Estados Unidos de América mantiene una colonia a la altura
del siglo XXI, en contra del Derecho Internacional y después de largos
años de demanda del pueblo portorriqueño por su derecho a la
autodeterminación.
En efecto, el poderío imperial se las ha arreglado para que esta
justa causa, la independencia de Puerto Rico, permanezca en un segundo
plano a nivel internacional y no constituya todavía motivo por el que
deba rendir adecuada cuenta. A pesar de que el tema es motivo de
tratamiento en el Comité de Descolonización de la ONU cada año.
Sin embargo, los cambios ocurridos en América Latina y El Caribe en
los últimos años han creado una nueva situación y especialmente, en las
últimas reuniones de la CELAC y la ALBA. La causa por la independencia
de Puerto Rico ha recibido tratamiento priorizado. La CELAC, por
ejemplo, acordó en su última declaración que América Latina y El Caribe
debía convertirse en zona libre de colonialismo.