sorpresivo previo, a la principal base aérea, no encontró nuestros aviones alineados, sino desperdigados en diversos puntos, los que podían moverse y los que carecían de piezas. Apenas afectaron algunos. El día de la invasión traicionera nuestras naves estaban en el aire antes del amanecer en dirección a Playa Girón. Digamos solo que un honesto escritor norteamericano describió aquello como un desastre. Baste decir que al final de aquella aventura solo dos o tres de los expedicionarios pudieron regresar a Miami.

La invasión programada por las fuerzas armadas de Estados Unidos contra la isla habría sufrido grandes bajas, muy superiores a los 50 mil soldados que perdieron en Vietnam. No tenían entonces las experiencias que adquirieron más tarde.

Se recordará que el 28 de octubre de 1962 yo declaré que no estaba de acuerdo con la decisión inconsulta e ignorada por Cuba de que la URSS retiraría sus proyectiles estratégicos, para los cuales se estaban preparando las rampas de lanzamiento que serían un total de 42. Al líder soviético le expliqué que ese paso no había sido consultado con nosotros, requisito esencial de nuestros acuerdos. En una frase está la idea: "Usted puede convencerme de que estoy equivocado, pero no puede decirme que estoy equivocado sin convencerme", y enumeré 5 Puntos que se mantenían intocables: Cese del Bloqueo económico y de todas las medidas de presión comercial y económica que ejercen los Estados Unidos en todas partes del mundo contra nuestro país; cese de todas las actividades subversivas, lanzamiento y desembarco de armas y explosivos por aire y por mar, organización de invasiones mercenarias, filtración de espías y saboteadores, acciones todas que se llevan a cabo desde el territorio de los Estados Unidos y de algunos países cómplices; cese de los ataques piratas que se llevan a cabo desde las bases existentes en Estados Unidos y Puerto Rico; cese de todas las violaciones de nuestro espacio aéreo y naval por aviones y navíos de guerra norteamericanos; y la retirada de la Base Naval de Guantánamo y devolución del territorio cubano ocupado por los Estados Unidos.

Es harto conocido igualmente que el periodista francés Jean Daniel había entrevistado al presidente Kennedy después de la Crisis de Octubre; este le contó la experiencia muy dura que había vivido, y le había preguntado si yo realmente conocía el peligro de aquel momento. Le pidió al reportero francés que viajase a La Habana, hablara conmigo y esclareciese esa interrogante.

Este viajó a La Habana y pidió la entrevista. Lo cité esa noche y le transmití que deseaba verlo y conversar con él sobre el tema, y le sugerí conversar en Varadero. Llegamos al lugar y lo invité a almorzar. Era el mediodía. Puse un radio y en ese instante un despacho glacial informa que el Presidente había sido asesinado en Dallas.

Prácticamente ya no había de qué hablar. Yo, desde luego, le pedí que me hablara de su conversación con Kennedy; él estaba realmente impresionado con su contacto. Me dijo que Kennedy era una máquina de pensar, estaba realmente traumatizado. No volví a verlo. Por mi parte investigué lo que pude, o más bien supuse lo que pasó ese día. Fue rara la conducta de Lee Harvey Oswald. Supe que este había tratado de visitar Cuba no mucho tiempo antes del asesinato de Kennedy, y se supone que disparó con un rifle semiautomático de mira telescópica contra un blanco en movimiento. De sobra conozco el empleo de esa arma. La mirilla, cuando se hace un disparo, se mueve y el blanco se pierde un instante; lo que no ocurre con otro tipo de sistema de puntería de cualquier fusil. La telescópica, de varios poderes, es muy precisa si el arma se apoya, pero estorba cuando se hace con un objetivo en movimiento. Se dice que fueron dos los disparos mortales consecutivos en fracción de segundos. La presencia de un lumpen conocido por su oficio, que mata a Oswald nada menos que en una estación de policía, conmovido por el dolor que estaría sufriendo la esposa de Kennedy, parece una cínica broma.

