Una sniper soviética abatió a
309 soldados alemanes, entre ellos 36 francotiradores como ella, cuando
resultó herida por fuego de mortero. Sucedió en junio de 1942 y tuvo
que dejar el frente de guerra. Como el francotirador soviético Vasili Záitsev, Lyudmila Pavlichenko se
convertiría en uno de los mitos del Ejército Rojo. Su historia empequeñece y es más increíble que la del francotirador norteamericano Chris Kyle.
| Lyudmila, a la izquierda |
Durante la
Segunda Guerra Mundial, el ejército soviético contó con la participación
de unas dos mil mujeres francotiradoras, de las cuales solamente
llegaron a sobrevivir quinientas. La gran mayoría fueron nombres
anónimos que perecieron en el campo de batalla junto a sus colegas
masculinos. De las pocas cuyo nombre trascendió al frente de guerra
fue Lyudmila Pavlichenko, una joven que estaba estudiando historia
cuando la guerra estalló. Sus prácticas en un campo de tiro le sirvieron
para entrar en el Ejército Rojo y convertirse en una de sus
francotiradoras más letales. Herida en el campo de batalla, Lyudmila
Pavlichenko pasó un tiempo viajando por Canadá y los Estados Unidos
relatando sus experiencias. De vuelta a su país, continuó en el ejército
donde formó a otros francotiradores. Y cuando llegó la paz se convirtió
en historiadora.