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viernes, 24 de abril de 2015

Error del FBI afecta a casos de condenados en Estados Unidos

Kirk Odom fue acusado de una violación en 1981 pero no fue hasta 2012, justo el día en que cumplió 50 años, cuando recibió una notificación de que había sido exonerado del delito que no cometió.

Su caso es uno de los que sacó a la luz los fallos que durante tres décadas cometió la unidad de análisis forense de cabello del FBI cuyos datos, junto con los testimonios de los agentes que los analizaron, fueron utilizados como pruebas en 3.000 casos que ahora están siendo revisados.

Se trata de uno de los errores de proceso judicial más extendidos de la historia estadounidense, según indican grupos de defensa de derechos civiles.


domingo, 14 de diciembre de 2014

Confusión en nombres árabes llevó a la CIA a detener a 26 personas por error

Uno de los afectados fue un ciudadano alemán, confundido con otra persona, que fue capturado en Macedonia y luego trasladado a Afganistán donde pasó cuatro años en prisión.

CIA

De 119 prisioneros bajo custodia de la CIA, la central de inteligencia estadounidense, 26 fueron detenidos por error, también a causa de una confusión generada por los nombres en árabe.  

Lo dijo el informe del Senado sobre el programa de detención de la agencia, según precisiones publicadas este sábado.  

miércoles, 11 de junio de 2014

EEUU sabe poco de los conflictos en los que interviene

EEUU sabe poco de los conflictos en los que interviene

Las autoridades de EEUU no disponen de datos exhaustivos sobre los conflictos en que interviene y la mayoría de los congresistas se informan en los periódicos que suelen presentar la realidad en blanco y negro, estimaron los expertos estadounidenses que participaron en una videoconferencia organizada por esta agencia.

“Si hablamos de paliar la crisis ucraniana, debemos considerar la situación de manera realista. Sería un error pensar que la política exterior de Washington es racional. Me duele decirlo, pero EEUU recuerda a alguien que se mantiene en estado de embriaguez desde hace 10 años. Donde quiera que interviene provoca desastres”, dijo el director ejecutivo del Instituto Ron Paul para la Paz y la Prosperidad, Daniel McAdams, al citar los casos de Irak, Siria y Libia.

Añadió que “desgraciadamente los intervencionistas del Gobierno de Washington interpretan sus fracasos como grandes éxitos” y recalcó que los medios estadounidenses que apoyan al Gobierno atizan los conflictos y luego guardan silencio sobre las consecuencias de la injerencia.

“Los principales medios de EEUU apreciaban más a la URSS en los años 80 que a una Rusia libre y democrática. Por lo tanto carecemos de información”, señaló.
Por su parte, el director del Instituto de la Democracia, Patrick Basham, indicó también que la prensa de EEUU presenta en blanco y negro los conflictos en que se implica EEUU.

“Las infracciones de uno de los bandos no se muestran en los reportajes o se mencionan de paso mientras que las del otro se cubren en las portadas, con ilustraciones. Se trate de Ucrania o de Siria, siempre es blanco contra negro, los buenos contra los malos”, dijo.

Según el experto, las autoridades de EEUU deben comprender que han de considerar todas las facetas de la crisis de Ucrania.

“Como consecuencia podrán extraer algunas lecciones dolorosas. (…) Siento un optimismo moderado de que en el caso de Ucrania estas lecciones quedarán asimiladas”, indicó Basham.

Ria Novosti

martes, 10 de junio de 2014

Crisis de Inteligencia en la Casa Blanca

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 Con la política exterior estadounidense de capa caída en todos los frentes, los asesores del presidente Barack Obama decidieron que era hora de hacer algo. De tal suerte que Obama voló a Afganistán para estar presente junto a las tropas durante el reciente Memorial Day (día de conmemoración en honor a los caídos).
 
La aproximación a la Base Aérea Bagram fue solo la primera de las 'operaciones fotográficas'. Dos días después, el presidente convino una conferencia de prensa en Rose Garden para anunciar su decisión de cara al volumen futuro de tropas en Afganistán, y al tiempo proyectado para terminar la guerra más larga de Estados Unidos, de una vez y para siempre. Al siguiente día, Obama voló a West Point para compartir 'un mensaje importantísimo sobre política exterior' en la ceremonia de apertura.
 
