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lunes, 20 de agosto de 2018

La KAS México y su vano intento de seguir dirigiendo la guerra ideológica anticubana.


Según fuentes responsables, la Fundación Konrad-Adenauer-Stiftung e.V. (KAS) prepara en México, para la primera quincena de setiembre, un nuevo evento anual de los ya usuales denominado “Caminos para una Cuba democrática” –con el permanente apoyo de los partidos Partido Acción Nacional (PAN) y Partido Revolucionario Institucional (PRI), así como de ONGs financiadas por el gobierno USA tales como la NED, la USAID y sus subsidiarias como las fundaciones la Organización Demócrata Cristiana en América (ODCA), Rafael Preciado Hernández, Impulsa Tu Desarrollo, Indesol, Cemefi, Cenpros, entre otras– con el propósito de apuntalar al proyecto “Propuesta 2020” de Cuesta Morúa. El primero de estos eventos se realizó en diciembre de 2014 y el cual abrió las puertas a la creación de la MUAD; luego lo repetirían en los años siguientes de manera anual hasta llegar a este próximo que sería el quinto de ellos.
Los vínculos permanentes de varios líderes del PAN y el PRI con el contrarrevolucionario Manuel Cuesta Morúa son de vieja data y fueron ya denunciados por mí en un artículo anterior. Estos dirigentes del PAN y el PRI se han comprometido con apoyar las actividades subversivas de la contrarrevolución interna dentro de Cuba, en un abierto desconocimiento del respeto a la soberanía del que siempre ha hecho gala México. De la misma forma se crearon los entendimientos para asesoramiento, apoyo logístico y apoyo mediático a la autodenominada “disidencia opositora” cubana. Como señalé en el citado artículo: “Para nadie, pues, resulta hoy ajeno que en México se ha ido desarrollando un proceso de conformación de una base de operaciones para la guerra mediática anticubana, contando con el apoyo de sectores dentro de congreso de esa nación y la complacencia de las autoridades de ese país que permiten la tenebrosa actividad de varias organizaciones como ODCA, KAS, NED, CIPE, IRI y otras, confabuladas en preparar y apoyar a grupos subversivos anticubanos, en abierta violación del principio de la no injerencia en los asuntos internos de otras naciones y en el respeto a la soberanía de las mismas.”
El discurso contrarrevolucionario de la Mesa de Unidad de Acción Democrática (MUAD) cuyo liderzuelo es Manuel Cuesta Morúa, pretende imponer a los cubanos cambios constitucionales que representarían un desmantelamiento del socialismo en la Isla. Con poca influencia y debilitada por las contradicciones internas de la contrarrevolución que llevaron al abandono de la misma por parte de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), la OCDH, la FNCA y el Frente Antitotalitario Unido (FANTU). Cuesta Morúa ha sido acusado de excesivo protagonismo, mal uso del financiamiento y de tratar de crear cotos de poder a favor suyo y de otros mercenarios como como Siro del Castillo, Boris González Arena, Wilfredo Vallin Almeida, Roberto Díaz Vázquez, María Elena Mir Marrero, entre otros.
Al evento, en el que participarán cerca de 30 “invitados” de la KAS –fundamentalmente asentados en el exterior ya que sobre algunos mercenarios radicados en Cuba pesan prohibiciones de salida del país– entre los que podrían estar presente algunos mercenarios a los cuales Cuesta Morúa facilitó la salida definitiva del país, como genuino traficante de personas, tales como Lisbety Darias González, Juan Carmelo Bermúdez Rosabal, Lilianne Ruiz Andarcio, Yasnay Losada, Sandra Margarita Borges, Edwin Rosabal, Rosa Rosabal, Ana Niurka Jiménez, Nelson Álvarez Matute, José Acosta y Yurelxis Gonzales.
Luego del fracaso de su proyecto “Otro 18” para presentar a contrarrevolucionarios como candidatos en las elecciones generales de 2018, Cuesta Morúa trata de buscar apoyo por medio de la KAS a su “Propuesta 2020”, remedo de constitución alternativa que no cuenta más que con el apoyo de sus cuatro gatos a su alrededor. Cuba, por supuesto, no permitirá que estos mercenarios, salvo alguna excepción, participen en este nuevo circo anticubano fraguado por la derecha mexicana, la contrarrevolución externa e interna y Estados Unidos.