Johnson, un buen magnate petrolero, no perdió un minuto en tomar el avión en dirección a Washington. No quiero hacer imputaciones; es asunto de ellos, pero se trata de que en los planes estaba involucrar a Cuba en el asesinato de Kennedy. Más tarde, transcurridos los años, me visitó el hijo del Presidente asesinado y cenó conmigo. Era un joven lleno de vida que le gustaba escribir. Poco tiempo después, viajando en noche tempestuosa hacia una isla vacacional en un sencillo avión, al parecer no encontraron la meta y se habían estrellado. También conocí en Caracas a la esposa y los hijos pequeños de Robert Kennedy, quien fue fiscal, y negociador con el enviado de Jruschov y había sido asesinado. Así marchaba desde entonces el mundo.

Muy próximo ya a terminar este relato, que coincide con el 13 de agosto, 87 aniversario de su autor, ruego se me excuse de cualquier imprecisión. No he tenido tiempo de consultar documentos.

Los despachos cablegráficos casi diariamente hablan de preocupantes temas que se acumulan en el horizonte mundial.

Noam Chomsky, según el sitio Web del canal de televisión Rusia Today, expresó: "La política de Estados Unidos está diseñada para que aumente el terror".

"Según el prestigioso filósofo, la política de EE.UU. está diseñada de manera que aumenta el terror entre la población. ‘EE.UU. está llevando a cabo la campaña terrorista internacional más impresionante jamás vista, la de los drones y la campaña de las fuerzas especiales "

"La campaña de drones está creando potenciales terroristas."

"A su juicio, es absolutamente asombroso que el país norteamericano lleve a cabo por un lado una campaña de terror masivo, que pueda generar potenciales terroristas en contra de uno mismo, y por otro proclame que es absolutamente necesario contar con vigilancia masiva para proteger contra el terrorismo."

"Según Chomsky, existen numerosos casos similares. Uno de los más llamativos, en su opinión, es el de Luis Posada Carriles, acusado por Venezuela de la participación en un atentado contra un avión en el que murieron 73 personas."
Hoy guardo un especial recuerdo del mejor amigo que tuve en mis años de político activo —quien muy humilde y pobre se fraguó en el Ejército Bolivariano de Venezuela—, Hugo Chávez Frías.

Entre los muchos libros que he leído, impregnados de su lenguaje poético y descriptivo, hay uno que destila su rica cultura y su capacidad de expresar en términos rigurosos su inteligencia y sus simpatías a través de las más de dos mil preguntas formuladas por el periodista, también francés, Ignacio Ramonet.

El 26 de Julio de este año, cuando visitó a Santiago de Cuba con motivo del 60 aniversario del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos M. de Céspedes, me dedicó su último libro: Hugo Chávez Mi primera vida.
Experimenté el sano orgullo de haber contribuido a la elaboración de esa obra, porque Ramonet me sometió a ese cuestionario implacable, que pese a todo sirvió para entrenar al autor en esa materia.

Lo peor es que no había concluido mi tarea como dirigente cuando le prometí revisarlo.

El 26 de julio de 2006 enfermé gravemente. Apenas comprendí que sería definitivo no vacilé un segundo en proclamar el día 31 que cesaba en mis cargos como Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, y propuse que el compañero designado para ejercer esa tarea procediera de inmediato a ocuparlo.

Me restaba concluir la revisión prometida de Cien horas con Fidel. Estaba acostado, temía perder el conocimiento mientras dictaba y a veces me quedaba dormido. No obstante, día por día respondía a las endiabladas preguntas que me parecían interminablemente largas; pero persistí hasta que terminé.

Estaba lejos de imaginar que mi vida se prolongaría otros siete años más. Solo así tuve el privilegio de leer y estudiar muchas cosas que debí aprender antes. Pienso que los nuevos descubrimientos nos han sorprendido a todos.

