La administración Obama desclasificó documentos
esta semana, después de 45 años de alto secreto estatal, sobre los
contactos entre Jerusalén y Washington sobre una opción nuclear israelí.
La Interagency Security Classification Appeals Panel (ISCAP) que es la
encargada de aprobar la desclasificación, se negó durante décadas a
desclasificar estos secretos del programa nuclear israelí.
Los documentos describen cómo trabajó la administración
estadounidense antes de la reunión entre el presidente Richard Nixon y
la primera ministra Golda Meir en la Casa Blanca en septiembre de 1969,
cuando llegaron a un acuerdo tras la negativa israelí de tres asuntos:
no firmar el Tratado de No Proliferación; no permitir la inspección
estadounidense de la instalación nuclear de Dimona; y no condicionar la
entrega de aviones de combate a cambio de que Israel renuncie a las
armas nucleares (en cuyo remplazo EE.UU. propuso misiles estratégicos
Jericho-tierra-tierra "capaces de llegar a las capitales árabes", aunque
"no todas las capitales árabes.")
Los funcionarios -los secretarios del gabinete y asesores de alto
rango que escribieron los documentos- renunciaron un ambicioso plan para
bloquear la nuclearización de Israel, hasta que finalmente accedieron
al reconocimiento de Israel como un estado nuclear umbral. El contenido
de la conversación entre Nixon y Meir todavía está clasificado.