Lo cierto es que
este caso demuestra una seria brecha de seguridad en el manejo de material
biológico altamente peligroso y pudo haber ocasionado daños inimaginables para
EEUU.
Según declaró hoy el
general Ray Odierno, jefe del Estado Mayor Conjunto de EEUU, el envío por error
de ántrax vivo a varios laboratorios de investigación y comerciales en Estados
Unidos y Corea del Sur no fueron causado, en apariencia, por un error humano.