Fuertes
críticas ha recibido el gobierno norteamericano, particularmente sus agencias
de seguridad interna, por haber restado importancia a las amenazas provenientes
de terrorismo islámico y haber centrado su atención prioritaria en los grupos
radicales de extrema derecha en el país, según destaca hoy el sitio Infowars.
Destaca
el sitio que en los años previos a los atentados de Boston, el tiroteo Garland,
el ataque Chattanooga y la masacre de San Bernardino, el FBI, Seguridad
Nacional y la Casa Blanca de Obama hicieron más hincapié en la narración que los supremacistas
blancos y los estadounidenses radicales eran de mayor preocupación que los
musulmanes yihadistas.