Para entender qué tan nocivo o beneficioso puede ser utilizar Facebook
con asiduidad, habría que comenzar por preguntarse ¿para qué usamos la
red social? Algunos podrán decir que recurren a ella para entretenerse
en sus ratos de ocio jugando un juego, otros dirán que para estar en
contacto con amigos y familiares, y muchos confesarán que mediante Facebook
realizan tareas de espionaje. No necesariamente se tiene que pertenecer
a un grupo u otro, pues se puede hacer todo al mismo tiempo. El
problema surge cuando las intenciones principales son espiar y hurgar en la vida de otros. Esta actitud, según un reciente estudio, puede provocar envidia, y con ella, surgirán los síntomas de depresión por aquello que otros alcanzaron y uno mismo no lo logró.