miércoles, 20 de junio de 2018

Propuesta 2020, otro vano intento contra la constitucionalidad en Cuba


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El contrarrevolucionario Manuel Cuesta Morúa, devenido en cabecilla de auto titulado partido Arco Progresista y promotor de la subversiva iniciativa “Otro 18”, se encuentra enfrascado –bajo la subvención de la Fundación Nacional para la Democracia (NED) y la tutela directa del senador Marco Rubio–  en continuar su accionar anticubano que lo ha llevado a ocupar espacios en organizaciones de poco impacto dentro del pueblo como lo es el de ser coordinador de la Plataforma “Nuevo País”, así como impulsor de la Mesa de Unidad de Acción Democrática (MUAD), intento fallido de eliminar las agudas contradicciones internas que afectan a la contrarrevolución interna viciada por las luchas protagónicas y el acaparamiento desmedido de las ayudas provenientes de sus financistas desde el exterior. No ha tenido escrúpulo alguno de reclamar ante el Senado norteamericano acciones más agresivas contra Cuba como lo es el recrudecimiento del bloqueo y el mantener a toda costa la Ley de Ajuste Cubano.
Sus propuestas a través de las Mesas de Iniciativa Constitucional, apoyándose en la llamada Red de líderes y lideresas comunitarios, se centran en lograr la realización de una reforma electoral y cambios en la Ley Electoral cubana, la eliminación de las actuales Comisiones de Candidaturas, así como la participación directa de los ciudadanos en la elección del presidente de la República.
El nuevo invento impulsado por Manuel Cuesta Morúa a través de la MUAD, denominado proyecto “Propuesta 2020”, usando el eslogan “proponer, entonces votar”, pretende generar un movimiento constitucional para promover la reforma de la Constitución cubana, basado en la “consulta popular” y la pluralidad de partidos. Desconociendo los procedimientos electorales cubanos, pretenden usar a las Mesas de Iniciativa Constitucional para que los ciudadanos sean los que propongan los cambios en la Carta Magna, incluso desde la intimidad de su vivienda mediante el empleo de redes sociales como Twitter y Faceboock. También pretenden usar impresos  que recojan las conversaciones deliberativas sobre seis artículos fundamentales de la actual Constitución que tienen que ver con la soberanía. Asimismo habló en un video sobre la campaña “Cuba en Plural”, que intenta generar una conversación en torno al artículo 5 de la Constitución, que establece que el PCC es la vanguardia dirigente del Estado y la sociedad, alegando que el mismo “discrimina políticamente” a los ciudadanos cubanos.
Toda su intención es la defensa del pluripartidismo, la elección directa del presidente, la eliminación de la Comisión de Candidatura y acabar con el papel dirigente del PCC como vanguardia de la sociedad cubana. Manipulando la posibilidad real del pueblo cubano de discutir y aprobar las reformas constitucionales, Cuesta Morúa pretende erigirse en vocero de ese pueblo con su manida estrategia constitucional. Esa misma viciada visión lo lleva a proponer a una Asamblea Constituyente que, según él, esté integrada por todos los colores políticos de la nación para que cada uno exija, busque, promueva los puntos que no deben faltar, donde se respete la libre expresión, se tenga en cuenta el reconocimiento a los partidos y a las diferentes organizaciones de la  pretendida sociedad civil. Parece ser que este señor desconoce deliberadamente la posibilidad actual de que los cubanos propongan los cambios necesarios que han de hacerse de manera activa e independiente.
El llamado a hacer una nueva Constitución no es otra cosa que tratar de desmantelar el carácter socialista de nuestro estado e instalar en Cuba una democracia representativa de tipo capitalista. Los sórdidos y manipulados  argumentos relacionados con la ausencia de una Ley de Cultos, la aceptación de la doble ciudadanía y el derecho a la herencia de los ciudadanos residentes en el exterior, no son más que tesis para ganar adeptos.
A su vez, la MUAD junto a otro proyecto contrarrevolucionario, Candidatos por el Cambio, así como la llamada Comisión Cubana de Defensa Electoral, pretenden ser jueces parcializados y, por tanto, detractores, sobre el desempeño de los Gobiernos locales y de la gestión de las Comisiones Permanentes de Trabajo elegidas en la sesión ordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular.
Cuesta Morúa cae en su propia trampa con la Propuesta 2020 al invitar a enconados enemigos de la Revolución en el exterior a colaborar en lo que se supone sea la definición fundamental de nuestro futuro.
El pueblo cubano tendrá, en realidad, la última palabra.

sábado, 14 de mayo de 2016

La absurda pretensión de mercenarios USA para dirigir en Cuba



No sé si buscando visibilidad mediática, por mero afán sensacionalista o por estar ilusionados por el repunte de la derecha pro imperialista en América Latina, contrarrevolucionarios cubanos al servicio de USA albergan la ilusoria idea de que tienen alguna oportunidad en las venideras elecciones generales  cubanas, a celebrarse en el 2017.

Uno de ellos, el mercenario Manuel Cuesta Morúa –quien ha tenido últimamente un fuerte apalancamiento mediático por los medios y organizaciones involucradas en la guerra ideológica anticubana–, confía en esta ilusoria percepción: "Nos vamos a presentar a las elecciones y vamos a ganar", en el marco de la presentación del proyecto subversivo "Todos cabemos. Hacia un proyecto de nación", auspiciado por la Mesa de Unidad de Acción Democrática (MUAD) –ridículo remedo de la MUD derechista anti bolivariana–  y estimulado y financiado desde el exterior.

El plan, diseñado por la contrarrevolución interna y sus financistas, persigue el objetivo de nominar al menos a casi un centenar de sus representantes (90) en distintas circunscripciones del país. Incluso han especulado con la posibilidad de incluir a algunos dentro de las Asambleas Municipales, Provinciales y Nacional del Poder Popular. Alguno se ha visto, al menos, ridículamente esperanzado con ser el próximo presidente cubano, lo que ha hecho reír o asustado a algunos secretos y no tan secretos aspirantes con ínfulas “presidencialistas” como Lincoln Díaz-Balart, Carlos Alberto Montaner, Armando Valladares, Jorge Mas Santos, el bandido José Daniel Ferrer, Eliécer Ávila  y  la propia aristócrata-mercenaria Yoani Sánchez
Su falso fundamento radica en que, según ellos, “existen condiciones internas” en la Isla para lograr sus objetivos, sumado al real retroceso de la izquierda en Latinoamérica provocado por la fuerte injerencia USA y el desenfreno de una derecha envalentonada.

Esta noticia ha sido replicada absurdamente por agencias y medios desconocedores o malintencionados sobre la realidad cubana. Todos se han olvidado de una verdad de Perogrullo: en Cuba sus dirigentes y representantes los escoge el pueblo mayoritario y aún es demasiado tonto pensar en un chance inexistente.

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