Mostrando entradas con la etiqueta contrarrevolución interna. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta contrarrevolución interna. Mostrar todas las entradas

miércoles, 19 de agosto de 2015

Otra prueba más de la desunión entre mercenarios anticubanos




Emilio Ichikawa publicó una nota de Luis G. Infante, aparecida inicialmente en Pena de Cuba, bajo el título “Polémica conversación telefónica entre Martha Beatriz Roque y Ninoska Pérez sobre la reunión del Sec. de Estado Kerry con opositores en Cuba”, en la que se muestra cómo, mediante la traducción de una entrevista de audio realizada a Martha Beatriz Roque Cabello por Ninoska Pérez Castellón, los 10 contrarrevolucionarios que asistieron al encuentro con Kerry optaron por hablar cada uno de sus asuntos y proyectos, dejando a un lado el tema de la supuesta represión a que dicen ser sometidos por el gobierno cubano.

¿Maniobra inteligente para impresionar al alto funcionario sobre lo que hace cada uno o no meterse en una tema insostenible por su falta de veracidad?

miércoles, 22 de octubre de 2014

Fallida subversión anticubana

Fallida subversión anticubana

Sin saberlo, con sus impuestos, estadounidenses y europeos financian el terrorismo mercenario y la fabricación de disidentes en Cuba. Hace más de 55 años que Estados Unidos patrocina esos planes contra la isla, así como la rancia derecha española que regala euros mientras priva de bienestar al pueblo ibérico. Crear tensión en la isla con intentos de subversión es un desatino político, económico y diplomático. Con el bloqueo genocida, acciones encubiertas y actos terroristas, la superpotencia sólo pasará a la historia como víctima de sus propios sicarios.

Imaginemos que una potencia extranjera destina dinero, expertos y equipo para capacitar a activistas para subvertir el orden político de otro país. Esa violación al derecho internacional y a la Carta de las Naciones Unidas ha sido la norma del Gobierno de Estados Unidos (EE.UU.), que aporta recursos, entrena mercenarios y espía a Cuba desde hace más de medio siglo.

Aunque la disidencia cubana se dice demócrata y libertaria, en realidad es una red mercenaria que en el interior de su propio país lucha ferozmente por los fondos del Gobierno estadounidense para atizar el odio entre los cubanos, subvertir la gobernabilidad de su propio país y cometer sabotajes.

ShareThis