De Hugo Chávez faltaron muchas preguntas por responder, desde el momento más importante de su existencia, cuando tomó posesión de su cargo como Presidente de la República de Venezuela. No existe una sola pregunta que responder en los más brillantes momentos de su vida. Los que lo conocieron bien saben la prioridad que daba a esos desafíos ideológicos. Hombre de acción e ideas, lo sorprendió un tipo de enfermedad sumamente agresiva que le hizo sufrir bastante, pero enfrentó con gran dignidad y con profundo dolor para familiares y amigos cercanos que tanto amó. Bolívar fue su maestro y el guía que orientó sus pasos en la vida. Ambos reunieron la grandeza suficiente para ocupar un lugar de honor en la historia humana.

Todos esperamos ahora Hugo Chávez Mi segunda Vida. Sin él, la más auténtica de las historias nadie podría escribirla mejor. 




Fidel Castro Ruz
Agosto 13 de 2013
9 y 5 p.m.

lunes, 24 de diciembre de 2012

Argentina, 24 de diciembre de 1975: el mayor combate entre la guerrilla y las fuerzas estatales.




Por Luciana Bertoia

En diciembre de 1975 el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) emprendió el mayor combate librado en Argentina entre la guerrilla y las fuerzas estatales. Por el despliegue de efectivos y medios, la duración de los enfrentamientos y el amplio teatro de operaciones que abarcaron, el ataque al Batallón de Arsenales “Domingo Viejobueno”, próximo a la localidad bonaerense de Monte Chingolo, y las acciones que lo acompañaron, constituyeron una verdadera batalla.
  Video: http://youtu.be/r7Rk4q1i2zM

