La Cámara de los
Comunes de Canadá aprobó la controversial ley contra el terrorismo, conocida
como Proyecto C-51, con una votación de 183 a 96 gracias al apoyo de la mayoría
oficialista y de los liberales.
La legislación, que
recibió el aval de los diputados fácilmente este miércoles en su tercera lectura,
otorga al Servicio de Inteligencia y Seguridad de Canadá (CSIS) poderes
inéditos con el pretexto de combatir supuestos complots de los extremistas en
el país.
La C-51 incrementa
las facultades para el intercambio de información de seguridad a nivel federal,
amplia las llamadas listas de personas a las que se les prohíbe viajar en avión
y prevé una nueva figura delictiva para reprimir a quienes se acuse de
estimular a otra persona a llevar a cabo ataques terroristas.