Mostrando entradas con la etiqueta Viet Nam. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Viet Nam. Mostrar todas las entradas

lunes, 7 de octubre de 2013

A 49 AÑOS DE LA OPERACIÓN "VAN TROI": captura de 2° agente de la CIA


En la foto: Raúl Rodríguez, Carlos Rey, la esposa del Vice-Primer Ministro de Vietnam, Noel Quintero y Pham Thi Quyen (viuda de Nguyen Van Troi)

 Nos toca recordar con gran orgullo una temeraria acción militar llevada a cabo por nuestros jóvenes comunistas hace 45 años, la operación de captura del agente de inteligencia militar de la CIA, el Teniente Coronel Michael Smolen.
Esta acción internacionalista quedó enmarcada para siempre en las históricas relaciones de solidaridad con el hermano pueblo vietnamita, en momentos en los cuales ese heroico pueblo en armas dirigido por el querido tío Ho, defendía dignamente su soberanía contra el ataque inclemente y criminal de las tropas invasoras del imperialismo norteamericano. Todos los periódicos del mundo desatacaban con grandes titulares la audaz operación de la guerrilla venezolana.
Desde el Alto Mando de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN), por intermedio de su Comandante en Jefe, el Teniente Coronel Juan de Dios Moncada Vidal, desde la clandestinidad, declaraban que la detención del alto militar norteamericano tenía dos objetivos: Uno, la solidaridad con la heroica lucha del pueblo de Vietnam contra la agresión norteamericana, exigiendo el intercambio humanitario por el héroe vietnamita Nguyen Van Troi, prisionero condenado a muerte; y Dos, repudiar la presencia en suelo de la patria venezolana de la intervencionista misión militar yanqui.
El camarada Nguyen Van Troi, de la Unidad Especial de Acción Armada del Frente Nacional de Liberación de Vietnam del Sur, fue apresado el 9 de mayo de 1964 por tropas sudvietnamitas mientras minaba un puente en Cong Ly, antigua Saigón, por donde pasaría el Secretario de Defensa de Estados Unidos, Robert McNamara y el embajador Henry Cabot Lodge.

Torturado durante 5 meses, tras varios intentos de fuga y violentos castigos corporales, Nguyen Van Troi, fue condenado a muerte el 10 de agosto de ese año.
El comandante de la Unidad Táctica de Combate (UTC) “Comandante Fernández”, conocido luego como “Comandante Plutarco”, era el camarada Luís Fernando Vera Betancourt (héroe y mártir de la revolución), dirigió el grupo de seguimiento aportando todos los datos de la rutina diaria del agente de la CIA.
Luego se conformó un grupo de captura, uno de traslado, uno de custodia y otro de entrega. Todos estos jóvenes militantes comunistas eran integrantes de la UTCIván Barreto Miliani” (símbolo del Guerrillero Heroico) del DestacamentoLivia Gouverneur” (militante de la JCV, mártir de la revolución), del PelotónDaniel Mellado” (mártir de la revolución) de la Brigada Uno "Capitán Wilfrido Omaña", pertenecientes a nuestras Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN), habían sido reclutados y entrenados para realizar todo tipo de operaciones especiales de guerrilla urbana que ejecutaban con gran efectividad.
Tras una minuciosa planificación, los cuatro jóvenes camaradas designados en el grupo de captura, militantes de la siempre gloriosa JUVENTUD COMUNISTA DE VENEZUELA (JCV), se aprestaban a ejecutar la operación militar la noche anterior, revisando cada detalle en Los Chaguaramos, en el apartamento del camarada José Antonio Gutiérrez (fallecido), recordado actor quien hacía el personaje de “El Telaraña” en el programa humorístico de Radio Rochela que transmitía RCTV (canal 2).
En la mañana de ese viernes 9 de octubre de 1964, salen temprano el camarada David Salazar (fallecido) y el “Caliche” a tomar un carro para la operación, luego parten los cuatro hacia Colinas de Bello Monte, tomando posiciones en los alrededores de la residencia del alto oficial de la CIA. Algo extraño pasaba justo ese día, se tardaba mucho más en salir para la embajada norteamericana. Estaba desayunando con su jefe, el Coronel Henry Lee. Terminaba la larga espera: ¡ALERTA! ¡YA SALEN!
La operación era la captura del Teniente Coronel Michael Smolen, Segundo Jefe de la Misión Militar Norteamericana destacada en Venezuela. Los agentes de inteligencia militar gringa salían de la quinta “Blanca”; cuando estaban entrando en el vehículo estacionado afuera y se alistaban para encender el motor, el carro manejado por David se acercó, Argenis Ruiz les dio la voz de alto: ¡Quietos, Fuerzas Armadas de Liberación Nacional!
Se espantaron, Argenis se lanza del carro metralleta en mano por la ventana cayendo de pie frente al volante de Smolen sin darle chance a salir, su asustado jefe Lee corrió por la calle Suapure y saltó una cerca, escapando por la quinta “Monina”.

