El general retirado Otto Pérez Molina, quien llegó a la Presidencia de Guatemala en
el 2012 con la promesa de "mano dura" contra la delincuencia, se
convirtió hoy en el primer mandatario desaforado en la historia del
país.
En una sesión plenaria este martes 132 diputados, todos los presentes
en el hemiciclo del Congreso, votaron por unanimidad a favor de quitar
la inmunidad al mandatario, acusado por la Fiscalía y por la Comisión
Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) de liderar una
red de corrupción aduanera conocida como "La Línea".