Monte Chingolo

El 23 de diciembre de 1975, el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) intentaba copar el depósito de arsenales de Monte Chingolo pero la acción ya estaba cantada. Una feroz represión a los combatientes y a los vecinos de la zona fue el saldo.
La acción que se llevó a cabo el 23 de diciembre de 1975 en el sur del conurbano había sido planificada para extraer armas del batallón Domingo Viejobueno de Monte Chingolo, un importante depósito de arsenales. El armamento guerrillero era escaso en esos tiempos y con una operación de semejante envergadura se podrían solucionar varios de los problemas que acarreaba la escasez. Y, según explican los protagonistas, se podría dar un paso adelante en la lucha revolucionaria. Sin embargo, Monte Chingolo se convirtió en la derrota más sangrienta de la guerrilla urbana en la Argentina.
Una gran cantidad de combatientes habían sido designados para intervenir en la toma del Batallón de Arsenales 601. El Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) había dispuesto para esta acción a su unidad militar más numerosa, el Batallón General San Martín que estaba integrado por tres compañías. El grupo de asalto guerrillero estaba al mando del capitán Abigail Attademo. Por su parte, militantes del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) participaban de actividades de contención, que tenían como objetivo el corte de las vías de acceso desde la Capital Federal y la zona oeste a la zona sur del Gran Buenos Aires.
Tal como se explicaba en un boletín interno de la organización dado a conocer a cuatro días del fracaso del copamiento, el ERP planeaba extraer de Viejobueno alrededor de 20 toneladas de armamentos: 900 FAL con 60.000 tiros, 100 m-15 con 100.000 tiros, seis cañones antiaéreos automáticos de 20 milímetros, quince cañones sin retroceso, itakas con sus proyectiles y 150 subametralladoras. Sin embargo, este objetivo no se pudo completar.
El fracaso del operativo que comenzó antes de las 20 del día anterior a la nochebuena se debió a la infiltración dentro de la organización revolucionaria de un agente del Servicio de Inteligencia del Ejército (SIE). Así fue como las fuentes castrenses previeron que el golpe del ERP se realizaría en Monte Chingolo. Y los esperaron.
Las cifras dejan en evidencia la magnitud de la masacre. “Más de cuarenta combatientes del ERP, cinco militares -tres de ellos, conscriptos- y una cantidad nunca determinada de vecinos murieron en el cuartel y sus inmediaciones, durante y después del mayor enfrentamiento librado en la Argentina entre una fuerza guerrillera y efectivos militares”, detalla Gustavo Plis-Sterenberg en su libro “Monte Chingolo”.
Años después se supo que efectivamente hubo combatientes que cayeron prisioneros dentro del predio de Viejobueno y cuyos cuerpos nunca aparecieron. El diario Página/12 aseguró en 1999 que tuvo acceso a una información militar en la que se hablaba claramente de sobrevivientes. “A las 3.30 de la madrugada del 24 de diciembre, siete horas después de comenzado el ataque al Batallón de Arsenales y cuando el enfrentamiento había finalizado, el escribiente militar detalla que 'el Capitán Lazzarano con cinco vehículos marcha a transportar detenidos, custodiados por la fracción al mando del Teniente Silvani'. Media hora más tarde se detalla que 'regresa la columna con los detenidos'. A partir de este momento, el registro sólo refleja los preparativos efectuados para recibir la visita del Comandante de la fuerza, general Jorge Videla”, repasa el periodista Eduardo Tagliaferro.
“Nuestros compañeros no cayeron combatiendo sino que después de haber sido hecho prisioneros fueron asesinados por las fuerzas del Ejército. De estos 50 compañeros, yo creo que más o menos unos 20 deben haber caído en combate y los otros 30 deben haber sido asesinados”, comentó a esta cronista Daniel De Santis, ex dirigente del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT).
 El Oso
Jesús Ramés Ranier se incorporó al ERP a fines de 1974. Había militado en las Fuerzas Armadas Peronistas 17 de octubre (FAP-17 de octubre) y tenía buenos amigos en la derecha sindical peronista. Tal como se explica en el libro “Monte Chingolo”, Ranier se convierte en “filtro” después de caer en manos de la Policía. Tras ser capturado en una pinza montada por la Bonaerense, el “Oso” se quiebra rápidamente. Así es como, atemorizado por su vida y la de su familia, empieza a trabajar para los servicios de Inteligencia.
Los contactos de Ranier serían con el jefe de la división Situación General del Batallón 601 de Inteligencia del Ejército, el coronel Carlos Antonio Españadero. Este militar al que el “Oso” le suministraría información por teléfono era más conocido por su alias “Peirano”.
Aunque la misión de Ranier no se basaba únicamente en su supervivencia. Se podría decir que su función era vocacional. El traidor cobraba un sueldo mensual, por lo que su caracterización como agente es más que acertada. Y recibía grandes premios por delatar una acción importante o por señalar a un militante notorio de la organización.
En la revista El Combatiente del miércoles 21 de enero de 1976 aparece publicada la confesión del “Oso”. Allí, el infiltrado declara que ganaba mensualmente la suma de 1.200.000 pesos y que por entregar la operación de Monte Chingolo recibió 30 millones de pesos.
Al actuar dentro del ámbito de Logística del ERP, el “Oso” conocía algunas casas operativas y sabía hacia dónde se trasladaban armas. Además, como era chofer, podía tener manejo de la mayoría de las municiones que debía entregar a los militantes.
Al respecto, De Santis recuerda el encuentro que tuvo con Ranier antes del intento de copamiento de Monte Chingolo. Daniel iba a participar en una contención en el Puente Ocho. Pero para hacerlo los ocho integrantes de la escuadra erpiana necesitaban el armamento y los autos, que debería entregarles justamente el infiltrado. El compilador de “A vencer o morir” revive el encuentro en el Parque de Lomas de Zamora: “Estaba en la cita con un pañuelo (que era la contraseña) y veo aparecer un Ford Falcon -color crema- con dos personas a bordo. El que manejaba tenía el aspecto característico de los integrantes de los servicios de inteligencia y de la policía, sobre todo, de la provincia de Buenos Aires. Dudé un momento si irme o no. Me quedé porque era la cita. Este auto, que venía a gran velocidad, cuando me vio, se detuvo y subí.”
Pero el indicador más certero de que se podía tratar de un miembro de los Servicios de Inteligencia apareció en la conversación: “Antes de entregarme al lugar donde estaban ubicados los coches con las armas, me preguntaba: 'Adónde vas a ir', 'Adónde te llevamos'“
Acto seguido, al militante del PRT le explican cómo hicieron para llegar a la cita desde la zona de Quilmes. La anécdota fue tan sorprendente que Daniel sólo atinó a pesar que la gente del ERP era muy intrépida. “Me contaron que la cita se la habían dado en la zona de Quilmes diez minutos antes y habían tenido que venir a toda velocidad por la avenida Pasco con las luces prendidas. El 'Oso' había sacado una pistola y se abría paso entre los demás vehículos como si fuera un auto de la policía”.
Después de lo vivido, De Santis comentó con su responsable sus sospechas. Pero todo fue peor cuando el 23, ya en el Puente Ocho, los combatientes abrieron los baúles de los autos y notaron que faltaba gran parte del armamento. En un primer instante, debieron recomponerse del golpe anímico que significó la falta de las armas pero así y todo pudieron cumplir con su función y cortar el acceso.
Aunque había evidencias más elocuentes para suponer que la organización revolucionaria estaba infiltrada y que la acción había sido entregada, no hubo marcha atrás. Días antes del intento de toma caían trece dirigentes del área de Logística y el comandante Pedro Juan Eliseo Ledesma. A pesar de esto, el Buró Político decidió seguir en pie con la operación.

