Abrumada y sorprendida por el fulgurante desarrollo del Emirato
Islámico, grupo yihadista que ella misma creó, la CIA (Agencia Central
de Inteligencia de Estados Unidos) será objeto de una profunda
reorganización. Pero el problema que actualmente enfrenta la Agencia es
realmente inédito: una retórica inventada por la CIA para justificar la
firma de comunicados reclamando la autoría de atentados terroristas bajo
bandera falsa se ha convertido en una poderosa ideología al entrar en
contacto con una población cuya existencia la inteligencia
estadounidense ni siquiera conocía. Para Thierry Meyssan, la reforma de
la CIA será ineficaz y no permitirá a la Agencia manejar el cataclismo
que ha provocado en el Levante.