rewardsforjustice.net / Reuters / RT
Abu Bakr al Baghdadi, uno de los terroristas más
buscados por el FBI, líder de la rama iraquí de Al Qaeda y uno de los
autores del reciente ataque a la ciudad de Faluya, aspira a convertirse
en el símbolo de la yihad internacional.
"Verán a los muyahidines [guerreros yihadistas] en el corazón de su país", recoge el diario británico 'The Telegraph'
la advirtencia de Al Baghdadi dirigida al Gobierno de EE.UU. "Nuestra
guerra contra EE.UU. no ha hecho más que comenzar", señaló.
De acuerdo con algunas fuentes, en 2005 el futuro líder de Al Qaeda,
acusado de torturas, secuestros y asesinatos múltiples, fue detenido
por las fuerzas estadounidenses y hasta 2009 permaneció en el centro de
detención de Camp Bucca, administrado por EE.UU., donde sus ideas se
radicalizaron influidas por otros comandantes islamistas detenidos en
las mismas instalaciones.
En 2009 Al Baghdadi, por quien
actualmente se ofrece una recompensa de unos 10 millones de dólares, fue
puesto en libertad, y ya en 2010 ascendió al puesto de nuevo líder de
Al Qaeda, cuando la organización terrorista pasaba por momentos
difíciles con graves graves pérdidas en Afganistán y Pakistán por
operaciones militares con drones. Sin embrago, los expertos indican que
en poco tiempo Al Baghdadi logró convertirse en uno de los dirigentes
más importantes y efectivos de la organización terrorista.
Durante su liderazgo, las víctimas de atentados terroristas han alcanzado aproximadamente las 1.000 personas al mes.
"En realidad, Al Baghdadi es un hombre más competente que sus
predecesores", dice Michael Knights, experto en Irak del Instituto de
Washington para la Política en Oriente Próximo. "Es una de esas
situaciones desafortunadas en las que el derrocamiento de un líder
anterior empeora las cosas", explica.
Asimismo, Al Baghdadi
intenta transformar Irak y la vecina Siria en un califato gobernado por
Al Qaeda derrocando al presidente chií Al Assad. Según se estima, en el
norte de Siria actualmente hay unos 7.000 combatientes, incluidos voluntarios del Reino Unido y Europa, del Estado Islámico de Irak y el Levante, otro grupo vinculado con Al Qaeda.
El analista internacional Sergio Rodríguez Gelfenstein, aseguró a RT que
la actual situación en Irak es el legado de la invasión estadounidense.
"Es una derrota de Occidente y en particular de EE.UU. en su política
para la región", explica. "Y la gran pregunta que todos nos hacemos es
qué pasa si en algún momento estos grupos fundamentalistas islámicos
deciden torcer el rumbo de sus acciones y penetrar en Europa a través de
Turquía", advierte el experto.
Rusia Today