Todas estas paradas -cuidadosamente planeadas- fueron diseñadas para despejar las dudas de una audiencia local que cada vez exhibe más dudas. El contenido del mensaje: el presidente Obama todavía está en el poder, así que es hora de que ustedes dejen de preocuparse por lo que sucede en el mundo, y sigan mirando 'America’s Got Talent' tranquilos por televisión.
 
Bueno, al menos ese era el plan. Pero solo una Casa Blanca indiferente ante los asuntos internacionales aspiraría a que una serie de discursos eliminase las preocupaciones frente a los tropiezos registrados en Libia, Siria, Irak y Ucrania, la incapacidad para lidiar de manera efectiva con los reclamos territoriales chinos -que cada vez comportan mayor agresividad-, o el resurgimiento de al-Qaeda.
 
Pero ni siquiera este 'plan perfecto' funcionó como se esperaba. La Casa Blanca tropezó en su primera jugada, 'expulsando' al Jefe de Estación de la CIA en Afganistán. Los intentos subsiguientes por recuperarse -al anunciarse que la Administración investigaría por cuenta propia, para ver cómo tuvo lugar ese evento tan vergonzante- fueron, en sí mismos, embarazosos.
 
Ni siquiera la NBC ayudó. En medio de la campaña presidencial centrada en la expresión 'todo está bien con la política exterior', la cadena decidió poner al aire una entrevista exclusiva con Edward Snowden, el contratista del gobierno federal que se fue por la puerta con algunos de los secretos más grandes de la comunidad de inteligencia.
 
Es probable que la iniciativa presidencial del 'todo está bien' del presidente estadounidense se desvanezca en la percepción ciudadana, pero las distracciones no deberían ser olvidadas. Estas revelan una crisis silenciosa en Washington: el estado de la inteligencia estratégica de los Estados Unidos de América.
 
Durante años, fue el comentario en Washington que el presidente se rehúsa a leer los informes de inteligencia, o que ignora el consejo provisto en esta materia de parte de oficiales de inteligencia.
 
A través de la debacle de las revelaciones de Snowden, la Administración terminó corriendo en círculos intentando responder. Esto no ha logrado otra cosa que hacer ver a los funcionarios del gobierno como ineptos.
 
Y, en lo que tiene que ver con espionaje...
 
En abril, los dos funcionarios principales de la Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA) anunciaron que se daban por vencidos, y que presentaban su renuncia.
 
Cuando, luego de cocinarse a fuego lento durante muchos meses, la crisis de Ucrania finalmente se desató cuando la DIA -según se comenta- no tenía a nadie sentado en su escritorio ucraniano -si acaso ese escritorio existió alguna vez.
 
Mientras los tanques rusos ingresaban a Crimea, la Administración admitió no contar con advertencias que previeran sobre lo que se proponía hacer Putin.
 
La crisis en la inteligencia estratégica suelen flotar por allí en forma de burbujas, hasta que explotan.
 
El último error humillante de la Casa Blanca, que culminó con la traición de nuestro propio espía en Afganistán, debería tener a todo mundo preguntándose cómo diablos esta Administración dirige a la comunidad de inteligencia de los Estados Unidos.
 
En 2004, el congreso aprobó el Acta de Prevención del Terrorismo y de Reforma de Inteligencia. La legislación de referencia introdujo las más contundentes reformas en la comunidad, desde el Acta de Seguridad Nacional de 1947. Y, ¿qué sucedió? ¿Contribuyó el Acta con más reformas o, sencillamente, dio lugar a más burocracia? ¿Qué clase de comando ha demostrado Obama en el curso de sus dos períodos presidenciales?
 
En un mundo cada vez más inquieto, en donde el presidente estadounidense pretende unas fuerzas armadas más pequeñas y una política exterior más reticente, dejar de preocuparse por lo que sucede en el exterior, ¿es algo que pueda entenderse?
 
Dr. James Jay Carafano

Publicado originalmente en el periódico The Washington Examiner (Washington, D.C., Estados Unidos)

Traducción al español: Matías E. Ruiz | Artículo original en inglés, en http://dailysignal.com/2014/06/08/theres-intelligence-crisis-white-house/

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