Las técnicas de tortura a las que fueron sometidos los detenidos de la CIA las desarrollaron dos psicólogos inexpertos que recibieron 81 millones de dólares por su trabajo, señala el polémico informe del Comité de Inteligencia del Senado de EE.UU.
Los dos contratistas no sabían nada sobre
técnicas de interrogatorio, Al Qaeda o lucha contra el terrorismo y
carecían de "cualquier tipo de experiencia cultural o lingüística
relevante", insisten los autores del informe, citado por 'New York Post'.