El traidor a la causa revolucionaria

Tres días después del fracaso de la acción, el 26 de diciembre de 1975, los integrantes del Buró Político se plantearon la posibilidad de que los estuvieran esperando dentro del Batallón.
Después de hacer una lista de las caídas más importantes y de las personas que tuvieron alguna relación, se hizo evidente un dato. El “Oso” aparecía siempre, a pesar de los diferentes descartes. Él siempre había concurrido a la cita o había trasladado armamento.
Por eso, se empezaron a buscar sus antecedentes, que eran nulos. La certeza de su delación era casi total pero no se tenían pruebas definitivas. Así que se decidió detenerlo e interrogarlo.
El 28 de diciembre una escuadra detuvo a Ranier junto a otro militante leal, “Coco”. A éste se le había asignado la misión de simular la detención. La idea era ejemplificar con “Coco” el posible maltrato que sufriría el “Oso” si no confesaba. Aunque la tortura física quedaba desterrada para el ERP, después de que Mario Roberto Santucho afirmara que la guerrilla no podía emplear los mismos mecanismos que el enemigo.
El 13 de enero un Tribunal Revolucionario condenó a Jesús Ramés Ranier por “traición a la revolución y delación al enemigo”. La pena era una sola: la muerte.
A Ranier le fue comunicado su destino y se le preguntó cómo prefería morir: con la inyección letal o con un disparo. El “Oso” prefirió la segunda opción. Nunca había sido un valiente. En su supuesta militancia, había procurado evitar cualquier enfrentamiento armado.
El 14 de enero de 1976 aparecía un cadáver en Flores. Era el de un hombre joven -de unos 29 años- y corpulento. Un epitafio lo acompañaba: “Soy Jesús Ranier, traidor a la revolución y entregador de mis compañeros”.
En su condena pesaban las detenciones, desapariciones y ejecuciones de muchos militantes, la entrega de talleres de armamentos y automotores, las cárceles del pueblo de Pilar y Florencio Varela, un depósito de propaganda y la acción del Batallón 601.
La sentencia del Tribunal Revolucionario era aleccionadora: “La justicia popular tarde o temprano descargará su fuerte brazo sobre los criminales contrarrevolucionarios, sobre todos los que realizan crímenes contra el pueblo”.
Fuente: www.anred.org, diciembre 2006
 
