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martes, 4 de septiembre de 2018

La nueva ilusa tontería de la Payá y sus secuaces.


Ridícula ha sido la convocatoria realizada por Rosa María Payá, liderzuela de la plataforma Cuba Decide, para que los ciudadanos cubanos, incluidos residentes en la Isla y en el exterior, a "participar en la estrategia de desobediencia civil ante en la reforma constitucional iniciada por el Partido Comunista de Cuba". Esta convocatoria que llama a sabotear a nuestra constitucionalidad será dada a conocer mañana miércoles 5 en una conferencia de prensa a realizarse en la sede del  Instituto Interamericano para la Democracia, sita en el 2100 de Coral Way, Suite #500, en  Miami. Este llamado incluye no solo sabotear a las asambleas que se realizarán a nivel de cuadras, centros de trabajo, estudiantiles, y otros, sino también la votación de la Reforma Constitucional que se realizará el venidero 24 de febrero del 2019.
Junto a esta ilusa mercenaria, participarán terroristas como Ramón Saúl Sánchez –ahora devenido en falso pacifista  a cargo del provocador Movimiento Democracia– y  Francisco Talavera, liderzuelo del auto titulado “Presidio Político Histórico”. También le acompañarán en este remedo de anuncio de prensa el contrarrevolucionario  José Daniel Ferrer y Santiago Alpizar.
Este intento desesperado de tramar estrategias contra nuestra soberanía e institucionalidad está condenado al fracaso, pues como dijo una vez Napoleón: “Cuando se hacen tonterías, éstas por lo menos deben dar resultado.” Aquí el pueblo dirá su última palabra.

miércoles, 1 de agosto de 2018

Reforma Constitucional y contrarrevolución


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Amplio revuelo mediático, a partir de los primeros días de junio y tras el anuncio de una venidera reforma constitucional, orquestaron ante el hecho de que el Consejo de Estado convocara a la ANPP para la conformación de la Comisión de Diputados que elaboraría y presentaría el proyecto para la nueva Carta Magna, además de la creación de las Comisiones Permanentes de Trabajo y los Grupos Parlamentarios de Amistad. La matriz de opinión de la contrarrevolución fue que ello no implicaría cambios en el actual sistema político del país.
De inmediato buscaron todo argumento posible para crear un fuerte ataque mediático: Censuraron que el presidente de la Comisión que redactaría el borrador de la nueva Constitución fuera Raúl Castro; argumentaron que dicha comisión no fue elegida por el pueblo sino designada por un Parlamento; arguyeron el desconocimiento por parte de sus integrantes de temas constitucionales; la introducción de cambios aparentemente tímidos; insistiendo en que el mantenimiento del sistema político y el papel rector del PCC son trabas para la “democratización” y el pluralismo al que aspira la oposición mercenarizada.
En sentido general los grupúsculos y contrarrevolucionarios radicados en el país y en el exterior proponen eliminar el Artículo 5, sobre la superioridad del PCC como órgano rector de la sociedad; abrir paso al pluripartidismo; modificar el sistema político; crear un capítulo que garantice los derechos humanos, tanto civiles como políticos de los ciudadanos; revisar el Artículo 18 que otorga exclusivamente al Estado la potestad de determinar las personas naturales o jurídicas con capacidad legal para realizar operaciones de exportación e importación, además de concertar convenios comerciales. A la par, también modificar el Artículo 39, que describe la libre creación artística siempre que su contenido no sea contrario a la Revolución.
Bajo el dudoso argumento de que el momento requiere la admisión de propuestas de grupos divergentes,  transparencia, representatividad, la pluralidad de partidos y un falso argumento sobre la necesidad de la consulta popular, abriendo paso a un debate nacional desconociendo la amplia participación de nuestro pueblo, la contrarrevolución aspira a desarticular los principales principios de nuestra gobernabilidad y del socialismo. No es ocultada la intención de que los mercenarios de dentro y fuera de Cuba se han mantenido elaborando y dando a conocer propuestas de lo que supuestamente debe ser modificado o adicionado en la Constitución cubana. Desde el denominado Proyecto Varela, la llamada iniciativa Cuba Decide, el Centro de Estudios Convivencia, el proyecto “Propuesta 2020” auspiciado por la MUAD, el Encuentro Nacional Cubano, el proyecto Candidatos por el Cambio (CxC), el llamado Observatorio Cubano de Derechos Humanos, así como otros contrarrevolucionarios, mediante el empleo de plataformas brindadas por los enemigos tradicionales de Cuba y las redes sociales, tratan de desvirtuar, manipular y degradar el carácter democrático de la reforma constitucional. Asimismo, nuestros enemigos han ofrecido una intensa gama de preparación dada en el exterior a grupusculeros que han asistido como observadores en procesos electorales como en Perú y Colombia; así como su asistencia a cursos de preparación y eventos, destacándose la Universidad Internacional de la Florida y países como Argentina, México, Colombia y EUA. La presencia de “abogados independientes” en ellos fue una de las características apreciadas.
Los medios enemigos como Diario de Cuba, Martínoticias y otros han servido de soporte para la publicación de decenas de artículos cuya malsana intención es intentar vanamente cuestionar la validez de la Reforma Constitucional y desatar una incesante guerra mediática contra la misma.

