
Poca cobertura se le
dio al hecho en ese entonces o, al menos, no se le vinculó deliberadamente a su
peligrosa investigación sobre los hechos del 9/11, pero la muerte de tres
periodistas norteamericanos –luego de la desclasificación por el Congreso USA
de las 28 páginas de documentos que implican a Arabia Saudita con los sucesos
de ese fatídico día– en una misma semana, ha despertado nuevamente la sospecha
de que las mismas no fueron casuales. Los tres periodistas norteamericanos
estaban enfrascados en esclarecer el involucramiento de la inteligencia
norteamericana en los atentados al World Trade Center.