 Gloria a los héroes de Monte Chingolo
Por PRT - Argentina (Pedro, corresponsal de Estrella Roja)
Hace unos días se encontraron la totalidad de los restos de los compañeros caídos en combate en el copamiento del Batallón de Arsenales “Domingo Viejobueno” de Monte Chingolo, el 23 de diciembre de 1975. Algunos de los restos ya habían sido encontrados en ocasiones anteriores.
Estos son los restos de los compañeros que cayeron dentro del batallón y en el perímetro inmediato al mismo. Muchos de ellos heridos y luego fusilados, aplastados por tanques y topadoras, torturados aún en sus últimos momentos de vida.
Quedan aún las palabras sorprendidas de los mismos militares asesinos y genocidas que no podían creer la moral de combate de nuestros compañeros, que en su último aliento cantaban la marcha del Ejército Revolucionario del Pueblo y gritaban “Vivas” a la Revolución, a pesar de la inferioridad de fuerzas. El mayor ejemplo de esta moral se vislumbra en el hecho de que aún cuando los compañeros habían sido traicionados por un infiltrado (el Oso Ranier, posteriormente ejecutado por la Justicia Revolucionaria), eran esperados y contaban con escaso armamento (que en muchos casos estaba saboteado), nuestro glorioso ERP bajo la Dirección político militar de nuestro Partido, con menos de 150 compañeros, llegó a tomar casi el 70% del batallón contra más de 3500 efectivos parapetados con armamento pesado y apoyo aéreo. 4 regimientos de tierra, 2 de aire, la Policía Provincial y la Federal fueron necesarios para detener la justa acción revolucionaria que tenía como objetivo armar al pueblo para enfrentar en mejores condiciones a la dictadura militar del 76.
Dichos compañeros fueron parte del batallón “José de San Martín” conformado por las compañías “Héroes de Trelew”, “Juan de Olivera” y “José Luis Castrogiovanni”, pero muy especialmente de la unidad de combate “Guillermo Rubén Pérez”, conformada por integrantes de las compañías “Castrogiovanni” y la “Compañía de Monte Ramón Rosa Giménez”, más un grupo de las compañías “Decididos de Córdoba” y “Che Guevara”. El Comandante Juan Eliseo Ledesma, el “Comandante Pedro”, había caído con oficiales de nuestro ERP días atrás, y que en esos momentos agonizaba destripado en las mazmorras de Campo de Mayo, pero aún así sin traicionar a sus compañeros. Todo lo contrario, mostrando su profunda moral revolucionaria y con la causa histórica del proletariado, enfrentado victorioso el combate contra el enemigo.
Estos compañeros, luchadores y guerrilleros, formaron parte de los alrededor de 5.000 compañeros que cayeron desde la fundación del Partido, ya sea como integrantes del Partido o el Ejército, familiares de los mismos o simplemente personas que colaboraron con esta lucha, como los más de 1000 asesinados y desaparecidos en los alrededores del monte tucumano por ser sospechosos de ayudar o simplemente simpatizar con la heroica “Compañía de Monte Ramón Rosa Jiménez”.
Muchos de nuestros compañeros son desconocidos por las necesidades de tabicamiento, o sólo conocidos por su nombre de guerra. En Monte Chingolo hubo varios compañeros sin identificar, pero es justo que recordemos a aquellos que dieron su vida, y que honremos dicha vida como ejemplo de lucha, de moral revolucionaria, de compromiso con la patria socialista, DEL CAMINO QUE DEBEMOS CONTINUAR, DEL CAMINO QUE ESTAMOS CONTINUANDO.

