Unos 1.200 militares de operaciones especiales participarán en los
controvertidos ejercicios nacionales del Ejército de EE.UU. en siete
estados del suroeste del país. Los ejercicios ya fueron criticados como
una preparación para la ley marcial, pero en realidad podría ser parte
de un proyecto mucho más siniestro.

El comienzo de la operación Jade Helm está previsto para julio. Durante
los ejercicios, que durarán unas ocho semanas, los soldados operarán en
ciudades de los estados de Texas, Nuevo México, Arizona, California,
Nevada, Utah y Colorado.