Mostrando entradas con la etiqueta embajador USA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta embajador USA. Mostrar todas las entradas

domingo, 9 de noviembre de 2014

Al Qaeda intentó matar al embajador de EEUU en Yemen

 http://static.latercera.com/20140106/1877926.jpg

Al Qaeda afirmó este sábado haber intentado asesinar al embajador estadounidense en Yemen, pero las dos bombas fueron detectadas "minutos antes de su detonación", indicó el centro estadounidense de vigilancia de webs islamistas SITE.

Según Ansar al Sharia, el brazo mediático de la red yihadista, las bombas se encontraban delante de la casa del presidente yemení, Abd Rabo Mansur Hadi, indicó SITE.

Estaba previsto que explotaran en el momento en que el embajador estadounidense, Matthew Tueller, abandonaba el edificio, tras visitar al presidente. 

lunes, 14 de julio de 2014

¿Quién es el nuevo embajador USA en Perú?


Recientemente inició su gestión diplomática en el Perú el nuevo embajador de los Estados Unidos de Norteamérica, el señor Brian A. Nichols, que reemplaza en el cargo a la señora Rose M. Likins.

Su presentación pública -luego de la formal entrega de credenciales en Palacio de Gobierno ante el jefe del Estado Peruano- fue hecha a través de “El Komercio” -con la “K” de Keiko- que se ha convertido en los últimos años en el vocero más calificado del pensamiento yanqui en nuestro suelo. Solo algunos días después, visitó “La República”

Es relevante el que el nuevo representante de la Casa Blanca considerara como su primera prioridad, visitar las instalaciones de ese diario, donde fue recibido “por todo lo alto” por el Presidente del Directorio, José Antonio García Miró y los Directores Interinos, Juan Paredes Castro y Mario Cortijo, a más de otras destacadas personalidades de ese Grupo Editorial.

Como se sabe, el señor Nichols fue en el siglo pasado, Cónsul de la embajada USA en Lima a partir de 1989, es decir, al final del primer gobierno de Alan García, y disfrutó del escenario nacional hasta después del Golpe de Estado del 5 de abril de 1992 que -perpetrado por Alberto Fujimori en complicidad con la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos- impuso en el Perú el “modelo” Neo Liberal tan caro a las expectativas de la Casa Blanca y tan dolorosamente sufrido por la inmensa mayoría de los peruanos. 

Cumplida su misión aquí, desplegó actividades similares en varios países, entre los que cabe destacar El Salvador, en ese entonces escenario de una cruenta guerra librada por el pueblo contra el régimen corrupto de dominación sometido a los designios del Imperio. Allí, con seguridad, asimiló lecciones que, de alguna manera, sintetiza en las reflexiones que nos entrega desde las páginas del Decano de la Prensa Nacional y que ponen como punto de partida los “recursos de la Inteligencia”.

“Traemos -nos dice- herramientas de inteligencia policial”, como si ese fuera el principal de sus aportes en nuestro tiempo. Y aunque muestra empeño en asegurar una adecuada política Antidrogas, no soslaya que pondrá interés en los temas de la “seguridad ciudadana”, que forman parte más bien de otro escenario: el combate a la delincuencia común. 

No hay que perder de vista que el nuevo diplomático es un típico exponente de la “gestión Obama”. Y que buscará afirmar el derrotero de la política del Imperio hacia nuestro país, en el marco de la situación latinoamericana.

Tan sólo en lo que va del 2014, Estados Unidos ha sufrido cinco contrastes en la región situada entre el río Bravo y la Patagonia. La elección en El Salvador, concluida con la elección de Comandante Sánchez Cerén del Farabundo Martí para la Liberación Nacional, refleja la afirmación de un cambio en la política centroamericana, iniciado ya con la recuperación del régimen Sandinista en Managua. A esta elección hay que añadir el relevo de Laura Chinchilla y la victoria de Luis Guillermo Solís en Costa Rica y la derrota de Martinelli -sirviente de los yanquis- en Panamá, donde ganó Juan Carlos Varela.

Aunque los gobiernos de estos dos últimos países no pueden ser considerados propiamente “de izquierda”, es claro que su elección constituyó un duro revés para la Casa Blanca, que respaldo abiertamente a candidatos que perdieron precisamente por su obsecuente adhesión al Imperio.

