Gabriel
C. Salvia, presidente del Centro para la Apertura y el Desarrollo de América
Latina (CADAL), se encuentra conspirando descaradamente dentro del nuevo
escenario argentino para arreciar su discurso anticubano, buscando el apoyo, particularmente
de diputados de Propuesta Republicana (PRO), liderada por el actual mandatario
Mauricio Macri.
El
2 de enero pasado Salvia publicó en el diario El País un artículo titulado “¿Alta
la vara de Macri?” donde expone una hábil exigencia a Macri, al decir: “Por ejemplo, son muy pocas las embajadas en
Cuba que les brindan reconocimiento facilitándoles el acceso a Internet e
invitándolos a sus fiestas nacionales. Al respecto, ¿instruirá Macri a la
embajada argentina en La Habana para que sean invitados a la fiesta nacional
del próximo 25 de mayo referentes democráticos cubanos como Manuel Cuesta Morúa
y Dagoberto Valdés, declarados ambos huéspedes de honor de la ciudad de Buenos
Aires por la legislatura porteña a iniciativa de diputados de su propio
partido?”
Pero Salvia, a puertas cerradas, pidió a los diputados de PRO armar el
Grupo de Amistad Parlamentario con los demócratas de Cuba (en oposición al
Grupo de Amistad con Cuba) y ser él quien lo asesorara. En ese encuentro no
divulgado, varios de estos diputados plantearon varias actividades en contra
del gobierno de Cuba, pero la presencia por esos días del contrarrevolucionario
René Gómez Manzano en esos encuentros y su discurso para evitar apresuramientos,
sirvió por el momento para frenar el apresurado plan anticubano.
No obstante, Gómez Manzano para congraciarse con Salvia y evitar el enojo
reprimido por ver fallado su plan de convertirse en asesor de la campaña
anticubana de PRO, escribió un artículo titulado “América Latina ante el
castrismo”, publicado en Cubanet el 18 de diciembre de 2015, en el que se
deshace en halagos hacia Salvia, en una muestra de simpar adulonería.