De inmediato, el camarada Argenis Ruiz Martínez Villalta metió a Smolen al carro, y se montaron el “Gocho” (Camarada Noel Quintero Lantén) y el “Caliche” (Camarada Carlos Rey).

Mientras se dirigían al punto de trasbordo le quitaron el uniforme al gringo, le colocaron otra ropa y lentes oscuros. Al llegar frente a la antigua Peña Tanguera de Sabana Grande, el “Gocho” y el “Caliche” se pasan al otro vehículo con el rehén, donde estaba el camarada Gonzalo Sepúlveda (fallecido), quienes realizan el traslado hasta el apartamento del pintor español Ángel Luque, en la calle Negrín con la Avenida El Porvenir, edificio Araucaria, donde “Coquito” (Camarada Raúl Rodríguez) estaba en el grupo de custodia.
Allí, luego de despojarlo de las vendas que le tapaban los ojos, comenzó la inducción hacia el Coronel sobre la lucha revolucionaria en Venezuela y las causas de su retención en ese lugar. Se dialogó con él sobre el criminal ataque de Estados Unidos en Vietnam, y lo injusto de los bombardeos masivos sobre el pueblo vietnamita para eliminar su justa lucha de la Liberación Nacional.También se le dijo que su retención era con el fin de impedir el fusilamiento de Nguyen Van Troi, quien había sido capturado en el intento de volar el puente donde pasaría el General McNamara, principal estratega y ejecutor de las operaciones militares que se realizaban en Vietnam.
El día 13 de Octubre, la policía política había logrado capturar algunas personas relacionadas con la operación y su entorno, al dueño del apartamento donde se mantenía oculto el rehén, el pintor Luque y algunos de sus amigos; allí se comenzó a derrumbar todo, ante las informaciones radiales que se difundían y el cerco que se tendía sobre la zona.

Al apartamento se presentó Carmelo a dar aviso, que luego cayó preso junto a varios camaradas, y no resistiendo las torturas delató a muchos otros.
A raíz de esta acción guerrillera, la ejecución de la sentencia a muerte que pesaba sobre Nguyen Van Troi, fue aplazada por orden del Departamento de Estado norteamericano, lamentablemente la guerrilla venezolana creyó en el imperialismo, y una vez que fue liberado el agente de la CIA a las 10:40pm del 13 de octubre en la Avenida Los Samanes de La Florida, las mismas autoridades yanquis dieron la orden directa a Saigón de ejecutar el fusilamiento. El 15 de octubre de 1964, a las 9:50am, un pelotón sudvietnamita ejecutó a Nguyen Van Troi. Sus últimas palabras fueron: ¡Larga vida a Ho Chi Minh!.
Luego vino la brutal represión desatada por el gobierno de Raúl Leoni, dando con la detención de los camaradas Gilberto Mora Muñoz, Edgar Briceño, Gherard Schwikat, Hermógenes Jiménez, Bernardo Salas, Alejandro Frías, David Quiñónez, Ramón Rojas Díaz, Luis Aguilar Baptista, Ophier Cepeda, Carlos Antúnez, César Vargas Medina, Melitón Puértolas, Ángel Luque, Alejandro Aguilera, Virgilio Brito, Arsenio Pasarini, José Alemán y Alonso Palacios Juliác; quienes fueron sometidos a todo tipo de interrogatorios y brutales torturas en el cuartel San Carlos y en los sótanos de la Dirección General de Policía (Digepol).
La mayoría de esos jóvenes camaradas comunistas, miembros de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional, nada tenían que ver con la operación Smolen.