A esto hay que sumar el ascenso de Michelle Bachelet, en Chile, que implica un nuevo esfuerzo mapochino por diseñar un rumbo distinto a las administraciones precedentes, en particular la desplegada por Sebastián Piñera, sensiblemente sometimiento a Washington.

De todos los contrastes registrados por la Casa Blanca, el más sonado y trascendente, ha sido, sin embargo, el ocurrido en Colombia, que derivó en la derrota del candidato de Uribe y en la ratificación del Presidente Santos en la Casa de Nariño, en Bogotá.

No porque Santos represente una corriente progresista en la patria de Gaitán; sin porque simbolizó dos claves en la política colombiana: el requerimiento ciudadano de poner fin a la guerra que sufre ese país desde hace más de 50 años, y el rechazo a la política terrorista que generó la administración Uribe, señalado unánimemente como el responsable de la guerra sucia en el Cauca.

Bajo la gestión de Uribe, en efecto, se ejecutaron bombardeos a las zonas consideradas “infectadas” por las FARC, se atacó a patrullas en la frontera con Ecuador, causando la muerte de personas y violando incluso la soberanía de ese país; se consagró el uso de “falsos positivos”, calificados tales como supuestos “guerrilleros abatidos” cuando eran simplemente campesinos pobres brutalmente asesinados por el régimen; y se consagró la desaparición de personas y el crimen contra dirigentes sindicales y trabajadores.

Pero Uribe, además de reconocido gestor y autor de políticas genocidas, asumió la tarea de impulsar su “modelo” a otros países. Y escogió el nuestro como una manera de representar un “exitoso mensaje de pacificación” que se sintetizaba en la conocida frase de la paz de cementerios que buscaba construir desde Bogotá. García, fue un amigo entusiasta de Alvaro Uribe, en tanto que Keiko Fujimori, en la campaña electoral del 2011, tuvo la desfachatez de anunciar la aplicación del “modelo uribista” como “estrategia de pacificación” en el caso de ganar los comicios de ese año, lo que, felizmente, nunca ocurrió.

Para la hija del “chinito de la yuca”, era “ideal” una política que bombardeara las aldeas, desapareciera campesinos, asesinara dirigentes sindicales; y sirviera, rodilla en tierra, los intereses del Imperio. Después de todo, ése era el contenido fundamental, la esencia de su mensaje: Israel en Gaza..

Pero Uribe buscaba más: llevar como furgón de cola a la mayor cantidad de países de América tras el “dictak” imperial y, para eso, se valió de la llamada “Alianza del Pacífico”, un acuerdo con el cual gobiernos muy afines: García, Piñera, Uribe y el mandatario mejicano de turno; buscaban contrarrestar la influencia creciente de UNASUR y a CELAC, expresiones verdaderas de la unidad continental. Y Cuba en la mira, siempre.

Ahora, derrotada la alternativa Uribe en Colombia, Washington busca otra ruta. Y todo indica que ha resuelto afincar sus expectativas en el presidente peruano, Ollanta Humala, promoviéndolo como un supuesto “cautelador” de los intereses del Imperio en la región.

Los retrocesos recientes, advertidos en la política exterior peruana y la constante presencia del Jefe del Comando Sur de los Estados Unidos en nuestra patria, son factores claves para entender ese proceso.

Más allá del hecho que Humala “no calza” propiamente en los zapatos de Uribe ni se comprometió nunca a jugar ese papel; lo real es que la Casa Blanca busca alentarlo a actuar en esa dirección. Y, lo más probable, es que haya encomendado la tarea a su nuevo embajador en Lima, Brian A, Nicholson. En todo caso, debemos considerarnos advertidos.

Un hecho pequeño podría servir como derrotero para conocer las líneas de acción del flamante diplomático yanqui. En el evento desarrollado el pasado 5 de julio, ante a residencia del embajador de los Estados Unidos, el dueño de casa comisionó a “agentes de seguridad” identificados como tañes, para que exigieran su “identificación” a los concurrentes por razones de “información, seguridad e inteligencia” apremiantes en su servicio.

El Parque Washington, es territorio peruano y no pertenece a la embajada de los Estados Unidos, como tampoco pertenecen a ella las avenidas que la circundan. Los peruanos tenemos el derecho inalienable a transitar libremente por allí, y a decir nuestro voz sin rendir cuenta a nadie. Las “herramientas de inteligencia policial” a las que aludiera el señor Nicholson, nada tienen que ver con la capacidad de nuestro pueblo a expresar sus opiniones.