miércoles, 20 de junio de 2018

Propuesta 2020, otro vano intento contra la constitucionalidad en Cuba


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El contrarrevolucionario Manuel Cuesta Morúa, devenido en cabecilla de auto titulado partido Arco Progresista y promotor de la subversiva iniciativa “Otro 18”, se encuentra enfrascado –bajo la subvención de la Fundación Nacional para la Democracia (NED) y la tutela directa del senador Marco Rubio–  en continuar su accionar anticubano que lo ha llevado a ocupar espacios en organizaciones de poco impacto dentro del pueblo como lo es el de ser coordinador de la Plataforma “Nuevo País”, así como impulsor de la Mesa de Unidad de Acción Democrática (MUAD), intento fallido de eliminar las agudas contradicciones internas que afectan a la contrarrevolución interna viciada por las luchas protagónicas y el acaparamiento desmedido de las ayudas provenientes de sus financistas desde el exterior. No ha tenido escrúpulo alguno de reclamar ante el Senado norteamericano acciones más agresivas contra Cuba como lo es el recrudecimiento del bloqueo y el mantener a toda costa la Ley de Ajuste Cubano.
Sus propuestas a través de las Mesas de Iniciativa Constitucional, apoyándose en la llamada Red de líderes y lideresas comunitarios, se centran en lograr la realización de una reforma electoral y cambios en la Ley Electoral cubana, la eliminación de las actuales Comisiones de Candidaturas, así como la participación directa de los ciudadanos en la elección del presidente de la República.
El nuevo invento impulsado por Manuel Cuesta Morúa a través de la MUAD, denominado proyecto “Propuesta 2020”, usando el eslogan “proponer, entonces votar”, pretende generar un movimiento constitucional para promover la reforma de la Constitución cubana, basado en la “consulta popular” y la pluralidad de partidos. Desconociendo los procedimientos electorales cubanos, pretenden usar a las Mesas de Iniciativa Constitucional para que los ciudadanos sean los que propongan los cambios en la Carta Magna, incluso desde la intimidad de su vivienda mediante el empleo de redes sociales como Twitter y Faceboock. También pretenden usar impresos  que recojan las conversaciones deliberativas sobre seis artículos fundamentales de la actual Constitución que tienen que ver con la soberanía. Asimismo habló en un video sobre la campaña “Cuba en Plural”, que intenta generar una conversación en torno al artículo 5 de la Constitución, que establece que el PCC es la vanguardia dirigente del Estado y la sociedad, alegando que el mismo “discrimina políticamente” a los ciudadanos cubanos.
Toda su intención es la defensa del pluripartidismo, la elección directa del presidente, la eliminación de la Comisión de Candidatura y acabar con el papel dirigente del PCC como vanguardia de la sociedad cubana. Manipulando la posibilidad real del pueblo cubano de discutir y aprobar las reformas constitucionales, Cuesta Morúa pretende erigirse en vocero de ese pueblo con su manida estrategia constitucional. Esa misma viciada visión lo lleva a proponer a una Asamblea Constituyente que, según él, esté integrada por todos los colores políticos de la nación para que cada uno exija, busque, promueva los puntos que no deben faltar, donde se respete la libre expresión, se tenga en cuenta el reconocimiento a los partidos y a las diferentes organizaciones de la  pretendida sociedad civil. Parece ser que este señor desconoce deliberadamente la posibilidad actual de que los cubanos propongan los cambios necesarios que han de hacerse de manera activa e independiente.
El llamado a hacer una nueva Constitución no es otra cosa que tratar de desmantelar el carácter socialista de nuestro estado e instalar en Cuba una democracia representativa de tipo capitalista. Los sórdidos y manipulados  argumentos relacionados con la ausencia de una Ley de Cultos, la aceptación de la doble ciudadanía y el derecho a la herencia de los ciudadanos residentes en el exterior, no son más que tesis para ganar adeptos.
A su vez, la MUAD junto a otro proyecto contrarrevolucionario, Candidatos por el Cambio, así como la llamada Comisión Cubana de Defensa Electoral, pretenden ser jueces parcializados y, por tanto, detractores, sobre el desempeño de los Gobiernos locales y de la gestión de las Comisiones Permanentes de Trabajo elegidas en la sesión ordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular.
Cuesta Morúa cae en su propia trampa con la Propuesta 2020 al invitar a enconados enemigos de la Revolución en el exterior a colaborar en lo que se supone sea la definición fundamental de nuestro futuro.
El pueblo cubano tendrá, en realidad, la última palabra.

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