Tomado de  http://rosogrimau.blogspot.com

sábado, 18 de agosto de 2012

Las disputas territoriales en Asia benefician a EEUU

En la memorable fecha del 14 de agosto (en la cual, en 1945, Japón aceptó las condiciones de capitulación en la Segunda Guerra Mundial, firmando más tarde, el 2 de septiembre, el Acta de Rendición a bordo del acorazado Missouri) los chinos suelen organizar una acción nacional.Asia,Jap
Consiste en que una flotilla china sale al mar que China comparte con Japón, para recordar a los japoneses que las islas Diaoyu (Senkaku) cercanas al archipiélago nipón de Okinawa, pertenecen por derecho a los chinos.
Además, estos “paseos marítimos” recuerdan a todo el mundo que los contenciosos territoriales, aunque se trate de unos peñones rocosos que apenas sobresalen en la superficie del mar, son una especie de combustible capaz de provocar un gran incendio en Europa, África, América Latina o en cualquier parte de haber alguien que quiera incendiarlo. Parece que en Asia cada vez son más los que pretenden hacerlo.
¿De quién son los peñones?
En cuanto a la acción organizada por los chinos, se planeaba que en el mar que divide Japón y China, cerca de las islas disputadas, el pasado martes 14 de agosto se encontrarías tres barcos: dos chinos y uno taiwanés, ya que Taiwán manifiesta un apoyo incondicional en esta cuestión a Pekín, su rival histórico y político. En ocasiones anteriores las autoridades chinas impedían que los activistas se acercaran demasiado a los territorios disputados controlados por Japón, pero este año hicieron la vista gorda cuando los barcos zarpaban hacia su destino.
Es comprensible: Pekín quiere recordar a Tokio que en esta parte del mundo nada pasa desapercibido y que es mejor que los japoneses se abstengan de ayudar a EEUU a provocar tensiones a causa de una disputa territorial muy parecida sobre unos islotes en el Mar de la China Meridional.
La alianza entre Japón y EEUU en general es algo muy complejo, ya que los japoneses siempre tienen muchos problemas locales que los estadounidenses no tienen ningún interés en resolver.
Por ejemplo, ahora, en vísperas del encuentro de los tres barcos de la flotilla chino-taiwanesa, ocurrió un incidente inesperado en Tokio que provocó numerosas protestas en Japón. Lee Myung Bak, presidente de Corea del Sur, un estado aparentemente amistoso, visitó el archipiélago de las islas Dokdo (Takeshima), cuya soberanía se disputa con Japón. La visita motivó la airada protesta de Tokio y disparó la tensión diplomática entre ambos países.
Estos episodios tienen mucho en común. No es solo su origen, pues se trata en ambos casos de los resultados de la Segunda Guerra Mundial. Lo curioso es que en el Mar de la China Meridional en los últimos años sucede algo muy parecido, aunque las disputas allí no tienen nada que ver con la guerra.
En la mayoría de los casos el objeto de los contenciosos territoriales son uno peñones deshabitados y olvidados durante decenios. Se supone que algunos de ellos pueden ser ricos en minerales, petróleo o gas, pero no es cuestión de recursos sino de la singular vitalidad de las disputas de esta índole.
También en Europa la paz regional se ve amenazada por estas 'bombas' de acción lenta que son los contenciosos, pero si en el Viejo Mundo en mayoría de los casos se trata de la tierra, en Asia es el mar lo que se disputa. Aquí, por cierto, incluso los nombres de los mares varían en los mapas de diferentes países, ya que el mismo nombre, como el Mar de China Meridional o el Mar de Japón, parece confirmar las pretensiones de una de las partes. Si alguien quiere debilitar la influencia de la región en general, de inmediato se acuerda de las 'bombas'. Una política simple y evidente.
El arte de la diplomacia
Precisamente en estos días la diplomacia china, inspirada por los disgustos que sufren los aliados de los estadounidenses, los japoneses, emprendió una exitosa acción en el otro flanco de su política exterior.
El ministro de Asuntos Exteriores de China, Yang Jiechi, visitó Indonesia, Brunei y Malasia, países que manifiestan su descontento por los conflictos territoriales en el Mar de la China Meridional. El canciller chino resumió a la vuelta los resultados de su viaje, el pasado lunes 13 de agosto, dejando claro que su postura coincide con la política de Indonesia o Malasia. Los líderes de todos estos países hablan de una solución diplomática que tiene que ser buscada por las “partes involucradas”, anunció el canciller malasio, Anifa Aman. Yang Jiechi también habla de unas negociaciones “directas” insinuando que las fuerzas externas, o sea Estados Unidos, no deberían entrometerse en los contenciosos territoriales en Asia.
La cuestión es que las pretensiones territoriales, por lo menos en el Mar de China Meridional, estaban dormidas o congeladas hasta que la administración del presidente de EEUU, Barack Obama, decidió centrar su actividad internacional en Asia. Las disputas territoriales no tardaron en reavivarse. Y son precisamente los partidarios de una colaboración más estrecha con EEUU los que echan leña al fuego.
En este caso son Vietnam y Filipinas, que están tan interesados en estrechar su relación con EEUU, los que se enfrentaron a sus vecinos del sureste asiático durante la conferencia anual de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN, por sus siglas en inglés) en Camboya por las disputas del Mar de la China Meridional. El 3 de agosto el Departamento de Estado de EEUU publicó un documento que llamaba a la paz y a una conducta civilizada. Los chinos no tardaron en reaccionar acusando a EEUU de pretender dictar las condiciones de la paz reclamada.
La política estadounidense dirigida a expulsar a China de esta parte de Asia tiene sus puntos fuertes. Pekín, según algunos de sus vecinos sureños, es demasiado prepotente y cualquier muestra de esta prepotencia hace disminuir su popularidad. Por ejemplo la reciente decisión de las autoridades chinas de establecer una ciudad y una guarnición militar en uno de los archipiélagos hasta ahora deshabitados del Mar de la China Meridional. Mientras, China no puede dejar de reaccionar ante los ataques de Vietnam y Filipinas porque sería una muestra de debilidad. Una trampa.
No obstante, el viaje del canciller chino puso de manifiesto que Pekín puede contar con el apoyo de algunos estados influyentes en la región. La contraofensiva china puede tener éxito ya que de los diez países de ASEAN solo dos de los arriba mencionados están dispuestos a enfrentarse a Pekín. El resto tiene en cuenta que en esta parte del mundo nada pasa desapercibido y es mejor dejar estar los litigios territoriales.
Mientras tanto, los disgustos territoriales de Japón que sus aliados, los estadounidenses, no son capaces de aliviar, hacen recordar que en estas cuestiones hay que obrar con mucha cautela.
Dmitri Kósirev, RIA Novosti