En uso legítimo de soberanía y en defensa de nuestra independencia, debemos repudiar esa injerencia yanqui que viene en sobre diplomático pero que encierra una amenaza concreta. 

Por Gustavo Espinoza M. (*)


(*)Colectivo de Dirección de Nuestra Bandera: http://nuestrabandera.lamula.pe

martes, 9 de julio de 2013

La democracia colombiana es una vergüenza, Santos.




El abandono estatal en la región de Catatumbo no incluye a las Fuerzas Militares. Así es toda Colombia.


Por Timoleón Jiménez, Comandante de Estado Mayor Central de las FARC-EP


Timoleón Jiménez
08/07/2013 / Por encima de las divergencias de opinión y enfoque, una ojeada a la prensa nacional permite formarse una idea del país en que vivimos. El 6 de julio, por ejemplo, reviso la relación periodística del día anterior y no puedo menos que intentar un breve comentario al respecto. Por razones obvias, prefiero las noticias relacionadas con el conflicto colombiano y la paz.

Bajo el titular Condenan a tres militares a 32 años de prisión por falso positivo, leo sobre el fallo de un Juzgado de Medellín contra el capitán John Alexander Sandoval Díaz, el subteniente Edwin Leonardo Tora Ramírez y el cabo Carlos Medardo Cuesta Pizarro. Por encima de la versión oficial sobre los hechos del 18 de mayo de 2004, primaron los testimonios en el sentido de que las víctimas fueron apartadas, golpeadas, acusadas de guerrilleros y acribilladas en cercanías de la finca en la que trabajaban en Ituango, Antioquia.

También leo que el actual embajador de Colombia ante los Estados Unidos, ha sido denunciado penalmente por la adquisición fraudulenta de 40.000 hectáreas de tierras baldías en el Vichada, destinadas a convertirse en ingenios azucareros, y que su firma de abogados Brigard y Urrutia es investigada por el Consejo Superior de la Judicatura por los mismos hechos, que judicialmente han sido tipificados como asesoramiento ilegal, falsedad en documento privado y estafa.

Encuentro que funcionarios de la Defensoría del Pueblo acompañaron la salida de seis familias del municipio de Valencia, Córdoba, con el fin de salvaguardar sus vidas e integridad personal. En total se trató de 34 personas, entre ellos 22 menores. Todas eran familiares de un líder reclamante de tierras que fue asesinado en días pasados. Fueron acompañados también por funcionarios de la Misión de apoyo al Proceso de Paz de la OEA (con los paramilitares) y la Policía Nacional.

La llamada crisis del Catatumbo, originada por las protestas del campesinado, es objeto de diversos informes. Por una parte, el Viceministro de Trabajo José Noé Ríos advierte que el gobierno está listo para sentarse a conversar, siempre que los labriegos levanten el paro que realizan.

Por su parte, el Vicefiscal General de la Nación, Jorge Fernando Perdomo, explica que determinará si se han presentado hechos ilícitos en la movilización. Su intención es manifiesta: La fiscalía está valorando información para… ver si algunas personas que participan en estas marchas pueden ser objeto de alguna medida o acción judicial.

Dicha noticia se relaciona con la titulada Por protestas en el Catatumbo, Santos cita a reunión extraordinaria. En ella se indica que el Presidente convocó al mininterior y al viceministro de defensa para discutir la situación que se vive en la región del Catatumbo. Y se aclara que La decisión del mandatario de pedir ‘cuentas’ se da luego de conocerse que uno de los líderes de la protesta, César Jerez, fue relacionado con las Farc.

Juan Diego Restrepo, con el titular La del Catatumbo, una triste historia, escribe para Semana Online una crónica en la que resume el viejo conflicto. Y subtitula: Ante el fracaso del Estado en la región del Catatumbo, a las autoridades solo les queda estigmatizar la protesta campesina y sus justas peticiones.

En eso coincide con Leonardo León, quien escribió para Prensa Rural una nota titulada En defensa de César Jerez. Es probable que la clave del asunto se halle en el último párrafo de su artículo, que dice: Esperemos que la Mesa de Interlocución y Acuerdo llegue a feliz término, que el poder militar y el poder mediático cesen sus acciones de odio contra el campesinado y que la zona de reserva campesina para el Catatumbo sea una realidad para frenar la gran minería y el latifundio en beneficio de las comunidades que sólo quieren vivir en paz.

