El diputado chileno Felipe Kast participó sigilosamente en una marcha provocadora del grupo contrarrevolucionario conocido por las Damas de Blanco el pasado domingo, ocultando su identidad y violando su condición legal en Cuba como miembro del Movimiento Evolución Política (Evópoli), organización de centro derecha del congreso chileno.
Se le vio acompañando a los contrarrevolucionarios Berta Soler y Antonio Rodiles, realizando una actividad antigubernamental, por lo que fue detenido y, posteriormente, retenido por un breve tiempo hasta que se comprobó su identidad.
A todas luces, Kast usó un falso sentido de "solidaridad" con el propósito de levantar un show mediático anticubano. Su cuestionable comportamiento e injerencia en los asuntos internos de Cuba fue reprobable. No obstante, se respetó su condición parlamentaria y se le solicitó marcharse del país.
Kast, como era de esperarse, procede de una familia de nazis y represores durante la dictadura militar en Chile. Todo este pasado secreto familiar ponen en duda su buena fe y sanas intenciones.
Un artículo del periodista Rodrigo Alvarado, titulado "La historia oculta de la familia Kast", aparecido en The Clinic Online de Chile, pone al desnudo este siniestro pasado.