domingo, 29 de julio de 2012

Rusia no pondrá bases militares en Cuba

El ministro de Exteriores de Rusia, Serguei Lavrov, descartó que Rusia planee instalar bases navales en Cuba, aunque reconoció que la Armada rusa necesita puntos de mantenimiento y abastecimiento en otros países para desarrollar misiones por todo el mundo.

“No se trata de ninguna base. Entrar en un puerto, reponer víveres y facilitar el descanso a la tripulación es una necesidad absolutamente natural. Hemos hablado de esta posibilidad con nuestros amigos cubanos. El punto está operativo”, afirmó.

Según agregó, Rusia también tiene acuerdos con otros países para que los buques de guerra puedan entrar en sus puertos con estos fines.

Las declaraciones de Lavrov se producen después de que el Comandante de la Armada rusa, vicealmirante Víctor Chirkov, anunciara el pasado viernes que su país estudia crear puntos de mantenimiento y abastecimiento en Cuba, Seychelles y Vietnam.

El jefe de la diplomacia rusa argumentó que para la Armada es importante tener posibilidades para el mantenimiento y el abastecimiento en otros países, puesto que realiza misiones por todo el mundo.

“En estos momentos su presencia es más activa en el océano Índico, en el golfo de Adén, donde Rusia combate la piratería junto con la Unión Europea, la OTAN, la India y China”, recordó Lavrov.

Por otro lado, negó que Moscú pueda utilizar estos planes como un argumento en las negociaciones con Washington sobre el escudo antimisiles, en las que ambos países no logran alcanzar un acuerdo.

“No tiene nada que ver. La Armada estadounidense hace exactamente lo mismo y nadie sospecha que puede estar relacionado con alguna respuesta o búsqueda de un contraargumento ante una u otra situación”, subrayó.

Ria Novosti

martes, 13 de marzo de 2012

Desempolvando archivos: Operaciones encubiertas de la CIA en Laos

La Agencia Central de Inteligencia (CIA) se creó en 1947 para reunir y calibrar las informaciones sobre los "enemigos" de Estados Unidos en todo el mundo. En la predominante atmósfera de la "Guerra Fría", estos enemigos eran invariablemente las fuerzas del comunismo y, puesto que el Sudeste asiático era una zona susceptible de expansión comunista, la CIA empezó pronto a actuar profundamente en Vietnam, Laos y Camboya.