Pasando al tema de la paz, reseño el artículo de fe del periodista Enrique Santos Molano en el diario El Tiempo,Una paz para mascar. De manera serena, describe el actual proceso así: Lo que hay en La Habana no es una charla cordial de amigos alrededor de unos tragos y sobre temas en los que no necesitan discutir, porque están de acuerdo. Es una conversación entre enemigos, que tienen cada uno su punto de vista, que defienden sus respectivas posiciones, y que en medio de sus divergencias intentan conciliar un acuerdo…

Y remato este largo resumen con el titular del diario El Espectador: FARC plantean que Ejército y Policía sean fuerzas para la paz. La guerrilla insta a la celebración de ese debate nacional.

Falsos positivos probados, seguramente objetos de apelaciones y demás recursos, con pleno respaldo de las instituciones militares y el Estado empeñados en probar a ultranza la inocencia de sus leales tropas. La legalidad violada abiertamente por cuenta de sus más preclaros representantes en el campo internacional, por cuenta de la codicia generada por la locomotora agroindustrial. La misma que consigue, por encima de la ley de víctimas y de restitución, que ahora, con apoyo humanitario oficial e internacional, continúen los desplazamientos forzados en el país.

Videos y fotografías que circulan, permiten observar la desbandada masiva provocada por el Ejército Nacional y la Policía, tras emplear sus armas de fuego contra la marcha campesina en Ocaña. Dos muertos y nueve heridos a bala no significan nada para el Estado colombiano porque se trata de campesinos humildes. En cambio urge investigar y judicializar a sus líderes. O mandarlos matar, si es posible. Esa, ni más ni menos, ha sido la causa del conflicto armado interno.

La misma lógica con que se exige a los campesinos levantar el paro para entrar en conversaciones, nos exige a nosotros desmovilizarnos primero para hacer política. Lo acordado con los campesinos siempre ha sido incumplido, al tiempo que a nosotros siempre nos han cerrado violentamente la vía de la política abierta. Si los de abajo exigimos que los gobernantes cambien su modo de relacionarse con nosotros, tan solo obtenemos que crezca la hilaridad de los poderosos y su prensa.

La terminación del conflicto y la paz no van a ser producto de conciliábulos entre gobierno y guerrillas en el exterior, sino el producto de profundas transformaciones en la vida colombiana. Definitivamente el modelo de democracia que defiende la oligarquía de este país, no va más. Quedó claro en el Foro sobre Participación Política, lo exigen la serie de paros y protestas anunciados, lo atestan 49 años de lucha armada continua, lo certifican las miles y miles de vidas ahogadas en sangre.

Se puede leer en las noticias. El modelo de imposiciones e intolerancias se ha agotado. La democracia colombiana, por encima de los discursos, es una vergüenza, Santos. Vamos a cambiarla.

Timoleón Jiménez
Comandante de Estado Mayor Central de las FARC-EP

----------------------------------
Agencia de Noticias Nueva Colombia, ANNCOL

Web: www.anncol.eu, Redacción: editar@anncol.eu,
YouTube: http://www.youtube.com/user/anncol4?feature=mhee

lunes, 8 de julio de 2013

Embajador de EEUU en Austria dijo que Snowden viajaba en avión de Evo



 
El periódico austríaco Die Presse aseguró que el embajador de Estados Unidos en Austria fue quien comunicó la falsa noticia de que el topo de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA por sus siglas en inglés) Edward Snowden se encontraba a bordo del avión del presidente boliviano Evo Morales. En una noticia publicada en la edición del 3 de julio de ese diario se afirma que poco después que aterrizara el avión de Morales “el Ministerio de Asuntos Exteriores de Viena recibió una llamada telefónica”. Quien llamó no era otro que el embajador de Estados Unidos en Austria, William Eacho.


Según Die Presse éste “afirmó gran certidumbre de que Edward Snowden estaba a bordo del avión boliviano.” Eacho también hizo mención a “una nota diplomática solicitando la extradición de Edward Snowden”. Se despejan así las dudas que habían rodeado las enigmáticas declaraciones de José Manuel García-Margallo, ministro de Asuntos Exteriores de España, quien había dicho que “las reacciones de los países europeos” de bloquear el vuelo de Evo Morales se produjeron porque “nos dijeron que [los datos] estaban claros.” García-Margallo se negó a revelar quiénes les habían proporcionado esos datos. Ahora lo sabemos.


