La derecha
latinoamericana vivió momentos de euforia, con la victoria de Estados
Unidos en la Guerra Fría, la de-saparición de la Unión Soviética y el
triunfo de la democracia liberal y del modelo neoliberal. La vieja
derecha oligárquica buscaba renovarse con tesis liberales de mercado en
contra del Estado, de los partidos y de los movimientos populares. El
neoliberalismo intentaba hacer que la derecha, que siempre había
representado el pasado, tratara de aparecer como “lo nuevo”, el futuro,
la superación de un pasado donde la derecha se sentía descolocada.