Esta participación adoptó numerosas formas más allá del rutinario estudio de informes. Ya en 1954, el coronel Edward G. Lansdale organizó escuadras de "reserva" de anticomunistas en Hanoi mientras los franceses se marchaban, y fue uno de estos grupos, el dirigido por el comandante Lucien Conein, el que vertió ácido en los suministros de petróleo de la ciudad en un esfuerzo por detener todo el transporte público. Al mismo tiempo, la propia aerolínea de la CIA, Air America, empezó a entregar suministros al gobierno laosiano para mantener su lucha contra el Pathet Lao. De hecho, mientras se extendían las operaciones de la CIA en Laos, Air America, junto con Continental Airways, aportaron una flota de unos 60 aviones utilitarios desarmados, desde aviones monomotores hasta grandes transportes C-123, y una amplia gama de helicópteros.

Otra vía consistió en asegurar la supervivencia de los regímenes no comunistas existentes, y aquí el éxito fue más sólido, aunque apenas menos controvertido. A comienzos de los años sesenta, Lansdale aseguró la supervivencia del presidente Diem en Vietnam del Sur, en parte usando fondos de la CIA para sobornar a sus adversarios para que se uniesen al gobierno. Sin embargo, esto no impidió a la CIA ofrecer apoyo encubierto a los generales disidentes que expulsaron a Diem en 1963. A pesar de las vigorosas negativas, una política similar pudo haber ayudado a Lon Nol a arrebatarle el poder al príncipe Sihanouk en Camboya siete años después. Fue en Laos, no obstante, donde la Agencia llevó a cabo sus más extensas operaciones en el Sudeste asiático.

Mantenía una red de más de 200 aeródromos de hierba y tierra a través de las montañas laosianas. Algunos de ellos eran de alto valor estratégico, como el de la montaña Pathi en el nordeste de Laos, cerca de la frontera con Vietnam del Norte. Éste alojaba funcionarios de la CIA, un destacamento de la USAF, una radiobaliza de navegación y ayudas electrónicas para guiar los aviones norteamericanos emplazados en Tailandia a bombardear blancos en el delta del río Rojo nordvietnamita. El 11 de octubre de 1968, la guarnición de la base de la montaña de Pathi fue atacada y no sobrevivió ni un solo oficial de la CIA. La USAF quedó ciega sin la radiobaliza de Pathi.

La CIA consiguió instalar un modelo de actividad que continuaría hasta la retirada norteamericana de 1973 y la victoria comunista dos años después. La idea de las escuadras de "reserva", por ejemplo, fue desarrollada en otra infiltración, con comandos sudvietnamitas entrenados por la CIA y enviados al Norte en sampanes o paracaídas para conseguir información y provocar disturbios. Pocos de estos grupos sobrevivieron, planteando serias dudas sobre la eficacia de la política de la CIA.

En Laos, la combinación de los logros nordvietnamitas y la ineficacia del Real Ejército laosiano hizo estallar la estrategia cuasi-guerrillera de la CIA. Ésta reclutó a los mejores oficiales del Ejército laosiano y creó las Compañías de Defensa Auxiliar (ADC) provinciales, que ya había empleado para reconocimiento armado en el margen occidental de la Ruta Ho Chi Minh, en Unidades Guerrilleras Especiales (SGU), que los oficiales encargados pagaban y controlaban directamente.

La CIA también empleó sus fondos y sus instalaciones de adiestramiento para crear grupos anticomunistas entre varias tribus del Sudeste asiático. Este proceso empezó en Laos, donde el pueblo meo fue entrenado y apoyado en su lucha contra el Pathet Lao. A comienzos de los sesenta, este proceso se había extendido al pueblo de los Montagnard de las Tierras Altas Centrales de Vietnam del Sur, de los que surgieron los eficaces Grupos de Defensa Irregular Civil (CIDG), entrenados por las Fuerzas Especiales norteamericanas. Los CIDG no se utilizaron sólo para defender las zonas tribales, sino también para organizar incursiones al otro lado de la frontera, en Laos y Camboya. Desgraciadamente, cuando esto se extendió a otros lugares, bajo los auspicios del Programa de Apoyo al Desarrollo Revolucionario y Operaciones Civiles (CORDS), fue a dar contra una fuerte infraestructura del Vietcong. Los intentos por eliminarla, (el programa "Phoenix") desacreditaron a la Agencia. Y cuando los norteamericanos salieron de la región, abandonaron simplemente a su suerte a las diversas tribus. Los meo aguantaron en el norte de Laos todo lo que pudieron, pero fueron gradualmente barridos. Cogidos entre las fuerzas comunistas y las tailandesas, sólo fueron más carne de cañón en otra de las muchas guerras sucias de la CIA.

Extraído de la obra "Nam. Crónica de la Guerra de Vietnam 1965-1975", Editorial Planeta.

ShareThis