El presidente Barack Obama había designado a Eacho como embajador de Estados Unidos en Austria en Junio de 2009, pese a que carecía por completo de experiencia diplomática. Era el CEO de una gran empresa de desarrollos inmobiliarios, el Carlton Capital Group –que, además, administra varios fondos buitre– y vicepresidente de Alliant Foodservice Corporation, una empresa de servicios de distribución de comidas. Sin embargo, su rotundo analfabetismo diplomático se compensaba con los méritos que cosechó al ser uno de los principales recaudadores de fondos (fundraisers) de la campaña presidencial de Obama. Una vez instalado en la Casa Blanca, el insólito Premio Nobel de la Paz lo recompensó enviándolo a Viena, sea para hacer negocios o para disfrutar del esplendor de esa magnífica ciudad centroeuropea.


Todo este incidente revela varias cosas: primero, que quien estuvo detrás de esta gravísima violación a las reglas formales e informales de la diplomacia que rigen las relaciones entre las naciones fue el Gobierno de Estados Unidos; segundo, que los servicios secretos de los países europeos demostraron una incompetencia fenomenal, al producir un incidente gravísimo, y de serias consecuencias diplomáticas y políticas, a partir de una increíble impericia en sus actividades de inteligencia que “compraron” la versión, no menos inepta, propalada por los servicios norteamericanos.


Se les pasó por alto, por ejemplo, que el avión de Evo Morales nunca estuvo en el aeropuerto de Moscú donde se encontraba Edward Snowden “en tránsito” desde hacía una semana. El presidente boliviano partió desde el aeropuerto Vnukovo, que se encuentra a 43 kilómetros de distancia. ¿Cómo podría haberse trasladado, sin que nadie de los numerosos servicios que seguramente deben estar saturando todas las puertas y salidas del aeropuerto moscovita lo hubiera notado?


Tercero, que los gobiernos europeos son marionetas manejadas a voluntad por la Casa Blanca. A pesar de sus altisonantes declaraciones y sus alusiones a los más elevados principios humanistas producidos por la ilustración europea, se trata de gobiernos genuflexos y corruptos, que han dado repetidas muestras de una rotunda incapacidad para negarse a perpetrar cualquier crimen o delito que les ordene Estados Unidos. Un solo ejemplo basta: detuvieron y secuestraron el avión presidencial boliviano –a quien antes habían autorizado a despegar desde Rusia pese a que luego, en pleno vuelo, le denegaron ese permiso– poniendo en riesgo la vida de Evo Morales y sus acompañantes, pero apoyaron logísticamente los numerosos vuelos secretos de la CIA que transportaban sospechosos hacia países donde podían ser torturados y asesinados con total impunidad y que, para llegar a destino, necesitaban reaprovisionarse en aeropuertos europeos.


Cuarto y último: resaltar los esfuerzos que hace Washington para desviar el eje de la discusión en el affaire Snowden: el crimen no es espiar masivamente a ciudadanos y gobiernos de países amigos, o a agencias noticiosas como la Associated Press; o violar la privacidad de unos y otros; o transgredir las normas y leyes que protegen los derechos y libertades individuales. El crimen es revelar estos crímenes, darlos a conocer, alertar a la sociedad de que estamos bajo un poder omnímodo, irresponsable e inmoral que se autodenomina democrático y respetuoso de la ley, pero que es exactamente lo contrario.


Lo que no se le perdona a Edward Snowden –como tampoco a Julian Assange o al soldado Bradley Manning, por el asunto WikiLeaks– es haber demostrado que quienes ocupan la Casa Blanca no son otra cosa que una gavilla de perversos impostores que en nombre de la libertad están conduciendo a su país, y al mundo, hacia un siniestro totalitarismo de nuevo tipo. Por eso merece universal reconocimiento y gratitud el asilo que por razones humanitarias el presidente Rafael Correa le concedió a Julian Assange en la Embajada ecuatoriana en Londres, así como la reciente decisión del presidente Nicolás Maduro de hacer lo propio con Edward Snowden. Preservar a estos hombres que con valentía se atrevieron a revelar los secretos más inconfesables del poder imperialista honra tanto a ellos como a los gobiernos que asumen la responsabilidad de protegerlos, sabedores de los costos que acarrea el hecho de prestar tan noble servicio a la humanidad.


Por: Atilio Borón

ShareThis