Sus nombres son:

Daniel Barbate, 21 años
Francisco Blanco, 21 años
Hugo Boca, 17 años (JG)
Carlos Bonet
Aída Bruchstein, 24 años
Alejandro Bulit
Roberto Cejas, 22 años
Carlos Cingualbe, 28 años
Hugo Colautti, 32 años
Jorge Correa, 19 años
Carlos Crespo
Francisco Cuello, 31 años
Eduardo Delfino
Nelly Enatarriaga, 31 años
Eduardo Escobar Bustos, 23 años
Orlando Fabián, 24 años
Norma Finocchiaro, 25 (embarazada, asesinada a culatazos)
Ernesto García, 20 años
Silvia Gatto, 24 años
Angel Gonzalez, 25 años
Tristán Guanziroli
Ismael Islas Ibarra, 50 años
Mónica Lafuente, 21 años
Vicente Lasorba, 25 años
Ana María Lezcano, 25 años, embarazada, detenida con vida apareció en el Riachuelo con un compañero no identificado.
Ana María Liendo, 25 años
Omar Lorenzo Rodríguez
Carlos Machado, 23 años
María Marabotto de Escobar, 16 años (JG)
Alejandro Mastrogiovanni, 24 años
Luis Menéndez, 27 años
Rubén Mensi, 21 años
Ismael Monzón, 19 (JG)
Víctor Mosqueira, 19 años
Carlos Oroño
Cristóbal Paredes
Guillermo Ramos Berdaguer, 21 años
Nancy Rinaldi, 25 años
Guillermo Salinas, 35 años
Humberto Salvador, 22 años
Carmen Sánchez, 20 años
Miguel Sánchez, 24 años
Guillermo San Martín, 23
Abel Santa Cruz Melgarejo, 21 años
Gastón Schottenfeld, 19 años (JG)
Rodolfo Siba
Luis Sportuno, 20 años
Carlos Stanley, 22 años
Roberto Stegmayer, 31 años
Enrique Tauil, 26 años
Claudio Tisminetzky, 21 años
Juan Carlos Valencia, 43 años
Víctor Vázquez Valdivia, 30 años
Más nueve camaradas sin identificar.
 
Hoy el Equipo Argentino de Antroplogía Forense está trabajando para identificar los restos de nuestros compañeros, cuyos nombres han vencido a la muerte para convertirse en ejemplo de lo que un revolucionario debe ser, el compromiso de luchar hasta las últimas consecuencias A VENCER O MORIR, guerrilleros heroicos que siguieron el ejemplo del gran comandante Ernesto Che Guevara. Nuestros héroes, nuestros queridos compañeros, los mejores de la generación revolucionaria de los 60 y 70 cayeron luchando, combatiendo, no pidamos que ellos hagan el trabajo que ahora nos toca a nosotros, los que quedamos y las nuevas generaciones de revolucionarios. Basta de “memorias” que matan la memoria de lo que nuestros compañeros fueron: luchadores, clasistas, guerrilleros, REVOLUCIONARIOS. Este gobierno burgués no podrá apropiarse de estos caídos, de los héroes, porque ellos no lucharon por este país de exclusión, de súper explotación, de entrega, de hambre, miseria y muerte. Ellos lucharon contra lo que este gobierno representa.
No olvidamos los nombres de nuestros compañeros, su pensamiento y ejemplo. Su accionar vive en la Reconstrucción del PRT, en la construcción del PRT Santucho, en el camino de la Guerra Revolucionaria Popular y Prolongada, hasta la Victoria, SIEMPRE.
62 Compañeros Héroes de Monte Chingolo: Presentes!!!
5.000 Héroes de nuestro PRT-ERP, 30.000 detenidos desaparecidos: ESTAMOS CUMPLIENDO!!!
A VENCER O MORIR POR LA ARGENTINA!!!
Agencia de Noticias Nueva Colombia, ANNCOL
Web: www.anncol.eu, Redacción: editar@anncol.eu,
YouTube: http://www.youtube.com/user/anncol4?feature=mhee
 

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