Fuentes confiables me han comunicado que
representantes de grupos extremistas radicados en Miami se están trasladando
hacia Costa Rica en las últimas horas con el objetivo de de estimular y crear
desórdenes e incidentes contra la sede diplomática cubana en ese país, con
vistas a aumentar las tensiones actuales con respecto a la crisis migratoria de
los cubanos concentrados en ese país.
Son varios los involucrados en esta conspiración.
Por un lado la Fundación Nacional Cubano Americana, el ex congresista Lincoln
Díaz-Balart, así como otros representantes de la mafia anticubana en el
Congreso, están realizando gestiones tras bambalinas para manipular el tema de
los migrantes cubanos en ese país, con vistas a crear incidentes diplomáticos
entre varias naciones centroamericanas, así como afectar directamente el
proceso de normalización de las relaciones diplomáticas entre Cuba y los EEUU.
Todo se resume a ganar visibilidad mediática y entorpecer las conversaciones
sobre temas migratorios entre ambas naciones.
Uno de los grupúsculos más comprometidos en la
provocación contra la embajada cubana en San José es el llamado partido Cuba
Independiente y Democrática (CID), de amplios antecedentes terroristas, el que
se encuentra representada en Costa Rica por Huber Matos Araluce. Se sabe que ha
llegado a ese país Karel Becerra, representante del CID en Argentina, quienes
se hallan conspirando con vistas a alentar a los cubanos retenidos en Costa
Rica para que asalten la embajada cubana, en un intento de presionar para
lograr el paso deseado en su recorrido hacia la frontera norteamericana.