Policías federales detuvieron este martes al exalcalde de Iguala,
José Luis Abarca, y su esposa, acusados de ordenar los ataques de
septiembre contra estudiantes que acabaron con 43 desaparecidos,
suscitando esperanzas de que ambos puedan aclarar la suerte de estos
jóvenes.
"Espero que esta detención contribuya al esclarecimiento de la
investigación", manifestó el presidente Enrique Peña Nieto durante un
evento público en el que felicitó a sus fuerzas de seguridad por la
aprehensión.
El alcalde José Luis Abarca, revocado de su cargo después de las
desapariciones, y su esposa María de los Ángeles Pineda se encuentran en
la Unidad de la Fiscalía Contra el Crimen Organizado luego de ser
detenidos en un operativo sin violencia, explicó a la AFP un vocero de
la Comisión Nacional de Seguridad (CNS).
La pareja, acusada de estar al servicio del cártel narcotraficante
Guerreros Unidos, se escondía en una humilde casa de cemento sin pintar
de dos pisos en medio de un populoso barrio al este de Ciudad de México.